En los últimos años, la industria del entretenimiento se ha centrado en las grandes capitales del territorio hispanohablante, como Ciudad de México, Madrid, Buenos Aires y Bogotá, e incluso en ciudades estadounidenses como Los Ángeles y Miami. Pero eso no quiere decir que otras ciudades no estén dejando su huella en el cine y la televisión, y MENTO es el claro ejemplo.
La productora guatemalteca está demostrando que el talento, la visión y la calidad no dependen del código postal. Su propósito es claro y ambicioso: construir industria desde la región, con un lenguaje contemporáneo, identidad propia y estándares globales.
En Latinoamérica se necesita contar historias con autenticidad, ritmo y ambición técnica, y MENTO llega como respuesta a ello. No solo “hacen lo que se puede”, sino que realizan cada producción con la convicción de que pueden hacer lo mejor, y esperan transmitir esa forma de pensar a todo el territorio hispanohablante.
Su estilo de trabajo está marcado por la precisión y la emoción, pero sobre todo con una idea muy clara: la creatividad latinoamericana no es emergente, es vigente, y lo demuestran combinando dirección cinematográfica, storytelling moderno y sensibilidad cultural.
“No queremos replicar formatos. Queremos mostrar cómo se ve, cómo suena y cómo piensa la región cuando tiene las herramientas correctas”, comparten.
Ya sea con campañas que cruzan fronteras o con documentales de corte internacional, MENTO redefine los estándares de producción en Centroamérica. A pesar de haber colaborado con agencias creativas de alto nivel y directores de talla global, MENTO no pierde de vista sus raíces y la autoría local.

Antes de que MENTO viera la luz, existió MUST, una empresa nacida en Barcelona que buscaba transformar la forma en que los destinos se cuentan digitalmente. La compañía logró posicionarse en la industria turística a través de productos tecnológicos y estrategias innovadoras, donde destaca STA — Smart Travel Assistant, una herramienta de inteligencia artificial para recomendación audiovisual y curaduría humana que fue un éxito rotundo.
La experiencia en MUST fue clave para el surgimiento de MENTO. “Nos dimos cuenta de que detrás de cada destino había una historia que merecía ser contada con profundidad, con emoción y con estética”, externan. Así, de la tecnología nació la narrativa.
La productora guatemalteca no pretende seguir las tendencias marcadas por los grandes estudios, sino construir una nueva forma de hacer industria con base en identidad, colaboración y visión global. Esa filosofía se manifestó en la serie documental TRUE GUATEMALA, la cual podría competir con cualquier producción internacional debido a su una estética contemporánea y narrativa honesta.
La serie se estrenó en Amazon Prime Video y se encuentra disponible en plataformas como Tastemade, demostrando que el talento y las producciones de la región pueden convivir en la primera línea del streaming global y que desde Guatemala se puede producir contenido original con alcance global.
A partir de esa experiencia, MENTO se centró en la producción de nuevos proyectos y formatos originales pensados directamente para plataformas internacionales. Aunque el objetivo es aún más grande, ya que buscan que grandes producciones internacionales vean que Guatemala es más que simple inspiración y puede ser un destino de producción estratégico.

La visión de la productora, la cual ya se está impulsando junto a aliados locales e internacionales, se puede articular en un concepto más amplio: Guatemala as a service. La idea consiste en combinar infraestructura creativa, talento local altamente capacitado, servicios de producción eficientes y escenarios naturales incomparables.
“Guatemala tiene todo lo que una producción internacional necesita: diversidad de locaciones, costos competitivos, talento técnico y una visión moderna de la industria. Nuestra misión es convertirnos en facilitadores de ese puente entre plataformas globales y un país que está listo para producir a gran escala”, comparten.
La guía y colaboración de Sergio Pizzolante ha sido clave en este proceso. Su amplia experiencia en la distribución y desarrollo de proyectos para cadenas y plataformas los ha ayudado a articular propuestas que dialoguen directamente con los tomadores de decisión del mercado internacional. Lo mismo sucede con el director Edgar Esteves, quien ha elevado el estándar visual y narrativo de cada producción, aportando una mirada que mezcla estética, ritmo y cultura.
Con estas alianzas, MENTO no solo produce desde Guatemala: invita al mundo a producir en Guatemala y se convierte en una apuesta por transformar al país en un centro creativo y técnico de clase mundial, capaz de atraer inversiones, formar talento y consolidar una nueva industria audiovisual latinoamericana.