Para todo actor, participar en un festival internacional de cine es un verdadero sueño. Hoy, dos de los talentos más importantes de la escena hispanohablante contemporánea pueden presumir estar en los libros de historia de uno de estos escenarios: Sundance. El pasado 22 de enero, Alberto Guerra y Alejandro Edda desfilaron por la alfombra del mítico festival creado por Robert Redford y que este año celebra su última edición en Park City, Utah para presentar Ha-chan, Shake Your Booty.
Dirigida por Josef Kubota Wladyka, la película narra la historia de Haru, interpretada por Rinko Kikuchi, y su esposo Luis, encarnado por Alejandro Edda, quienes son apasionados al baile de salón. Ambos planean competir como pareja en una competencia amateur, pero la tragedia toca a su puerta, lo que llevará a Haru a buscar sanar su duelo. Aquí es donde el personaje de Alberto Guerra entra en juego, ya que será una parte importante en el desarrollo de Haru. “Mi papel en esta historia es un profesor de baile, de ballroom dance, que entra en la historia de una manera un poco disruptiva, por así decirlo”, cuenta Guerra, quien participa por primera vez en un evento como este, a THE HOLLYWOOD REPORTER en Español horas antes del estreno de la cinta.
La producción se llevó a cabo en Tokio, lo cual fue una experiencia completamente nueva para ambos talentos hispanos, lo cual resultó en un crecimiento profesional y personal envidiable. “Cuando [Josef] me dijo que se filmaba en Tokio ya con eso dije, ‘Sí’, no me importaba si salía en una escena o en dos, si hablaba o no hablaba. Cuando me dijo que se iba a grabar en Tokio —yo nunca había ido a Japón antes— para mí fue obvio”, externa Alejandro Edda. “Es fantástico hacer una película en un lugar donde no tienes idea de cómo es, donde ni siquiera entiendo el idioma o hablan el mío”, continúa.


“Es una película indie que reúne culturas muy lejanas, que son la japonesa, la mexicana y la latina en general”, complementa Alberto Guerra, y es que uno de los principales atractivos de Ha-chan, Shake Your Booty es la multiculturalidad que presenta en todo momento. Josef Kubota Wladyka es un director nacido en Estados Unidos, pero cuyo origen es japonés y que además comenzó su carrera en Colombia. A través de esta película quiso retratar esa mezcla de culturas que lo caracteriza convirtiendo a la cinta en un homenaje a la realidad que se vive en el mundo el siglo XXI, donde la globalización es cosa del día a día. “El mundo ya es de todos los colores mezclados y es una sopa deliciosa y ahora que esto se vea a través de una pantalla es magnífico y sin ser forzado”, comenta Alejandro Edda. “[Josef] logró justamente unificar estas cosas y darle la libertad que tiene cada cultura e incluirla dentro de su película de una manera muy orgánica y muy bonita”, complementa Guerra.
La cinta destaca por tener diálogos en tres idiomas diferentes: inglés, japonés y español, lo cual le da al diálogo un papel peculiar en comparación con otras producciones. “No se trata de meterle a la audiencia la multiculturalidad a través del diálogo o de los personajes. No va por ahí y eso es muy sutil y muy sabio de parte de Josef”, externa Edda, quien buscó formas de sorprender a sus compañeros utilizando el lenguaje. “De repente había una o dos palabras en japonés y yo le decía a Josef, ‘Puedo decir otra más’, o preguntaba a alguien del set o amistades que teníamos en la producción —que obviamente todos eran japoneses—, ‘¿Oigan, cómo se dice tal y tal?’. Entonces, sorprendía a Rinko con una palabrita en japonés, porque te quieres empapar de eso”.
“Se convierte en toda una experiencia completamente distinta porque entran ciertos elementos externos a los que tú estás acostumbrado cuando haces una película y que tienes que confiar en ellos, como los traductores”, complementa Alberto Guerra, quien muestra un lado distinto de su rango actoral en Ha-chan, Shake Your Booty. A diferencia de producciones como Accidente o Me Late Que Sí, en esta cinta el actor cubano radicado en México se sumerge en un drama que lo obliga a mostrar emociones a las que el público que lo sigue no está acostumbrado. “No me han visto hacer algo así porque nunca he hecho algo así”, comenta.

Hasta cierto punto, la producción de Kubota Wladyka parece ser una oda al cine independiente como tal, sobre todo al que se suele ver en un escenario como Sundance. “Hay una cosa muy poética de poder presentar esta película en Sundance”, dice Alberto Guerra. “A lo largo de los años, [el festival] se ha dedicado muchísimo a apoyar ese tipo de cine y apuestas completamente innovadoras, como lo que logró Josef con Ha-chan, Shake Your Booty. Ya vi la película y para mí es una muestra perfecta de lo que debe ser el cine con todas sus aristas”, añade el actor cubano.
La participación de Alberto Guerra y Alejandro Edda en Ha-chan, Shake Your Booty y su posterior presentación en el festival de Sundance es sin duda un reflejo de cómo los talentos hispanos son una pieza fundamental del cine. Si bien hoy en día existe más difusión para los proyectos donde participan artistas hispanos, lo cierto es que siempre han formado parte de la industria cinematográfica.

“Vivimos en tiempos en los que, por suerte, tanto los medios de comunicación como el acceso a la información, llámese como lo queramos llamar, te trae más a la vista la participación latina, pero siempre ha estado. Eso es algo que a mí me parece increíble. Creo que una de las cosas que tenemos que dejar de pensar es que los latinos tenemos participación en el cine. Los latinos somos parte fundamental del cine y más del cine indie”, dice Alberto Guerra.
La carrera de su propio compañero Alejandro Edda es un claro ejemplo, ya que en proyectos anteriores llegó a trabajar con leyendas del cine como Kevin Costner y Tom Cruise, así como presentar largometrajes en Cannes y el Festival Internacional de Cine de Venecia. “He sido una persona demasiado afortunada, demasiado agradecida y demasiado profesional, y esas tres cualidades me han llevado a estos proyectos, aventuras, historias, y a poder trabajar con leyendas”, cuenta el actor mexicano, quien comparte con su coestrella la idea de que el talento hispano es fundamental en el cine internacional.
“Tenemos un megapotencial. Nos ven con ojos divinos, con ojos alegres, porque ahí están las pruebas, y no mienten, ahí están las historias y las películas, y se ha demostrado que detrás y delante de cámaras hay cosas maravillosas que se han hecho, afortunadamente, en toda Latinoamérica”, externa Edda. “Nadie nos va a frenar, y vamos a darle con todo, porque hay mucho, mucho más que hacer, y qué decir, y qué contar, y hay talento enorme y gran cantidad de gente que se va a seguir sumando, y que están ahorita dándole para que esto siga”.

Participar en un festival como Sundance puede marcar un antes y un después para la carrera de un actor, y tanto Alberto Guerra como Alejandro Edda lo tienen muy claro, aunque tampoco se dejan llevar y mantienen los pies sobre la tierra. “Ya la impactó, te puedo decir eso. Ya dentro de mi haber, mi existencia, ya hay un proyecto sumamente distinto que me llenó de orgullo y que ya está en Sundance como parte de la competencia y que además está siendo por lo visto muy bien recibido y ojalá le vaya muy bien. Si esto me va a traer algún tipo de otro trabajo, no lo sé”, externa Alberto Guerra. “Sundance le cambió la vida a mucha gente y no quiero tener expectativas, quiero recibir todo como llegue, sólo que me encantaría decir que Sundance me cambió la vida”, cuenta Alejandro Edda para finalizar la conversación.