El lunes pasado se anunció que Jimmy Kimmel volvería ABC la noche del martes tras haber sido suspendido hace casi una semana. El presentador fue retirado del aire después de realizar un comentario relacionado con la muerte de Charlie Kirk que no fue del agrado del gobierno de Donald Trump. Si bien la actual administración estadounidense no tiene poder directo en la programación, sí tiene una estrecha relación con aquellos que lo poseen. Entre ellos se encuentran los dueños de Sinclair Broadcast Group, pieza clave en la suspensión de Kimmel.
Sinclair Broadcast Group es uno de los conglomerados más poderosos en los medios estadounidenses. Actualmente, son dueños de 193 estaciones de televisión a lo largo del país, ofreciendo sus servicios para cadenas como CBS, NBC, FOX, ABC y más. El grupo se encuentra dirigido por la familia Smith desde que fue fundado en 1958 por Julian Sinclair Smith. Ahora, con David Smith al frente de la compañía, han logrado dominar territorios importantes dentro de Estados Unidos como Oregon, Washington y D.C.
Sinclair Broadcast Group no siempre estuvo caracterizado por la ideología sumamente conservadora que presenta el día de hoy. Esto comenzó desde que George W. Bush estaba en el poder, pero se agudizó con la llegada de Donald Trump a la presidencia en 2017. Es bien sabido que para ofrecer sus servicios de transmisión, el conglomerado pide a las cadenas que incluyan contenidos que vayan de acuerdo a su forma de pensar. ¿Recuerdan ese video viral en el que varios conductores de televisión estadounidenses leían el mismo guion en el teleprompter? Eso fue obra de Sinclair Broadcast Group.
A pesar de que Jimmy Kimmel regresará con su horario habitual a ABC, el grupo de la familia Smith anunció que no transmitirá el programa en al menos 38 de sus estaciones. The Walt Disney Company, la empresa detrás de ABC, ya había recibido esta amenaza y fue una de las razones principales por las que el show fue suspendido en primer lugar. Sin embargo, después de que sus acciones cayeran y perdieran casi $4.000 millones de dólares, las acciones de Sinclair Broadcast Group parecían inofensivas.