¿Los Premios Óscar continúan siendo relevantes para el público? La respuesta podría encontrarse en los niveles de audiencia de la noche más importante de Hollywood. De acuerdo con cifras de Nielsen, la 98.ª edición de los Premios de la Academia atrajo 17.86 millones de espectadores en ABC y Hulu, lo que la convirtió en la transmisión menos vista desde 2022.
Este registro contrasta con los 19.7 millones de espectadores del año pasado. Según Variety, la transmisión mantuvo una audiencia principalmente adulta (18 a 49 años), que calificó la gala con un promedio de 3.92 puntos. En 2025, la ponderación fue de 4.54 y destacó por momentos como el triunfo de Anora como Mejor Película y los logros de intérpretes como Mikey Madison, Zoe Saldaña y Adrien Brody.
Pese a las estadísticas, los Óscar 2026 se mantienen, hasta ahora, como una de las emisiones en horario estelar más vistas de la temporada 2025-2026, reportó Disney. La caída en los niveles de audiencia es similar a la de otras ceremonias y galas, como los Globos de Oro, que registraron 8.66 millones de televidentes, y los Grammy, con 14.4 millones de espectadores.
El impacto de estas cifras se refleja en las impresiones sociales analizadas por ABC. Según la cadena, la interacción en redes sociales aumentó un 42.4% y se registraron más de 129 millones de reproducciones de video tras el cierre del evento.
En diciembre, la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas anunció que los Óscar se mudarán a YouTube a partir de 2029, lo que permitirá un alcance de dos mil millones de personas alrededor del mundo. Además, se transmitirán otros contenidos como los Governors Awards, detrás de cámaras, entrevistas exclusivas y programas de educación cinematográfica.
Entre otras iniciativas, el Museo de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas contará con el respaldo del programa Google Arts & Culture, que facilitará el acceso digital a exposiciones y programas seleccionados, así como a los más de 52 millones de objetos que integran la Colección de la Academia.
La organización, que podría sumar a Conan O’Brien como anfitrión de la próxima edición de los Óscar, busca democratizar el espectáculo más prestigioso del mundo, quizá porque entiende que su público reluce más allá de la televisión.