En un nuevo capítulo de la realidad supera la ficción, y al mismo estilo de Hannah Montana, una de las autoras más leídas del thriller reciente llevaba años viviendo una doble vida. Mientras millones de lectores devoraban sus novelas llenas de giros inesperados, ella seguía entrando al hospital para atender pacientes.
La escritora que el público conoce como Freida McFadden acaba de revelar en una entrevista con USA Today que su nombre real es Sara Cohen y que, además de novelista, es médica especializada en trastornos neurológicos. Durante más de una década, Cohen mantuvo separadas sus dos carreras. Publicaba libros bajo seudónimo mientras trabajaba en hospitales de Boston, una decisión que tomó para proteger su práctica médica y también su privacidad.
En la conversación con el medio, explicó que decidió contarlo ahora porque estaba cansada de mantener el secreto y de que la gente debatiera si realmente existía o si detrás del nombre había varias personas. Dijo que es una persona real, con una identidad real, y que ya no tiene nada que ocultar.
La autora nunca ocultó que el nombre era ficticio, pero sí evitó revelar quién estaba detrás. Con el paso de los años, las teorías crecieron entre lectores y en internet. Había quienes pensaban que se trataba de un colectivo de escritores o incluso de un equipo editorial completo. Ahora, después de alcanzar un éxito masivo con novelas como The Housemaid, decidió terminar con las especulaciones. Según explicó en una entrevista reciente, llegó a un punto de su carrera en el que ya no quería seguir guardando el secreto ni alimentar las dudas sobre su identidad.
Su trayectoria literaria comenzó en 2013 cuando publicó de forma independiente una novela inspirada en su experiencia como médica residente. Desde entonces ha escrito casi treinta libros y varios de ellos se han convertido en best sellers internacionales, impulsados en gran parte por comunidades lectoras en redes sociales.
El fenómeno creció aún más cuando The Housemaid dio el salto al cine. La adaptación fue dirigida por Paul Feig y protagonizada por Sydney Sweeney y Amanda Seyfried. Mientras todo eso ocurría, Cohen seguía intentando equilibrar dos mundos completamente distintos. Durante años trabajó como doctora al mismo tiempo que publicaba novelas con gran velocidad. Pero conforme su carrera como autora creció, el ritmo se volvió difícil de sostener.
Hoy su relación con la medicina es más limitada. Sigue ejerciendo, aunque solo algunos días al mes. Lo que no cambiará es el nombre con el que sus lectores la conocen. Aunque el misterio ya se resolvió, Cohen planea seguir firmando sus libros como Freida McFadden. Después de todo, ese alter ego fue el que acompañó el ascenso de una de las autoras más vendidas del thriller contemporáneo.