El regional mexicano, como género, ha crecido exponencialmente en los últimos años. Muchos artistas han consolidado su lugar en el panorama musical internacional, aunque tal vez ninguno lo ha hecho de la misma forma que Carín León, quien se ha consagrado como una de las caras del género.
Este año, el cantautor hermosillense estrenó MUDA, la última entrega de una serie de álbumes que estuvieron relacionados a la boca. Si bien el artista es conocido por retar constantemente hasta dónde puede llegar el sonido del regional mexicano, nunca había explorado tanto esas fronteras como en este material, donde el género se fusiona con elementos de blues, ska, funk, electrónica y mucho más.
A pesar de esta exploración sónica, Carín León se mantiene conectado a sus raíces sonorenses, las cuales han estado presentes a lo largo de toda su discografía. Con esto en mente, el material se convierte en un poderoso mensaje que invita al oyente a mirar hacia adelante sin perder de vista de dónde viene; mutar sin dejar ir su esencia.
El lanzamiento de MUDA marcó el comienzo del cierre de una etapa en la carrera del mexicano, la cual concluyó con una residencia histórica en Sphere Las Vegas, un recinto que ha albergado espectáculos de artistas como los Backstreet Boys y Metallica, pero que nunca había sido sede de la presentación de un latino hasta la llegada del oriundo de Hermosillo.
Una noche antes de que comenzara su serie de conciertos en Sphere, Carín León se reunió con THE HOLLYWOOD REPORTER en Español para hablar sobre las motivaciones detrás de MUDA, su exploración sónica y cómo sus raíces hermosillenses están más vivas que nunca, así como de su histórica residencia, la cual abrió una gran puerta para los artistas hispanos.
Carín, primero que nada, qué gusto estar aquí platicando contigo. Me gustaría empezar hablando de MUDA, tu último álbum. Desde su nombre hace referencia tanto a la hache muda de Hermosillo, como a la muda de piel. El disco habla de seguir avanzando sin perder de vista de dónde venimos. ¿Qué te llevó a abordar este concepto?
Siempre reinvento desde lo tradicional, desde la misma tradición de Hermosillo, del ser más hermosillense. Para mí siempre ha sido lo mismo, siempre ha sido Hermosillo, pero ahora tengo la oportunidad de mostrar esas cosas que no se me habían permitido mostrar antes.
Para mí todo ha sido expresarme desde la voz, que para mí es la mayor herramienta de expresión; el habla, es la boca, de toda esta manera. He venido haciendo discos como Boca Chueca, como Palabra de Tos, como Colmillo de Leche, y todo esto que tiene que ver con la fonética.
Haciendo esta conjunción de cosas, se trató de cambiar este sonido como si fuera una muda de piel, pero manteniendo esa esencia de lo que es Carín León, que tiene que ver mucho con mi ciudad y con la región donde soy.
Y a lo largo de estas 14 canciones, exploras diversos géneros y sonidos, incluyendo electrónica, blues, ska, funk y mucho más. ¿Qué te mantiene constantemente buscando nuevos sonidos y formas de llevar tu música al siguiente nivel?
Soy una persona que escucha mucha música desde que tengo razón; he coleccionado muchos sonidos. Aparte del regional mexicano, escucho una variedad importante de música, y siempre he tenido estos deseos de hacer música. Más que un músico de regional mexicano o un músico de algún género, me considero una persona que ama la música.
Dejo que las canciones me digan hacia dónde se quieren ir, o qué sonidos quieren tomar, y que obviamente al momento de haber coleccionado tanta música, y de que tantos sonidos vivan dentro de mí —como funk, soul, como muchos experimentos que pudieron escuchar en MUDA— obviamente al momento de imaginarme cómo va a sonar la canción, también tengo una paleta de colores muy grande de dónde agarrar.
Siempre empiezo a hacer estos experimentos, estos platillos musicales diferentes, pero que me mantienen entretenido, divertido, y siempre con el objetivo de encontrar algo que esperamos nunca encontrar, para seguir divirtiéndonos y experimentar.
Pero, como tú decías, todo, al final del día, vuelve al regional mexicano. ¿Qué te mantiene enamorado de este género?
No, pues es que imagínate, el regional mexicano pa’ mí es uno de los géneros más ricos del mundo. Con una postal nomás: el estar un domingo, en una tarde, en Hermosilla, Sonora, con esos atardeceres preciosos como los que tenemos, con el calorcito rico, una cerveza en la mano, y oliendo y oyendo tronar los chiles ahí cuando se están tatemando, y al mismo tiempo una canción de Los Cadetes de Linares, creo que la imagen se cuenta sola, y una imagen vale más que palabras, como dicen.
El regional mexicano es eso: es familia, es amigos, es simpleza, es sencillez, es la base para nosotros, sobre todo en el noroeste del país. Es nuestra canasta básica, y es algo que tenemos tan arraigado, y que es tan lindo, y tan importante, que nunca nos va a dejar, por más que vayamos a otras partes del mundo. Aún si estamos en la Antártida, vamos a estar soñando con un momento como el que te acabo de describir.

En MUDA encontramos colaboraciones con Rawayana y Juanes que crean un puente entre México y Sudamérica. ¿Por qué decidiste incluir a estos dos artistas en este proyecto?
De Juanes soy súper fan, de toda la vida. Me encanta lo que hace, me identifico mucho con su folclore y con el rock y con todo esto que hacía. Supo fusionarlos de una manera muy natural y lo supo hacer con el buen gusto que tiene y el artistazo que es. Con Rawayana es lo mismo, con su folclore y con toda esta modernidad, con todo estos mixes de las cosas que a ellos les gustan pero sin olvidarse de dónde vienen.
Creo que siempre crean cosas nuevas, así que soy muy fan de sus proyectos. Tuve el honor de poder tenerlos en esta gran producción.
Y la dirección creativa de este proyecto estuvo a cargo de Adriel Favela. ¿Cómo fue desarrollar todo este concepto a su lado?
Adriel y yo tenemos una relación de hace muchísimos años, muy estrecha. Somos camaradas de hace muchísimo tiempo. Nos vimos en todo este transcurso de nuestras carreras.
Para mí es de las mentes creativas que tiene nuestro México y yo quería colaborar. Nunca habíamos tenido la oportunidad de hacerlo y con poder usar ese talento que tiene, y esa visión que tiene para estos conceptos visuales estamos muy satisfechos con el resultado. Sabemos de lo que es capaz y la verdad que estamos muy, muy contentos.
¡Qué chilo! Y MUDA no solo nos invita a conocer a Carín León, el artista, sino también a la persona que está detrás, lo que implica exponer emociones y pensamientos. ¿Para ti cómo es ese proceso de plasmar lo que piensas y sientes en una canción?
Tiene que ser muy visceral, la verdad. Soy de la idea de que si una canción no la compongo en menos de 30 minutos, es que no quiere nacer.
No soy un compositor de regla, que me siento escribir todos los días tres canciones o una canción. Soy un compositor que puede durar tres meses sin hacer una canción y de repente se me ocurre. Creo que yo he preferido mantener mi arte de esa manera, que tenga esa visceralidad y que las canciones tengan que nacer por una necesidad de expresar algo y no por una necesidad de hacer negocio.
Me quiero pasar a hablar de tu serie de presentaciones en Sphere Las Vegas. ¿Cómo fue tu experiencia entrando por primera vez al recinto, saliendo al escenario, y ya dimensionando lo que serían esta serie de presentaciones?
Fue como un shock de realidad. De que, “Ya es hoy. Ya es el día. Ya ponte las pilas. Ya es de verdad”. El primer ensayo me tocó verlo de frente y estar cantando y sí hay momentos muy emotivos, la verdad.
Quiero que la gente se sienta orgullosa y, sobre todo, que el sonorense y el hermosillense también se sientan más orgullosos que nunca de ser hermosillenses y sonorenses y festejen junto conmigo lo que está logrando nuestra cultura porque más allá de mi logro personal es un logro cultural y es un logro de todos.
¡Claro! Y eres el primer artista, no nada más mexicano, sino latino, en presentarse en este recinto. ¿Qué significa para ti?
Mucha responsabilidad, pero sobre todo, quiero que sea muy inspiracional, la verdad. Creo que México tiene muchas herramientas —su música, sus artistas, su cultura— para seguir creciendo, exponencialmente durante los próximos años, así que creo que esto ha sido, más que mi chamba, una buena piedra que siento que suma a esta gran construcción, que es el regional mexicano y nuestra cultura. Creo que, creo que voy a inspirar a mucha más gente, y quiero inspirar a mucha más gente, para que piensen que no hay imposibles, que los límites solo existen en la cabeza.