Austin Butler ha sido elegido como nuevo embajador de Breitling, incorporándose al prestigioso Breitling Squad como imagen del lanzamiento más reciente de la firma suiza: el Top Time B31. En esta colaboración, la marca no solo presenta un nuevo rostro para su campaña, sino que también introduce el primer movimiento de manufactura de tres agujas desarrollado internamente: el calibre B31, una apuesta técnica que marca la pauta de una nueva etapa para la casa relojera fundada en 1884.
Butler, reconocido por sus papeles protagónicos en grandes filmes como Elvis, Duna: Parte dos y The Bikeriders, representa una visión artística guiada por la libertad creativa, una cualidad que Breitling considera esencial en la colección Top Time. “Breitling es para mí sinónimo de aventura y de ir más allá de los límites”, comenta el actor sobre su nuevo rol. “El Top Time encarna la forma en que siempre he querido vivir: libre y listo para el rock ‘n’ roll. Estoy encantado de formar parte del equipo”.

Esta colección, aunque innovadora, se remonta a los años 60, cuando su diseño revolucionó la relojería con una funcionalidad orientada al estilo de vida dinámico. Creado por Willy Breitling, este modelo rompió con las convenciones estéticas de la época y se convirtió en un símbolo de independencia. Incluso fue parte del arsenal cinematográfico de James Bond en Operación Trueno, de 1965, construyendo una reputación como el reloj ideal para quienes desafían las normas.
El Top Time B31 conserva ese legado disruptivo, pero se reinventa como una serie de tres agujas, alejándose de su configuración original como cronógrafo. Esta evolución mantiene un diseño con detalles técnicos y estéticos que priorizan la usabilidad sin sacrificar el carácter. Su caja de acero inoxidable de 38 mm, combinada con asas afinadas y cristal de zafiro con doble curvatura, forma un perfil delgado que se adapta cómodamente a cualquier muñeca. La visualización de la fecha se amplía en la esfera para facilitar su lectura, mientras que el segundero en tono naranja contrasta con los demás colores, como azul con blanco, verde con negro y blanco con azul cielo.

El corazón técnico del reloj, el calibre B31, es el resultado de cuatro años de desarrollo. Sus dimensiones permiten un equilibrio entre robustez y elegancia. Este movimiento automático incorpora un volante compensador libre para una mayor precisión y una masa oscilante esqueletizada bidireccional que impulsa su mecanismo. Certificado por el Contrôle Officiel Suisse des Chronomètres (COSC), el B31 garantiza 16 años de uso, incluyendo millones de ciclos de movimiento y resistencia a impactos extremos.
En cuanto al diseño exterior, el Top Time B31 está disponible con una correa de piel perforada en tonos azul, verde o beige, con motivos inspirados en el automovilismo, o con un brazalete de acero inoxidable de tres hileras con un distintivo eslabón central asimétrico. La combinación de forma, color y tecnología hace de este reloj un objeto funcional y estilizado, adecuado tanto para momentos cotidianos como para actividades más exigentes.
Para Georges Kern, CEO de Breitling, la colaboración con Butler representa una coincidencia de valores. “Pasé tiempo con Austin en el set de la campaña y quedé impresionado por su compromiso con el detalle. Esa meticulosidad resuena profundamente con la forma en que trabajamos en Breitling”, explicó.

El lanzamiento del Top Time B31 también marca un hito dentro del plan estratégico de Breitling, que continúa su evolución hacia una oferta centrada exclusivamente en calibres de manufactura, en un intento por resaltar su identidad como una firma independiente capaz de fusionar tradición e innovación. Además, la marca mantiene su compromiso con la sostenibilidad y la trazabilidad de sus productos, bajo su filosofía “mission to do better”, con materiales ecológicos y procesos más eficientes.
El Top Time B31 no solo celebra un momento crucial en la historia de Breitling, sino que abre la puerta a una nueva generación de relojería que valora tanto la forma como el fondo. Una pieza que se alinea con quienes deciden marcar su propio ritmo, con el respaldo de una tradición centenaria y la mirada puesta en el futuro.