El pasado viernes por la tarde se reveló el lanzamiento de un CD de edición limitada que contiene ‘Serena Joy’, una nueva canción inédita de Olivia Rodrigo.
El disco, que tiene una portada rosa y el texto de la letra oficial de la canción, se vendió de manera exclusiva en la tienda Analog Records de Orange County, California y solo contó con 500 copias disponibles.
Sin embargo, el día de hoy se lanzó oficialmente en las plataformas de streaming musical y, de acuerdo a lo que revelaba su publicidad, todas las ganancias estarán destinadas al fondo Daisy Chain Fields, una iniciativa benéfica creada por la cantante para apoyar a organizaciones que defienden los derechos de las mujeres y las niñas.
Pero, ¿de qué trata ‘Serena Joy’ y por qué está directamente relacionada con el fondo al que apoya?
Quizás para quienes conocen de El cuento de la criada, la novela distópica de Margaret Atwood, sea un nombre fácil de identificar, pues este es el nombre textual de uno de los personajes de la novela (que después pasó a ser una serie adaptada por Hulu en 2017).
Está centrada en Gilead, una república teocrática y totalitaria ficticia que surge en lo que antes eran Estados Unidos, la cual nace tras un golpe de Estado militar y un colapso global debido a una severa crisis de fertilidad. En consecuencia, el régimen comienza a utilizar una interpretación extrema de la religión para justificar el control absoluto sobre la vida de sus habitantes, pues consideran que los vientres femeninos pertenecen al Estado como forma de garantizar la supervivencia humana y, para poder utilizarlos para controlar la natalidad de forma absoluta, deciden arrebatarles primero toda su autonomía corporal.
Eso ocasiona que las mujeres pierdan la capacidad de trabajar, poseer dinero, leer o tomar cualquier tipo de decisiones sobre su propio cuerpo, encasillándolas en roles específicos, con colores de ropa específicos según “su función”: rojo para las criadas; azul para las esposas de los comandantes; verde claro para las esposas sin hijos; marrón para las tías (mujeres de élite que se encargan de adoctrinar, vigilar y castigar a las criadas y otras mujeres); gris y beige para las Martas (mujeres adultas e infértiles que trabajan como empleadas domésticas y cocineras en las casas de los comandantes); y rayas o colores neutros para las econogentes (mujeres de clase trabajadora que están casadas con hombres de menor rango).
En la historia, Serena, interpretada por la actriz Yvonne Strahovski, es una de las principales intelectuales y activistas ultraconservadoras y quien escribió diversos libros defendiendo los roles de género tradicionales y los valores fundamentalistas en Gilead. Sus ideas contribuyeron directamente a diseñar y promover el régimen teocrático, aunque a pesar de eso, esas mismas leyes terminaron despojándola de sus propios derechos, prohibiéndole leer, escribir o ejercer cualquier tipo de poder político.

Ahora, en la letra de ‘Serena Joy’ podemos escuchar a Rodrigo hablarle a una persona, en una especie de consejo al aire, que es ignorante de su entorno y que por lo tanto es incapaz de ver las repercusiones que sus propias acciones pueden tener en su historia. “Yeah, it’s all for the cause / For the good of us all / And if you close your eyes / Then it can’t be your fault”, inicia la melodía (con una traducción directa al español como “Sí, todo es por la causa / Por el bien de todos / Y si cierras los ojos / Entonces no puede ser culpa tuya”).
Después habla sobre una torre construida con paredes de oro, que hace referencia a la comodidad en la que muchas personas cegadas por el poder viven, a pesar de la realidad que muchas personas están atravesando, la cuál ha sido ocasionada por la indiferencia que ejercen hacía los ciudadanos. Y añade “Mientras ellos están en la calle / Amigo, nosotros lo estamos pasando en grande.”
En el estribillo recita: “Acércate un poco más / Canta con ellos, canta con ellos […] Si se lo hacen a ellos / Te lo harán a ti”, oración que puede estar relacionada con la ola de conservadurismo que está viviendo el mundo actual, con discursos en los que incluso se les invita a las mujeres a abandonar su derecho al voto y convertirse en esposas tradicionales. O, en palabras de Erika Kirk, “a traer a más hijos de los que pueden al mundo”. Sin pensar que, de seguirse perpetuando ese tipo de ideas, podríamos llegar a un retroceso social en la historia de los derechos de las mujeres, del cuál sería imposible regresar. Tal cual le ocurrió a Serena Joy.
En otro verso, Rodrigo parece hacerle una invitación para unirse a las mujeres que continúan luchando: “Déjame enseñarte un truco / si no sabes lanzar un puñetazo / puedes aprender a escupir. / Y nunca nos rendiremos / y nunca nos someteremos / Mira, la vida de tus sueños / está más allá de ese acantilado”.
De esta forma, la canción explora los riesgos de la complacencia política y el peligro de no cuestionar el impacto de los discursos que vulneran de forma directa la lucha por los derechos y libertad de las mujeres.
Su lanzamiento llega a días del inicio de Daisy Chain Fields, el festival benéfico, compuesto exclusivamente por mujeres o grupos liderados por mujeres, que está organizando la cantante y que toma inspiración directa del Lilith Fair. Tomará lugar este 29 de agosto en el Great Park, de Irvine (California) y contará con las presentaciones de Chappell Roan, Doechii, Mitski, Bikini Kill, Garbage y KATSEYE (además de confirmar a Stevie Nicks, Sarah McLachlan y Karen O como invitadas especiales).
Todas los talentos que se presentarán lo harán de forma gratuita, pues el 100 % de los beneficios netos del festival se destinará al fondo mencionado anteriormente. Entre ellos se encuentran Baby2Baby, que proporciona pañales, fórmula, ropa y artículos de primera necesidad a infancias; Black Mamas Matter Alliance (BMMA, Inc.), que está dedicada a la salud materna de las mujeres negras; el Centro de Derechos Reproductivos, que utiliza el poder de la ley y la defensa de derechos para promover los derechos reproductivos y el acceso a la atención médica en todo el mundo; FreeFrom, dirigida por sobrevivientes que trabaja para erradicar la violencia de género mediante la construcción de libertad económica junto a las propias sobrevivientes; el Centro de Salud Indígena de Johns Hopkins, que combina el conocimiento indígena, la sabiduría comunitaria y las prácticas de salud pública para promover la equidad sanitaria y apoyar a comunidades indígenas prósperas, saludables y fuertes en todo el mundo; por mencionar algunas.
La carrera de Oliva Rodrigo ha estado marcada por un incansable apoyo a diferentes causas. Recordemos que durante su paso por Filipinas con el GUTS World Tour, la estrella donó el 100% de las ganancias netas de la venta de entradas de su concierto a una organización benéfica de salud femenina llamada Jhpiego.

De igual forma, en 2023 lanzó el Fund 4 Good, una “iniciativa que busca dar visibilidad a ciertos grupos que defienden los derechos de la mujer en Estados Unidos” y el resto de los territorios por los que pasó en su gira. “Gran parte de los fondos se destinará a organizaciones que financian abortos, con el fin de proporcionar recursos a personas que necesitan atención de salud reproductiva”, declaró la cantante en su momento a la revista People.
Así, logró distribuir preservativos y pastillas del día después en el concierto de GUTS en San Luis, ciudad donde el aborto es ilegal según la legislación estatal. También destinó parte de sus ganancias a la Red Nacional de Fondos para el Aborto; a 600 refugios para mujeres en Canadá, a través de la organización Women’s Shelters Canada; y a la organización Mujeres contra la Violencia en Europa) durante la etapa europea de la gira.
También, recientemente una fanática reveló a través de sus redes sociales que la cantante le ayudó a pagar en secreto su matrícula universitaria, con una donación de 5000 dólares, para que pudiera finalizar sus estudios universitarios.