El pasado 31 de julio Ariana Grande lanzó su octavo álbum de estudio, petal. Bajo licencia de su propio sello discográfico, BabyDoll Music, el álbum cuenta con 12 canciones, incluyendo el primer sencillo que marcó el inicio de esta era, ‘hate that i made you love me’, acompañado de su video musical, y ‘petal’, la canción homónima que también cuenta con su propio video, el cual ha levantado opiniones como pocas veces antes en la carrera de la artista.
En ‘petal’, Ariana interpreta a Pepper, una aspirante a artista que desea convertirse en una estrella de Hollywood en los años 60. El video muestra cómo Pepper asiste a audiciones en donde un panel de hombres la critica repetidamente, señalando que no es suficiente para el papel: ni lo suficientemente bonita ni lo suficientemente sensual, o que, simplemente, hay algo en ella que no encaja.
Así que Pepper cambia constantemente su imagen para corresponder a los comentarios de los ejecutivos; sin embargo, cada que cambia algo, parece estar mal alguna otra cosa. “Eres inauténtica. Extraño la manera en la que solías ser. ¿Ahora qué tienes? ¿Un desorden de personalidad?”, dice uno de los ejecutivos en su última audición. Entonces, en un cambio de eventos, Pepper acaba con la vida de todo el panel usando una motosierra, en una escena muy a la Psycho.
En la teoría es un mensaje evidente y sumamente contundente: La industria del entretenimiento tan misógina como maravillosa, nunca está conforme con los cuerpos femeninos. Sin embargo, en la práctica, opiniones divididas han surgido entre los tiny elephants.
Pepper asiste a audicionar un total de cuatro veces. En la primera ocasión, la nota de los ejecutivos es que, a pesar de tener una “hermosa voz”, es “aburrida” y “nada especial”, así que, la siguiente vez que asiste, cambia su look a una estética que recuerda a Sandy en Grease, mostrando una actitud más sensual y provocativa.
Esta fue una de las escenas que más “polémica” han causado (el uso de comillas es a propósito). A pesar de que hay una gran cantidad de comentarios de odio respecto al cuerpo de la cantante, hay muchos otros que son de preocupación.
Desde el lanzamiento de su álbum Eternal Sunshine en 2024, y las ruedas de prensa por las películas de Wicked, el cambio corporal de la artista fue evidente. Lo que lo hace más preocupante es el pasado de Ariana, quien alrededor del año 2013, usaba la red social Tumblr para, en ocasiones, publicar contenido que fomentaba los desórdenes alimenticios en una época en la que la extrema delgadez era el estándar.
Con su regreso a los escenarios, el cambio físico ha sido cada vez más visible, como también lo fue en el video de ‘petal’, sobre todo durante la escena que remite a Grease, en donde parece estar resaltando las partes de su cuerpo en las que la delgadez es más prominente. Esto después se remata de una manera muy desafortunada cuando, durante la audición, los ejecutivos dicen que no tiene “sex appeal” y que debería “operarse algo”. Entonces, regresa nuevamente a la audición, esta vez buscando representar a una mujer con curvas que, coincidentemente, usa un conjunto de ropa con estampado de vaca.
La artista se ha enfrentado a comentarios sobre su imagen durante toda su trayectoria, lo cual ha repercutido profundamente en su salud física y mental. Es importante abrir la conversación sobre los estándares imposibles que enfrentan las mujeres en la industria, sobre las violencias sistémicas que las atraviesan y, por supuesto, visibilizar la recesión sociocultural que ha estado en ascenso a través del espacio digital.
Sin embargo, también es importante cuestionar si el discurso por sí solo replica las dinámicas que busca criticar. Al ser una de las estrellas del pop más grandes del planeta, la responsabilidad narrativa tiene mucho peso, pues su arte es consumido constantemente tanto por otras mujeres como por infancias que admiran e imitan a sus artistas favoritos.
No se trata de alimentar el discurso patriarcal de que las mujeres deben ser perfectas, no equivocarse o ser un modelo a seguir. Se trata de tener conciencia sobre las decisiones artísticas que se toman en la realización de proyectos y cómo pueden ser leídas por las audiencias que son leales al contenido producido por el artista. Más allá de los haters, que siempre podrían tener algo que criticar, hay una base de fans que ha desarrollado cariño y lealtad por el artista. Levantar preocupaciones y fomentar conductas destructivas es sumamente nocivo para el consumidor.