Crítica: Tron: Ares

Jared Leto y Greta Lee aportan sangre nueva a la veterana franquicia cibernética, con un impulso poderoso gracias a la intensa banda sonora de Nine Inch Nails

Por DAVID ROONEY |

octubre 8, 2025

8:47 am

Jared Leto en Tron: Ares.

Cortesía de Disney

Más allá de los gamers empedernidos que se adjudicaron la propiedad espiritual de la franquicia, la limitación que muchos encontramos en las películas de Tron de Disney —tanto la original de 1982 como su secuela tardía de 2010, Tron: Legacy— siempre fue el desequilibrio entre los deslumbrantes paisajes digitales y el drama humano sin brillo. La primera cinta logró sostenerse en gran medida gracias a la creación de un universo paralelo en CGI, con gráficos de neón, líneas geométricas y rejillas pulsantes que resultaban realmente innovadores para su época. También contó con el carisma de Jeff Bridges y Bruce Boxleitner como versiones contrastantes del galán setentero remanente.

Veintiocho años después (no, no es una película de Danny Boyle), incluso los comerciales de autos ya contaban con arte cibernético, lo que restó a lo novedoso que alguna vez fue la propuesta. Si bien los avances tecnológicos mejoraron el estilo visual, la narrativa siguió tambaleándose, sumando la distracción de un Bridges rejuvenecido digitalmente con un aspecto ceroso que luchaba contra su “yo” mayor. Lo que sí tenía Legacy a su favor era la banda sonora electrónica eufórica de los gigantes del techno-funk francés Daft Punk, que mantenía la película en movimiento incluso cuando su motor narrativo se detenía.

Tron: Ares


EN RESUMEN:
Nada nuevo, pero vale la pena.
Fecha de estreno: Viernes, 10 de octubre
Reparto: Jared Leto, Greta Lee, Evan Peters, Jodie Turner-Smith, Hasan Minhaj, Arturo Castro, Cameron Monaghan, Gillian Anderson, Jeff Bridges
Director: Joachim Rønning
Guion: Jesse Wigutow
Clasificación: PG-13, 1 hora 59 minutos

De manera similar, esta nueva incursión en el universo Tron —dirigida por el noruego Joachim Rønning y escrita por Jesse Wigutow— recibe una buena dosis de adrenalina gracias a la electrizante partitura de Nine Inch Nails, acreditada aquí bajo el nombre de la banda en lugar del habitual dúo Trent Reznor y Atticus Ross.

Así como sus potentes ritmos hicieron vibrar las pelotas de tenis, la rivalidad y la tensión sexual en Challengers, en esta ocasión, el trabajo de los compositores eleva la energía del manejo visceral de la acción por parte de Rønning, que se beneficia de salir de la cuadrícula digital hacia la realidad. La vigorosa banda sonora y el diseño de sonido también hacen que la experiencia IMAX valga el costo adicional.

Los elementos centrales de la historia, que giran en torno al puente entre los mundos humano y digital —y a un sofisticado programa de ciberseguridad humanoide que difumina esa frontera cuando comienza a cuestionar su propia reemplazabilidad al descubrir que puede sentir—, resultan familiares por incontables películas. Además de las previas Tron, hay algunos guiños a Blade Runner, Ex Machina y Mátrix, entre muchas otras.

Pero la interpretación sorprendentemente contenida de Jared Leto como el programa epónimo, Ares, aporta un gancho emocional e incluso toques ocasionales de humor, algo ausente en las entregas anteriores. Leto también está bien emparejado con Greta Lee, quien interpreta a Eve Kim, la directora ejecutiva de ENCOM, la corporación tecnológica que ha sido el eje de la saga desde sus inicios.

Después de décadas de altibajos, ENCOM ahora representa el lado bueno, aunque enfrenta un fuerte competidor: Dillinger Systems, una compañía escindida encabezada por Julian Dillinger (Evan Peters), nieto del turbio personaje interpretado por David Warner en la película original.

Ares se presenta como el protector de la cuadrícula o, si se quiere usar su título oficial, “Control Maestro”. El programa fue diseñado para seguir las órdenes de su usuario, Julian, un genio tecnológico con complejo de dios. Pero incluso durante una presentación temprana, cuando los inversionistas son informados de que “el futuro del ejército es la IA” y Ares es promocionado como el soldado definitivo, el programa parece perturbado ante la idea de que puede ser fácilmente reemplazado.

Lo que Julian no ha revelado a sus inversores es que Dillinger Systems todavía intenta resolver cómo hacer que los soldados digitales multidimensionales y su hardware duren más de 29 minutos antes de desintegrarse por desresolución. Cuando Eve, impulsada por el deseo de completar el trabajo de su difunta hermana, logra descifrar el “código de permanencia”, ENCOM se convierte en el nuevo objetivo de Julian y su espionaje corporativo.

Después de enviar a soldados cibernéticos liderados por Ares y su lugarteniente Athena (Jodie Turner-Smith) en un fallido asalto al servidor de ENCOM, Julian ordena secuestrar a Eve utilizando un láser de partículas que atrapa su forma digitalizada dentro de la cuadrícula de Dillinger. Sin embargo, la orden de extraer el código y “eliminar al portador” no encaja bien con Ares, quien conoce tan a fondo la historia de Eve que su empatía interfiere con el cumplimiento de sus órdenes, llevándolo a rebelarse y ayudarla a escapar.

Athena no tiene esas dudas. Decide terminar el trabajo “por cualquier medio necesario”, lo que la pone fuera del control del diletante megalómano Julian. En su rebelión, amplía una nave flotante Recognizer y se dirige al mundo real, dejando un rastro de destrucción. Incluso elimina una víctima colateral con un seco “obstáculo eliminado”. Pero mientras no consiga el código de permanencia, sigue luchando contra ese límite de 29 minutos.

El afecto evidente de Rønning por la saga Tron le permite, junto a Wigutow, no solo hacer guiños a la mitología y a la iconografía gráfica, sino también añadir rasgos de humor en los personajes.


Uno de los toques más divertidos surge cuando Ares y Eve intentan construir confianza mutua: él confiesa su entusiasmo por el synth-pop ochentero — ‘I Just Can’t Get Enough’ de Depeche Mode es su tema predilecto—. Leto le da una serenidad zen y un tono de observador irónico que contrasta con sus formidables habilidades de combate. Esas cualidades humanas ayudan a derribar las barreras entre él y Eve, interpretada con gran vitalidad por Lee como una genia marcada por la pérdida.

Aunque Peters se acerca más al villano arquetípico —el típico nerd empoderado, aunque sus tatuajes de líneas de código son un toque ingenioso—, Hasan Minhaj y Arturo Castro resultan encantadores como los colegas de Eve en ENCOM. Turner-Smith se luce como una villana feroz, con maquillaje de ojos estilo glam rock y un corte rubio platinado, mientras que Gillian Anderson aporta su natural autoridad y una buena dosis de desaprobación con los labios apretados como la madre más sagaz y cautelosa de Julian, a quien él desplazó como directora ejecutiva de Dillinger.

Bridges —afortunadamente, esta vez con el aspecto de su edad real y no el de Jared Kushner— tiene una breve aparición como Kevin Flynn, el ingeniero de software, antiguo jefe de ENCOM y propietario del arcade que se sacrificó dentro de la cuadrícula en Legacy. En su escena extendida con el Ares de Leto, ambos “tipos geniales” sintonizan con la mística del otro, dejando a Flynn fascinado al ver cumplida su predicción de una interfaz entre la inteligencia artificial y el ser humano.

Eso no significa que la película adopte una visión luminosa y optimista sobre el dominio creciente de la tecnología en nuestras vidas. Por el contrario, su acto final subraya la importancia de que las “llaves” permanezcan en las manos correctas, algo que podría no durar mucho, a juzgar por la aparición de un entrometido superviviente durante los créditos finales.

Tron: Ares es una historia independiente más que una secuela directa de Legacy, lo que explica la ausencia de los personajes de Garrett Hedlund y Olivia Wilde. También representa una mejora notable respecto a su predecesora, con visuales más dinámicos y secuencias de acción más vigorosas. Solo en contadas ocasiones algún actor parece encogerse ante una amenaza de pantalla verde (Lee más que los demás). La mayoría de las veces, la tensión aumenta gracias al mayor uso de escenarios físicos y efectos prácticos frente a los digitales.

El ejemplo más emocionante es una persecución a alta velocidad por la autopista —brillantemente filmada por Jeff Cronenweth—, con Eve en motocicleta, perseguida por Athena y Ares sobre las icónicas light cycles, que dejan tras de sí cintas de luz láser roja. Junto con las imponentes naves Recognizer, ese guiño al legado del diseñador industrial Syd Mead hace de Tron: Ares una entrega que honra sus raíces mientras da pasos significativos hacia adelante. No es una obra maestra instantánea de la ciencia ficción, pero hay cosas peores que ser un sorprendentemente entretenido “balde de palomitas” post-verano.

Créditos completos
Distribución: Disney
Productoras: Walt Disney Studios, Paradox, Sean Bailey Productions
Reparto: Jared Leto, Greta Lee, Evan Peters, Jodie Turner-Smith, Hasan Minhaj, Arturo Castro, Cameron Monaghan, Gillian Anderson, Jeff Bridges
Director: Joachim Rønning
Guión: Jesse Wigutow; historia de David DiGilio y Wigutow, basada en personajes creados por Steven Lisberger y Bonnie MacBird
Productores: Sean Bailey, Jared Leto, Emma Ludbrook, Jeffrey Silver, Justin Springer, Steven Lisberger
Productores ejecutivos: Trent Reznor, Atticus Ross, Russell Allen, Joseph Kosinski
Director de fotografía: Jeff Cronenweth
Diseño de producción: Darren Gilford
Diseño de vestuario: Alix Friedberg, Christine Bieselin Clark
Música: Nine Inch Nails
Editor: Tyler Nelson
Supervisión de efectos visuales: David Seager
Casting: Debra Zane, Dylan Jury
Clasificación: PG-13, 1 hora 59 minutos

DAVID ROONEY

SUSCRÍBETE A NUESTRAS EDICIONES

Vive la experiencia completa de The Hollywood Reporter en Español, sin límites y todos los días, en sus versiones impresas y digitales.

MÁS DE HOLLYWOOD REPORTER EN ESPAÑOL

Lo más Popular

newsletter

Suscríbete para nuevas noticias de Hollywood Reporter en Español directo en tu bandeja de entrada

Al proporcionar su información, acepta nuestros Términos de Uso y nuestra Política de Privacidad. Utilizamos proveedores que también pueden procesar su información para prestar nuestros servicios. // Este sitio está protegido por reCAPTCHA Enterprise y se aplican la Política de Privacidad y los Términos de Servicio de Google.

Deberías leer

Síguenos