La película de la directora egresada del CUEC, Issa García Ascot, Lo que nos van dejando, tiene como protagonista a Natalia Solián, una de las actrices promesas mexicanas de la actualidad.
Producida por Cortes finos, el largometraje cuenta la historia de Sara (Natalia Solián), una bióloga molecular de 30 años, que debe dejar su vida en la ciudad para ir a la selva a recoger el archivo de un centro de investigación. En este proceso descubrirá eventos de su pasado que tenía olvidados y partes de sí misma que desconocía, y tras esa revelación, la libertad que anhelaba y no creía posible.
La cinta está a punto de estrenar en el Festival Internacional de Cine de Guadalajara (FICG), y competirá en categorías de suma importancia para el mismo, primero en el Premio Mezcal, que reconoce a los mejores largometrajes mexicanos de ficción o documentales, y después en el Premio Maguey, la sección dedicada a lo más destacado del cine LGBTIQ+.
Natalia Solián ha tenido una carrera destacada en los últimos años, posicionándose cómo uno de los nombres más relevantes del cine mexicano de la actualidad y cómo una de las voces jóvenes más prometedoras de la industria.
En 2022, protagonizó la película de Michelle Garza Cervera, Huesera, que de acuerdo con el Anuario Estadístico del IMCINE, fue la película que obtuvo más premios internacionales en su año de estreno. Posteriormente, en 2023, se convirtió en la película de terror con más nominaciones en la historia del Premio Ariel, con 20 nominaciones y 4 premios ganados, incluyendo Opera Prima. Además, es una de las películas mexicanas de terror más taquilleras de la historia, reuniendo aproximadamente a 778 mil espectadores según cifras de Cinépolis, quién también la ha llamado “La reina del nuevo terror mexicano”.
Esta vez regresa a la gran pantalla con un género distinto, generando gran expectativa para la actriz, quien ha demostrado un rango interpretativo amplio y versátil, pese a los títulos que la posicionaron como una figura clave del terror. La directora de la cinta, Issa García Ascot, ha mencionado que el largometraje es un intento de materializar una serie de eventos que cambiaron su vida, lo que hace que sea una historia sumamente íntima y personal, y que tiene como propósito mover algo en otras personas.