Camilo Lara: “Moscas es una historia muy humana”

El músico mexicano habla sobre los retos de componer la banda sonora del quinto largometraje de Fernando Eimbcke y el significado de esta película a más de dos décadas de su incursión en el cine

Por KARLA LEÓN |

julio 3, 2026

2:40 pm

Camilo Lara (Sitio oficial)

Hace 25 años, incluso antes de crear el Instituto Mexicano del Sonido, el proyecto con el que desarrolló su característica mezcla de funk, cumbia y electrónica, Camilo Lara dio sus primeros pasos en el cine con Y tu mamá también, la cinta dirigida por Alfonso Cuarón que se convirtió en uno de los emblemas del llamado “Nuevo Cine Mexicano”. 

Además de colaborar con artistas y bandas como Beck, Lila Downs, Norah Jones, Interpol, Metallica, Cuco, Gogol Bordello y Beastie Boys, Camilo se ha desempeñado como compositor y supervisor musical en títulos tan diversos como Rudo y Cursi, Coco, Thor: Amor y trueno, Black Panther: Wakanda Forever, Quebranto, México 86, Familia y Juan Gabriel: Debo, puedo y quiero. 

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Tal y como lo describe, la suya ha sido una vida de canciones que se convirtieron en éxitos. El más reciente es Moscas, la nueva película de Fernando Eimbcke, en la que funge como compositor. Si alguien sabe cómo traducir la Ciudad de México en sonidos, es él. 

La cinta, galardonada en la Berlinale, es un relato entrañable sobre los descubrimientos, los temores y los asombros de la infancia. Cristian (Bastian Escobar), un niño que aguarda la recuperación de su madre hospitalizada, encuentra en una maquinita de videojuegos un refugio emocional. Es, a través de la banda sonora de Camilo Lara, que la experiencia adquiere una nueva dimensión.

En entrevista con The Hollywood Reporter en Español, el músico mexicano habla sobre los retos de componer la banda sonora de Moscas, el poder de las historias universales, las virtudes de los videojuegos y lo que representa esta cinta a más de dos décadas de su incursión en el cine. 

Camilo, ayer se cumplieron 25 años del estreno de Y tú mamá también.

No, no lo digas, por favor, que me siento un abuelo.

Después de tantos años participando en películas y proyectos tan importantes, ¿cuáles son los recuerdos que más atesoras de este camino? 

Es muy loco. Y tu mamá también fue la primera banda sonora en la que trabajé y me cambió la vida. Conocí a Alfonso (Cuarón), trabajamos juntos, nos hicimos amigos y fue un proceso que, pensé, era muy natural en la vida. Después me di cuenta que fue un momento bastante único en México, en la cultura, en la juventud y en mi vida. 

Con el tiempo, hice otras películas y trabajé con otra gente. Me emociona mucho porque, además, es una película que hice muy joven. No es que me quiera quitar años, pero era muy pequeño —ríe—. Me marcó, así como también me marcó trabajar ahora con Fernando Eimbcke, a quien conocí en la época de Y tu mamá también y, luego, trabajamos juntos en el video de Plastilina Mosh.

Me acuerdo que en ese tiempo, o unos años antes, me enseñó su primer guion, que era Temporada de patos y me dijo: “Te voy a contratar para que trabajes en la música”. Y me contrató, pero fuimos avanzando en la película y no tenía música. Sin querer, me quedé desempleado, porque entendimos que no podía incluirla.

Así que Fer me invitó al siguiente proyecto y al siguiente proyecto, y así durante toda su carrera, pero no había podido hacer nada porque no tenían música. Esta es la primera película de Fer que la integra, finalmente lo logramos y me emociona mucho. 

De esa época datan mis primeros recuerdos cinematográficos. Es la magia del increíble Fer Eimbcke, y también tiene que ver un poco con lo que estaba pasando en 2001, con Y tu mamá también.  

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Una parte esencial de Moscas, lo que la color, por así decirlo, es la música y el diseño sonoro. ¿Cuál fue tu primera lectura de la película y cómo concebiste ese universo?

Fer retrata muy bien a la Ciudad de México, está enamorado de ella, al igual que yo. Me encanta la posibilidad de que, a través de una historia pequeña o de pocos personajes, se narren cosas muy universales. Se entiende la ciudad, el ruido, el humor sonoro. Para mí, eso era lo más importante y fue muy bonito hacer este retrato de lugares tan comunes. Yo me recuerdo de niño, jugando un videojuego en la farmacia, y el encargado corriéndome porque ya iban a cerrar. Ese era yo. Me emociona y me gusta cómo, a partir de cosas muy simples, se construyen cosas súper universales.

La música de Moscas se construyó a partir de sonidos de ocho bits. Más allá de la nostalgia, ¿qué encontraste en ese lenguaje sonoro que sirvió para contar esta historia?

La idea de los 8 bits me pareció muy linda, porque yo los sigo utilizando. Sigo siendo un fanático y creo que en su simpleza hay una cosa muy poderosa. Era importante que esos sonidos tan rígidos se volvieran humanos, ese fue el gran reto. Moscas es una historia muy humana y, al final, la máquina es un personaje más en la narrativa. Quisimos que cada sonido fuera tan memorable como un violín o un chelo, o bien, cualquier cosa que provoque una emoción por el mero sonido o timbre que tienen los instrumentos. 

Sentí que algunos de los sonidos del videojuego dialogaban con los de las ambulancias o los monitores médicos.

Se súper buscó. No sabes la cantidad de discusiones que tuvimos porque, aunque es algo muy sutil, sí tiene todas esas intenciones con los personajes. Detrás de cada diálogo hay un pensamiento muy sesudo de Fer sobre cómo lograr eso a través de la música de los videojuegos.

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Hay otros momentos muy vivaces, como el mini rap de Cristian.

Sí, son cosas que también nacen de la musicalidad de Fer como director. Él viene de pensar en la música como un elemento narrativo. Lo tiene muy claro y es muy poderoso cuando un cineasta toma en serio la música para poderla añadir como un jugador creativo más. 

En Moscas, Cris encuentra una forma de entender el mundo a través de los videojuegos. ¿Qué te interesó transmitir sobre la infancia a través de la música?

Me gusta mucho el mundo interior de los niños. El videojuego es casi un momento zen para pensar, imaginar y eludir la realidad. Son importantes. Mi Game Boy me acercó conmigo mismo, me hizo evitar muchas situaciones. Son cosas que te llevan a hacer un viaje al interior, y siempre es muy bonito pensar en ese momento en el que el videojuego es tu único compañero; es lo que te mantiene ahí, experimentando felicidad y dificultades. 

KARLA LEÓN

Redactora de Cine y Televisión

Karla León es redactora de cine y televisión en The Hollywood Reporter en Español. Su labor periodística se distingue por entrelazar los procesos creativos, el contexto sociopolítico y el futuro de la industria.

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