Shark Tank México celebra diez años de negociaciones inigualables, emprendedores disruptivos y marcas con un gran impacto social. En esta décima temporada, el panel de tiburones combina rostros nuevos con inversionistas ya conocidos por la audiencia, entre ellos, Ale Ríos, Miguel Layún, Marisa Lazo, Ari Borovoy, Karla Berman, Mauricio Schwartzmann, Simón Cohen, Amaury Vergara y Oso Trava, quienes recibieron más de 70 emprendimientos en el tanque.
Desde inteligencia artificial para disminuir los desperdicios en los restaurantes, hasta nuevas estrategias para el turismo sostenible y plataformas digitales para reciclar, los inversionistas se adentraron en proyectos que se han adaptado a la evolución natural del mundo de los negocios. “Cada emprendimiento es distinto. En esta temporada hay más negocios digitales, más tecnología y más inteligencia artificial que, como bien dicen, es lo nuevo. Eso se complementa con los tiburones que entramos al tanque, así ‘atacamos’ juntos esos proyectos”, dice Mauricio Schwartzmann, especialista en el sector financiero.

Otro de los inversionistas que se unen a Shark Tank México es Ari Borovoy, reconocido por su trayectoria en la industria del entretenimiento. Durante su primer episodio, el nuevo tiburón sorprendió al asociarse con Oso Trava y Miguel Layún en un negocio de galletas gigantes, con más de 30 sabores que rotan cada semana. “El mundo cambia y lo que pueden esperar son muchos pitches de gente muy actualizada. No son negocios comunes y, por lo que viví, no hay mucho que se parezca a las temporadas pasadas”, indica el artista.
“Eso lo hace muy variado”, afirma Marisa Lazo, una de las inversionistas más estratégicas del programa. “Cada uno de nosotros tiene virtudes, cualidades y experiencias muy diferentes. Hubo varios emprendedores que sudaron al elegir y nos preguntaban: ‘¿Puedo volver a entrar? ¿Me dan unos minutos para decidir?’, porque tenían que escoger entre las propuestas de Mauricio, Layún o Karla. Eso le da a Shark Tank variedad, entretenimiento, aprendizajes, diversión y buenos pleitos, muchos pleitos”.

Una de las negociaciones más sobresalientes, hasta ahora, ha sido la de una empresa que ofrece caldo de huesos para consumo humano y animal. Fundada por Sergio Basañez, actor mexicano, este emprendimiento logró sumar a cinco socios por el 10% de la compañía, gracias a la visión audaz de Karla Berman, quien ha asesorado a una gran cantidad de unicornios (startups valoradas en más de mil millones de dólares) de la región.
“Es ponerte en un lugar profundamente incómodo. No hay ningún emprendedor que pase por ese túnel, que sepa bien a lo que va y que no se sienta nervioso. Como dice Miguel, aunque se nota que lo están, muchos de ellos hasta las lágrimas, lo hacen. Dicen que el 50% del éxito es simplemente asistir, y es cierto. A veces no hacemos cosas porque no nos atrevemos ni a dar el paso, desde aplicar a Shark Tank, hasta levantar la mano para un ascenso o emprender. Hay que atreverse”, expresa Karla.

En esta edición de Shark Tank México, también se desafían los esquemas tradicionales sobre lo que “debe ser” un emprendedor. “Hay aspirantes que vienen de un área muy particular. Este año me llevé uno que era muy exitoso en lo que ya hacía, pero emprendió en algo totalmente distinto. No todo está inventado, es decir, no tengo por qué ser siempre futbolista, puedo convertirme en un gran empresario e inversionista. Tanto los tiburones, como los emprendedores, han demostrado que nada está escrito en esta historia, y que podemos reinventarnos una y mil veces”, reflexiona Marisa, quien fundó una de las cadenas de pastelerías y heladerías más grandes de México, sin recurrir al modelo de franquicias.
Para Miguel Layún, quien se mantuvo dentro de las canchas de fútbol durante más de 15 años y hoy lidera negocios que van desde el café y el calzado deportivo, hasta los eSports, su primera temporada en Shark Tank México fue gratificante. “Tenemos la fortuna de hacer algo que nos ilusiona, entusiasma y nos llena de pasión. Todo eso nos hace despertarnos a las cinco o seis de la mañana para acudir a las grabaciones. Esa satisfacción se encuentra difícilmente en otras cosas”.

Por su parte, Ari señala: “Los tres coincidimos en que esta experiencia es como un playground. Nos encantó estar ahí. Somos fans de Shark Tank y fans de los sharks. Es una experiencia increíble”. “Yo todavía no me la creo”, admite Mauricio. “Hace unos meses estaba sentado, viendo el programa, aprendiendo de los pitches y los tiburones, y ahora estoy en el tanque, junto a ellos. Es increíble y, para resaltar lo que mencionó Karla, nosotros también nos estamos incomodando en este proceso, porque aprendemos y evolucionamos como personas y profesionales en el camino”.
Los primeros episodios de la décima temporada han destacado por propuestas con un alto nivel de impacto social. Al tanque se han sumado proyectos que van desde la producción de diamantes en laboratorio, para contrarrestar el impacto ambiental y social de la minería, hasta experiencias de lujo en destinos paradisíacos del país, que garantizan sostenibilidad y apoyo a las comunidades. “Dicen por ahí que el que más ayuda, es el que encuentra su propia paz y su propia trascendencia”, enfatiza Simón Cohen.

El empresario, especialista en logística internacional, asegura que Shark Tank México es un espacio que apuesta, más allá de las inversiones, por agregar un valor significativo a los aspirantes. “Buscamos invertir para obtener buenos retornos, pero, al mismo tiempo, que ellos (los emprendedores) sean exitosos, que puedan volar muy alto. A nosotros nos costó muchísimo trabajo llegar hasta donde estamos, y ese escalón que les damos es sumamente valioso. No es el dinero lo que más importa en la inversión de un shark, porque es, al final, un commodity. Hoy, lo que realmente vale es el networking, la inteligencia, la experiencia, y todo lo que podamos aportar para que un emprendedor brille. Eso es verdaderamente trascendental”.
Marisa comparte que, incluso, cuando no hay una inversión económica, los tiburones ofrecen consejos y mentoría para las empresas. “En ocasiones, tanto Karla, como Ale y yo, nos quedamos con ellos para asesorarlos, porque es lo que más nos apasiona, y en eso coincidimos todos: queremos que les vaya bien. Si puedo ahorrar algunos dolores de cabeza, inspirar o hacer que las cosas salgan mejor, ya la hice”. “Nunca es tarde para ser un emprendedor”, suma Ale Ríos. “No hay edad, presupuesto, industria o un plan de juego súper establecido que te pueda frenar para ser exitosa”.

En esta temporada, los tiburones adoptan la regla del 10x, una estrategia con la que buscan escalar exponencialmente el crecimiento de una empresa y transformar por completo su rumbo. “Estamos aquí para inspirar”, explica Ale, una de las inversionistas más experimentadas del tanque y quien, además, ha logrado posicionar su marca a través de distintas unidades de negocios.
“Esa es la razón por la que entré a Shark Tank México”, sostiene. “Quería motivar a Ale chiquita, que se vestía de hombre de negocios porque en ese tiempo no había mujeres, a crear un referente, una persona a la que admirar o seguirle los pasos. La razón por la que me mantengo, aunque es muchísimo trabajo, inversión y tiempo, es porque me gustaría alentar a las mujeres y niñas a convertirse en grandes inversionistas y empresarias. Todos pueden convertirse en tiburones y eso está padrísimo. Mientras siga siendo el caso, seguiré siendo parte”, añade la empresaria.

Los episodios de Shark Tank México se transmitirán cada viernes, a partir del 1 de agosto, en Sony Channel. Por el momento, ya están disponibles los primeros pitches en el canal de Youtube, así como algunos fragmentos exclusivos, que se estrenarán cada 15 días. El panel de la plataforma estará conformado por Miguel Layún y Ari Borovoy, quienes se unirán a los experimentados Karla Berman, Simón Cohen y Oso Trava. Berman y Cohen se unirán al resto de los tiburones, en los programas destinados al canal de televisión.
Los tiburones advierten la llegada de negocios innovadores, alianzas estratégicas, propuestas llenas de altruismo y, por supuesto, disputas por los mejores emprendedores. “Shark Tank México es el mejor programa de entretenimiento y educación que hay en Latinoamérica. Van a aprender muchísimo, se van a divertir y van a negociar, incluso, se pondrán en el papel de los emprendedores, pero también en el de los tiburones. Experimentarán miles de emociones: desde el llanto, hasta el enojo y las risas. En resumen, la décima temporada se define por caras nuevas, un set renovado y pitches muy interesantes”, finaliza Ale Ríos.