Durante la madrugada de hoy, Israel ejecutó una serie de ataques en distintos puntos del territorio iraní, alegando que el objetivo principal era desarticular lo que denominó como “el corazón del programa nuclear” de Irán. La operación, que Israel bautizó como “León Naciente”, alcanzó una magnitud sin precedentes en la historia reciente del conflicto entre ambas naciones.
Los ataques comenzaron alrededor de las 03:30 am, hora local de Teherán, con explosiones registradas en la capital iraní y en zonas cercanas, al noreste de la ciudad. Testigos reportaron detonaciones en áreas residenciales, mientras imágenes compartidas por medios estatales mostraban edificaciones en llamas y personas evacuando calles cubiertas de humo y escombros.
Israel confirmó que la ofensiva involucró a 200 aeronaves y que fueron atacados más de 100 objetivos, incluidos puntos militares, centros de investigación nuclear y la residencia de altos mandos. Según las autoridades israelíes, estos bombardeos respondieron a la necesidad urgente de frenar un avance que consideran peligroso e irreversible en la carrera nuclear iraní.
La planta de enriquecimiento de uranio de Natanz fue uno de los objetivos del ataque. Esta instalación, ubicada a unos 225 kilómetros al sur de Teherán, es la cuna del desarrollo nuclear iraní y ya ha sido blanco de atentados similares en el pasado. Aunque aún se desconocen las cifras del daño, en imágenes que ya circulan en los medios se puede evidenciar un impacto considerable en la región.
La Agencia Internacional de Energía Atómica (OIEA), por su parte, afirmó haber recibido garantías de las autoridades iraníes de que no se registró un aumento en los niveles de radiación. No obstante, su director general, Rafael Grossi, advirtió que atacar instalaciones nucleares implica riesgos graves para la seguridad global, e instó a todas las partes a actuar con la máxima cautela para evitar una escalada aún mayor.
Además de Natanz, otros puntos como las instalaciones nucleares de Fordow, Isfahán y la planta de energía de Bushehr, no habrían sufrido daños, según la información proporcionada por Irán a la OIEA. Sin embargo, Israel aseguró haber destruido radares y sistemas antiaéreos, debilitando significativamente la capacidad de defensa iraní en corto plazo.
🔴 Israeli Air Force fighter jets, guided by precise intelligence, struck the Iranian regime's uranium enrichment site in the Natanz area overnight. This is the largest uranium enrichment site in Iran, which has operated for years to achieve nuclear weapons capability and houses… pic.twitter.com/MILq5e6S6v
— Israel ישראל (@Israel) June 13, 2025
Hossein Salami, comandante en jefe de la Guardia Revolucionaria, Gholamali Rashid, líder del Cuartel Central Khatam-al Anbiya, y Mohammad Bagheri, jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas iraníes perdieron la vida durante el atentado. Asimismo, el comandante de la fuerza aérea de la Guardia, Amir Ali Hajizadeh, también fue abatido. La operación alcanzó incluso a seis científicos vinculados al programa nuclear iraní que también fallecieron en los ataques. Los medios estatales iraníes reportaron además la muerte de civiles, incluidos niños, aunque estas afirmaciones aún no han sido confirmadas por fuentes independientes.
Como respuesta inmediata, Irán lanzó cerca de un centenar de drones no tripulados hacia territorio israelí. La Fuerza de Defensa de Israel indicó que estaba en proceso de interceptar estos dispositivos, mientras que países vecinos como Jordania activaron sus sistemas de defensa aérea ante el riesgo de que estos artefactos cruzaran sus fronteras. Irak también reportó el paso de drones iraníes por su espacio aéreo, en lo que parece ser parte de una represalia calculada por parte de Teherán.
El Ministerio de Asuntos Exteriores iraní calificó los ataques israelíes como actos de agresión directa y advirtió que sus fuerzas armadas actuarán sin vacilaciones para salvaguardar la soberanía nacional. Además, responsabilizó al gobierno estadounidense por respaldar al Estado de Israel, considerándolo corresponsable de las consecuencias derivadas del conflicto.
En medio de esta situación, el expresidente estadounidense Donald Trump, quien ha tenido una postura firme frente al programa nuclear iraní, publicó un mensaje en el que aseguró haber ofrecido múltiples oportunidades a Teherán para alcanzar un acuerdo. “Ellos no sabían lo que estaba por venir. Todos están muertos ahora”, escribió, añadiendo que aún hay tiempo para detener el derramamiento de sangre si Irán acepta negociar antes de que se agrave aún más la situación. Por su parte, el secretario de Estado Marco Rubio negó la participación de Estados Unidos en la operación y afirmó que la prioridad del país es proteger a sus tropas desplegadas en la región.
FROM PRESIDENT DONALD J. TRUMP:
— The White House (@WhiteHouse) June 13, 2025
“I gave Iran chance after chance to make a deal…” pic.twitter.com/lsCQHkyT2f
Desde la comunidad internacional, China expresó profunda preocupación por las posibles consecuencias del conflicto; Turquía, Indonesia, Japón y Arabia Saudita condenaron los ataques; y naciones como Francia, Reino Unido y Australia pidieron el cese al fuego urgente. El secretario general de la ONU, António Guterres, instó a ambas partes a ejercer la máxima moderación para evitar que el enfrentamiento derive en una guerra de mayor escala.
.@IsraeliPM: “To the brave people of Iran: our fight is not with you. Our fight is with the brutal dictatorship that has oppressed you for 46 years.” pic.twitter.com/fLYi3IZOAP
— Israel ישראל (@Israel) June 13, 2025
Desde abril, Estados Unidos e Irán venían sosteniendo conversaciones diplomáticas en busca de un nuevo acuerdo sobre el programa nuclear iraní, que se ha desarrollado de manera acelerada desde la retirada de Washington del pacto de 2015 durante la administración Trump. Justamente, una nueva ronda de negociaciones estaba prevista para este domingo en Omán, donde se buscaba retomar el diálogo tras un aparente estancamiento.
La ofensiva israelí tuvo lugar en un momento de máxima tensión, tras informes del OIEA que señalaban que Irán había acumulado aproximadamente 400 kg de uranio altamente enriquecido al 60%, lo que representa un nivel cercano al necesario para fabricar armamento nuclear. Si bien informes previos sugerían que Irán no había tomado una decisión definitiva para construir una bomba, las autoridades israelíes aseguran que los avances recientes muestran una intención clara y alarmante.
Las implicaciones geopolíticas de este enfrentamiento son vastas, no solo por el impacto en Medio Oriente, sino por su potencial para arrastrar a actores globales a un conflicto de dimensiones imprevisibles. En palabras del propio Rafael Grossi, “los sitios nucleares no deben ser blanco de ataques. Las consecuencias podrían ser devastadoras para la región y el mundo entero”.
IAEA Director General @RafaelMGrossi addressed the Board of Governors this morning regarding the situation in Iran. pic.twitter.com/a2yI4ytzyB
— IAEA – International Atomic Energy Agency ⚛️ (@iaeaorg) June 13, 2025