La carrera cinematográfica de David Bohórquez ha sido tan prolífica como irregular. Formado en el mundo del videoclip y la producción audiovisual comercial, debutó en el largometraje con Demental, una ópera prima impulsiva, sostenida más por la ambición que por la precisión técnica. Calibán intentó construir un gótico contemporáneo, pero terminó extraviándose en una acumulación de ideas que nunca encontraron forma. El primer quiebre real llegó con La desaparición de Sofía, donde Bohórquez arriesgó al trabajar el falso documental desde un registro serio y dramático, mostrando una comprensión más clara del tono y del dispositivo narrativo.
Ese avance, sin embargo, no tuvo continuidad inmediata. Diavlo, estrenada después, supuso un retroceso evidente. La película retomaba muchos de los errores de sus dos primeros trabajos: un ritmo errático, personajes sin densidad emocional y una acumulación de elementos (sectas, traumas infantiles, mansiones aisladas, rituales y figuras espectrales) que jamás terminaban de articularse en unFOTO 1 (Cortesía de Santa Bárbara Films) relato coherente. Diavlo parecía más interesada en sugerir atmósferas que en construir tensión, diluyendo cualquier posibilidad de impacto y dejando la sensación de un proyecto dominado por la dispersión creativa.
Nota de voz, su trabajo más reciente, recupera parte del terreno perdido. La premisa es sencilla y eficaz: Naya, una mujer que intenta procesar la muerte violenta de su hermana Anna, comienza a recibir notas de voz enviadas por ella después de fallecida. El punto de partida conecta el thriller con el duelo y abre un espacio fértil para explorar la persistencia del trauma y la imposibilidad de cerrar una pérdida, sin depender exclusivamente del sobresalto.
En términos formales, la mejoría es clara. La puesta en escena es más contenida, la fotografía abandona los excesos visuales y el montaje busca una progresión más ordenada. Bohórquez parece haber entendido la necesidad de simplificar, de confiar más en la relación entre los personajes que en el artificio. Las escenas centradas en el vínculo entre las hermanas son las más sólidas y revelan un interés genuino por el drama íntimo.
Las actuaciones acompañan ese enfoque. Paulina Diazgranados sostiene la película desde una interpretación medida, evitando exageraciones y dotando a Naya de una fragilidad creíble. El elenco cumple con solvencia un material que exige contención emocional más que despliegue expresivo.
Aun así, los problemas de fondo persisten. El ritmo vuelve a desbalancearse en momentos clave y la narración cae en ambigüedades que no generan inquietud, sino confusión. La tensión, elemento central del thriller, rara vez alcanza el nivel que la historia promete. Como en Demental, Calibán y Diavlo, Bohórquez parece debatirse entre sugerir y explicar sin decidirse del todo por ninguna de las dos vías.
Nota de voz confirma que David Bohórquez ha crecido como director en términos técnicos y de puesta en escena, pero también deja claro que su mayor desafío sigue siendo narrativo. Es su película más madura hasta ahora, aunque todavía marcada por limitaciones que arrastra desde el comienzo de su carrera.
Veredicto: Bohórquez alcanza una película más controlada en lo formal, aunque sigue atrapado en problemas de ritmo y claridad dramática que vienen desde el inicio de su filmografía.
Distribución: Santa Bárbara Films
Productora: Demental Studios, Infiny Films
Elenco: Paulina Diazgranados, David Palma, Stefany Mosquera, Michael P. Nangle, Isabella Savdie Ospina, Katterina Nangle, Daniel Bonavita, Chloe Jeanine Fernande
Dirección: David Bohórquez
Asistente de dirección: Jhonatan Mejía
Guion: David Bohórquez
Producción: David Bohórquez, Katherine Díaz González, Antoine Themistocleous
Productor asociado: Jonathan Mejía, Santa Bárbara Films, Cinema Content, Labo Digital, Geraldyn Soto Sierra, Lago Artistic, Tiny Tim Studios, Demental Studios
Productor ejecutivo: Antoine Themistocleous, Katherine Díaz González, David Bohórquez
Dirección de fotografía: Omar Gutiérrez
Dirección de arte: Laura Arias Gómez
Diseño de producción: Katherine Díaz González
Sonido: Juan David Chaparro, Leonardo Sánchez Gil, Manuelita Castañeda, Michael André Velasco
Maquillaje: Anderson Rodríguez Vargas
Vestuario: Anny Ángel
Música: Sebastián Mejía
Edición: David Bohórquez
Efectos especiales: Anderson Rodríguez
Clasificación: 16
Duración: 1 hora 29 minutos
Tráiler: