En una noticia que sacudirá a la industria del entretenimiento, la ceremonia de los Óscar, que se ha transmitido por ABC desde 1976, se mudará a YouTube a partir de 2029, y será emitida por la plataforma, al menos, hasta 2033, anunció este miércoles la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas.
La cadena Alphabet Network, propiedad de Disney, continuará transmitiendo los Óscar —desde hace tiempo la gala de premios más vista del mundo— hasta su edición número 100, en 2028. Después de eso, la ceremonia estará disponible en vivo y de forma gratuita para más de dos mil millones de personas en todo el mundo, a través de YouTube, así como para los suscriptores de YouTube TV en Estados Unidos.
Como parte del nuevo acuerdo, YouTube transmitirá no solo la ceremonia de los Óscar —que generó 150 millones de dólares en ingresos para la Academia durante el año fiscal que concluyó el 30 de junio, en su mayoría, gracias al acuerdo de derechos televisivos con Disney—, sino también una cantidad significativa de contenido relacionado.
Llegará a YouTube: el pre-show de la alfombra roja y contenido entre bastidores durante la gala; el anuncio de las nominaciones al Óscar; los Governors Awards, en los que la Academia entrega los Óscar honoríficos y, en ocasiones, el Premio Memorial Irving G. Thalberg y el Premio Humanitario Jean Hersholt; el almuerzo de los nominados; la ceremonia de los Student Academy Awards; la ceremonia de los Premios Científicos y Técnicos; entrevistas con miembros de la Academia y cineastas; programas de educación cinematográfica; pódcast; y más.
El Museo de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas también contará con el respaldo de la iniciativa Google Arts & Culture, que ayudará a ofrecer acceso digital a exposiciones y programas seleccionados, así como a digitalizar parte de los más de 52 millones de objetos que integran la Colección de la Academia.
Conseguir el espectáculo de premios más prestigioso y visto del mundo representa un gran logro para YouTube, que cuenta con enormes recursos y que, como informó The Hollywood Reporter a principios de este año, busca convertirse en “la plataforma más poderosa del planeta”. Neal Mohan, director ejecutivo de la compañía, declaró en un comunicado este miércoles: “Los Óscar son una de nuestras instituciones culturales esenciales, que honran la excelencia en la narrativa y el arte. Asociarnos con la Academia para llevar esta celebración del arte y el entretenimiento a espectadores de todo el mundo, inspirará a una nueva generación de creativos y amantes del cine, manteniéndose fiel al legado histórico de los Óscar”.
La, hasta ahora, casa de los Óscar también emitió su propio comunicado: “ABC ha sido el hogar de los Óscar durante más de medio siglo. Esperamos con entusiasmo las próximas tres transmisiones, incluida la celebración del centenario del programa en 2028, y le deseamos a la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas mucho éxito en el futuro”.
De cara a las negociaciones de derechos que llevaron a este acuerdo, el streaming era una prioridad principal para la Academia, plenamente consciente del declive de la televisión tradicional. Los Óscar se transmitieron en línea por primera vez este año, cuando Disney llevó la gala a Hulu. Plataformas de streaming como YouTube y Netflix también cuentan con un alcance y una escala global que las empresas en medios tradicionales no pueden igualar. Incluso Disney, que tenía los derechos globales de los Óscar, los vendía país por país a socios televisivos locales.
YouTube se encargó de destacar en su comunicado que los Óscar estarán disponibles para los suscriptores de YouTube TV, además de sus más de dos mil millones de usuarios en todo el mundo. Los analistas prevén que YouTube TV supere a Comcast y Charter, y se convierta en el mayor servicio de televisión de paga en Estados Unidos en algún momento del próximo año. Para 2029, es probable que sea uno de los principales actores de la televisión lineal, además de su enorme alcance global como plataforma impulsada por creadores.
Aunque los detalles aún no están claros (después de todo, el acuerdo comenzará dentro de cuatro años), se espera que YouTube le otorgue a muchos de sus creadores acceso a la gala, con seguridad a la alfombra roja y, probablemente, también dentro del Teatro Dolby.
“YouTube es el epicentro de la cultura”, dijo Mohan, CEO de la plataforma a THR en septiembre. “Y con esto me refiero a que es el lugar donde se define la cultura, donde se crean estos momentos. Pero lo increíble de esa creación cultural es que es participativa, es como un fandom”. También subrayó que la plataforma busca abordar los eventos en vivo exclusivos, con acceso y contenido generado por creadores. Aunque hablaba de la NFL, la lógica se extiende también a los Óscar: “Existe todo un fandom que se genera a su alrededor y, muchas veces, ese fandom no solo complementa el evento principal, sino que, en muchos sentidos, lo amplifica. Y eso es lo que se ve con los creadores”.
El alcance global de YouTube también podría permitir a la Academia impulsar acuerdos de patrocinio más ambiciosos, similares a las alianzas globales que mantienen organizaciones como el Comité Olímpico Internacional. Marcas como Rolex y Visa tienen presencia mundial y, además, han sido patrocinadores históricos de la gala en ABC. Si bien, es casi seguro que YouTube buscará vender su propio espacio publicitario, la Academia también podría intentar concretar acuerdos globales con marcas asociadas, diversificando así sus ingresos, más allá de los derechos de transmisión.
“[Los anunciantes] entienden que los creadores son los nuevos narradores”, dijo Sean Downey a THR, el ejecutivo que supervisa el amplio negocio publicitario de Google. “Los creadores tienen comunidades y audiencias muy comprometidas, y cuando les cuentas historias auténticas, eso se traduce en acciones y resultados de marca. Sabemos que, si puedes poner una marca frente a la audiencia adecuada, impulsada por las voces correctas, podemos generar prácticamente cualquier resultado posible. Se lo hemos demostrado a los anunciantes en los últimos años. Ellos pueden ver cómo se eleva el valor de su marca”.
“Creo que ellos ven y entienden que YouTube es un actor realmente importante en ese sentido y, además, distinguen entre un creador y un influencer”, añadió Downey. “Eso es fundamental. Hay que saber qué es un influencer, qué es un creador y cuándo utilizar a cada uno”.