Hoy presentamos 31 películas de terror en español, una por cada día de octubre.
El cine de terror hispanoamericano ha mutado con la misma fascinación con la que un monstruo observa su reflejo. Nacido entre los ecos del catolicismo, el machismo y la violencia política, este género ha sido una radiografía del miedo colectivo. Desde los demonios coloniales hasta las pesadillas urbanas. A diferencia del horror anglosajón, el nuestro suele oler a tierra húmeda, a sudor, a tripas y a una herencia maldita.
De España a Argentina, del folclor rural al terror corporal posmoderno, estas treinta y una películas no solo provocan sustos. También diseccionan la identidad, la culpa y la fe.
31. Santo contra las mujeres vampiro (1962)
Dir. Alfonso Corona Blake (México)
El enmascarado de plata, ídolo de la lucha libre, enfrenta aquí a un aquelarre de vampiras que buscan sangre virgen para resucitar a su reina. Filmada con el candor kitsch del cine de serie B, la cinta combina acción, erotismo velado y liturgia católica. Más allá del absurdo, es el inicio de un subgénero único: el del héroe popular como exorcista de los miedos nacionales.
30. Muere, monstruo, muere (2018)
Alejandro Fadel (Argentina)
El paisaje andino se convierte en un purgatorio de carne y psicosis. Una criatura sin forma asesina mujeres, pero el verdadero horror está en la mente de los hombres que la buscan. Con un tono hipnótico y una fotografía de alucinación mineral, la película desarma las nociones de masculinidad y culpa con un lirismo brutal.
29. Los cronocrímenes (2007)
Dir. Nacho Vigalondo (España)
Su espíritu paranoico y su construcción circular la vinculan también a las narrativas de ciencia ficción sobre el tiempo y la identidad. Un hombre que accidentalmente viaja al pasado se persigue a sí mismo en una espiral de errores. Vigalondo no necesita monstruos. El verdadero villano es el destino.
28. Al final del espectro (2006)
Dir. Juan Felipe Orozco (Colombia)
Nöelle Schonwald encarna a una joven traumatizada que vive encerrada en un apartamento donde comienzan a ocurrir sucesos paranormales. Influida por The Ring pero en clave bogotana, la película explora el aislamiento y la ansiedad urbana antes de que la pandemia lo volviera tema universal.
27. Holocausto caníbal (1980)
Dir. Ruggero Deodato (Italia/Colombia)
Aunque dirigida por un italiano, buena parte de este filme maldito se rodó en el Amazonas colombiano. Su crudeza, censurada durante décadas, lo convirtió en un mito prohibido. La cinta cuestiona el voyerismo occidental ante la barbarie, pero también fue acusada de explotarla. Hoy, sigue siendo la cinta que inauguró el Found Footage, el documental falso de terror, adelantándose por décadas a The Blair Witch Project. Un espejo donde el horror del “otro” revela el salvajismo propio.
26. Mientras duermes (2011)
Dir. Jaume Balagueró (España)
César, el portero de un edificio encuentra placer en controlar la felicidad de los otros. Balagueró crea una pesadilla íntima, sin fantasmas ni sangre gratuita, tan solo el horror cotidiano de quien se infiltra en la vida ajena. Con un Luis Tosar escalofriante y una atmósfera enfermiza, el filme convierte la rutina en un acto de perversión pura.
25. Cerdita (2022)
Dir. Carlota Pereda (España)
Lo que empieza como un retrato sobre el bullying se transforma en una historia de venganza sangrienta. Pereda filma el cuerpo de una adolescente acosada con ternura y rabia, y convierte el “body shaming” en detonante del horror. Una obra feroz sobre la violencia que genera la mirada social y la pulsión reprimida del deseo.
24. La noche del Walpurgis (1971)
Dir. León Klimovsky (España)
Paul Naschy, en su papel eterno del licántropo Waldemar Daninsky, desata la maldición en esta mezcla de vampiras, brujas y erotismo gótico. Klimovsky da forma al ciclo de terror español de los 70, entre cementerios húmedos, condesas sedientas y noches interminables. Es el grito barroco de una generación que encontró en el horror su catarsis.
23. La región salvaje (2016)
Dir. Amat Escalante (México)
El deseo como monstruo y el sexo como herida. Escalante construye una fábula de ciencia ficción rural donde una criatura extraterrestre representa lo innombrable: la culpa sexual, la violencia doméstica y el deseo reprimido. Ganadora del León de Plata en Venecia, esta es una experiencia incómoda y poética que redefine el terror desde la carne.
22. Huesera (2022)
Dir. Michelle Garza Cervera (México)
Una mujer embarazada comienza a experimentar visiones de huesos quebrados y presencias demoníacas. Huesera es una reinvención del mito de la maternidad como maldición. Garza Cervera fusiona folclor y ansiedad contemporánea, con ecos de Rosemary’s Baby y del realismo mágico que se descompone en pesadilla. Un debut que consolida la nueva ola de horror femenino latinoamericano.
21. Vacaciones de terror (1989)
Dir. René Cardona III (México)
¡Hazte a un lado Chucky y Annabelle! En pleno auge del video casero, esta cinta convirtió una muñeca poseída en pesadilla nacional. Protagonizada por Pedro Fernández, la cinta mezcla melodrama familiar con horror sobrenatural, y es hoy un clásico de culto. Su ingenuidad visual y sus efectos primitivos no restan poder a su atmósfera. México descubría que el terror también podía ser un juguete.
20. La piel que habito (2011)
Dir. Pedro Almodóvar (España)
El “Rey de la Movida” se disfraza de Frankenstein para hablar del deseo, la identidad y la venganza. Antonio Banderas encarna a un cirujano que experimenta con la piel humana, mientras su creación desafía los límites del cuerpo y el género. Esta adaptación libre de Los ojos sin rostro es una historia sobre la obsesión y la culpa, donde el horror no proviene del bisturí, sino de la voluntad de jugar a ser Dios.
19. Verónica (2017)
Dir. Paco Plaza (España)
Inspirada en un caso policial de posesión en el Madrid de los 90, Verónica combina lo sobrenatural con la adolescencia y la precariedad. Plaza abandona el susto fácil para construir una tragedia espiritual. La fe, el duelo y la infancia abandonada a su suerte. Una historia que duele más por su humanidad que por su fantasma.
18. Drácula (1931)
Dir. George Melford (México, España, Estados Unidos)
Rodada de noche en los mismos decorados que la versión de Tod Browning, la Drácula hispana (con tilde en la “a”) supera en ritmo, atmósfera y sensualidad a su gemela hollywoodense. Carlos Villarías ofrece un conde más febril y carnal, mientras Melford demuestra que el idioma del terror también podía hablarse con acento español. Una joya temprana del horror mundial.
17. Cuando acecha la maldad (2023)
Dir. Demián Rugna (Argentina)
Esta pandemia demoníaca en el campo argentino se desata con una ferocidad pocas veces vista. Sin sacerdotes ni salvadores, la cinta observa cómo la podredumbre se propaga entre cuerpos y almas. Cuando acecha la maldad es un exorcismo rural filmado con la cámara temblorosa del apocalipsis. Un grito sucio y desesperado contra la inocencia perdida.
16. Veneno para las hadas (1984)
Dir. Carlos Enrique Taboada (México)
Dos niñas juegan a la brujería en la Ciudad de México de los años ochenta, pero el juego se tuerce hasta lo irreversible. Taboada (Más negro que la noche), maestro del género, convierte la inocencia infantil en un terreno de ambigüedad moral. En su aparente candor hay crueldad, fe y superstición. Es el miedo como espejo del poder que ejercen los niños sobre el mundo adulto.
15. Cronos (1993)
Dir. Guillermo del Toro (México)
La ópera prima de Del Toro (El laberinto del fauno) es una fábula de inmortalidad y corrupción. Un anticuario (Federico Luppi) descubre un artefacto dorado que otorga vida eterna a cambio de sangre. Con ecos de Nosferatu y de la alquimia barroca, Cronos mezcla el horror con la ternura, el mito con la carne, y abre una nueva etapa para el cine fantástico latinoamericano.
14. Los tigres no tienen miedo (2017)
Dir. Issa López (México)
En un país herido por la violencia del narco, un grupo de niños huérfanos lucha por sobrevivir acompañados por fantasmas. López filma el trauma social como cuento de hadas trágico. La inocencia resiste, pero no sale ilesa. Es un relato mágico y brutal que convierte al horror en un acto de memoria.
13. El día de la bestia (1995)
Dir. Álex de la Iglesia (España)
Un cura, un metalero y un charlatán televisivo se unen para evitar el nacimiento del Anticristo en la Madrid de los noventa. De la Iglesia mezcla comedia negra, apocalipsis y cultura pop en una sátira corrosiva sobre la religión, la televisión y la fe. Es punk, blasfema y lúcida: el fin del mundo como carnaval ibérico.
12. Tesis (1996)
Dir. Alejandro Amenábar (España)
Una estudiante de cine encuentra una cinta “snuff” en la universidad y descubre que el horror puede habitar en el aula. Amenábar disecciona la fascinación por la violencia mediática y anticipa la era de Internet. Tesis no es solo un thriller. Es una reflexión sobre nuestra complicidad con el espectáculo del dolor.
11. El espinazo del diablo (2001)
Dir. Guillermo del Toro (España/México)
Ambientada en los últimos días de la Guerra Civil, esta historia de un orfanato embrujado producida por Pedro Almodóvar convierte al fantasma en metáfora del trauma histórico. Del Toro no filma un susto sino la herida. Los niños huérfanos son el rostro del país devastado; el espectro, el recuerdo de la culpa colectiva. Con una fotografía melancólica y un tono de elegía, es uno de los grandes relatos góticos del siglo XXI.
10. Santa sangre (1989)
Dir. Alejandro Jodorowsky (México/Chile)
Una sinfonía de sangre, circo y delirio psicoanalítico. El director de El topo y La montaña sagrada invoca el trauma infantil, la represión sexual y el fanatismo religioso en un carnaval visual imposible de clasificar. Santa sangre es tanto horror como rito, tanto psicoanálisis como experimento. Una experiencia mística, brutal y hermosa sobre los monstruos que habitan en el alma.
9. El conde (2023)
Dir. Pablo Larraín (Chile)
El director de No y El club imagina a Augusto Pinochet como un vampiro centenario cansado de la eternidad. Con fotografía en blanco y negro y humor negrísimo, la película transforma el horror político en fábula grotesca. El dictador, que chupa sangre y riquezas, encarna el apetito inagotable del poder. Una sátira que sangra con elegancia.
8. El orfanato (2007)
Dir. Juan Antonio Bayona (España)
Producida por Del Toro, la cinta de Bayona combina melodrama y horror sobrenatural con una sensibilidad devastadora. Una madre que regresa al orfanato donde creció busca a su hijo desaparecido. La casa, los juegos, las sombras… todo se confunde con el duelo. Además de ser una gran cinta de terror, es una meditación sobre el amor que no sabe morir.
7. ¿Quién puede matar a un niño? (1976)
Dir. Narciso Ibáñez Serrador (España)
Una pareja llega a una isla donde los niños han asesinado a todos los adultos. Serrador invierte los roles de inocencia y maldad, y nos lanza una pregunta que duele más que asusta. Filmada bajo el sol mediterráneo, su horror es luminoso, político y filosófico. Los niños no son el futuro, sino el reflejo de lo que los adultos sembraron.
6. La mesita del comedor (2022)
Dir. Caye Casas (España)
El horror doméstico llevado al extremo. Un accidente infantil convierte una casa en purgatorio y a un padre en monstruo del remordimiento. Casas despoja al género de artificios y lo reduce a lo esencial: el dolor. La cámara no aparta la mirada ni ofrece consuelo; solo el reflejo insoportable de lo que no puede deshacerse.
5. Hasta el viento tiene miedo (1968)
Dir. Carlos Enrique Taboada (México)
En un internado femenino, una joven muerta regresa del más allá para exigir justicia. Taboada filma la culpa y la represión como fantasmas que acechan entre vitrales y pasillos. La atmósfera gótica y el erotismo velado anticipan al Giallo de Suspiria y consolidan a Taboada como el Poe mexicano. El viento, aquí, sopla con voz de ultratumba.
4. La Llorona (2019)
Dir. Jayro Bustamante (Guatemala)
Bustamante reinterpreta la leyenda más célebre de América Latina desde la memoria política. Un general acusado de genocidio es acosado por los espíritus de las mujeres asesinadas. El terror sobrenatural se funde con el juicio moral. El grito de la Llorona ya no es de amor perdido, sino de justicia ancestral.
3. Secuestrados (2010)
Dir. Miguel Ángel Vivas (España)
Rodada en planos secuencia asfixiantes, esta cinta convierte una invasión doméstica en experiencia física. La violencia ocurre en tiempo real, sin respiro ni distancia. Vivas expone la fragilidad de la seguridad burguesa: El hogar como escenario del infierno. Pura brutalidad técnica y emocional.
2. [REC] y [REC]² (2007–2009)
Dir. Jaume Balagueró y Paco Plaza (España)
El falso documental más aterrador del cine contemporáneo hispano. Lo que empieza como un reportaje en un edificio en cuarentena deviene pesadilla demoníaca. La cámara al hombro, los pasillos oscuros y los gritos crean una inmersión total en el caos. La secuela amplía el universo con una mitología apocalíptica. El miedo, aquí, respira en directo.
1. Macario (1960)
Dir. Roberto Gavaldón (México)
Basada en la novela de B. Traven, esta obra maestra del realismo mágico convierte la pobreza en parábola existencial. Macario, un campesino hambriento, comparte su comida con la Muerte y recibe el don de sanar. No hay monstruos, pero sí un espanto más profundo: el del destino humano. Con fotografía de Gabriel Figueroa y la actuación mística de Ignacio López Tarso, es el origen espiritual del terror latinoamericano. Un espejo donde la vida y la muerte se reconocen.