Del 17 al 24 de agosto, la capital chilena llevó a cabo la vigésima primera edición del Festival Internacional de Cine de Santiago. Durante ocho días, SANFIC reunió a la industria y al público en torno a 89 películas de distintos países, proyectadas en algunas salas de Cinépolis y la Sala CEINA del Centro Arte Alameda. Además de las exhibiciones, el certamen también impulsó la formación a través de SANFIC Educa, que llevó funciones y actividades pedagógicas a 18 instituciones educativas.
La clausura se celebró el pasado sábado 23 de agosto en el Teatro Oriente de Providencia, donde una alfombra roja marcó el inicio de la ceremonia que reunió a artistas, realizadores y jurados internacionales. En el escenario se dieron a conocer los títulos distinguidos en las diferentes competencias, un reconocimiento a lo más destacado del cine contemporáneo en la región y fuera de ella.
El jurado internacional de esta edición estuvo integrado por la actriz Mariana Di Girolamo, el productor argentino Bernardo Bergeret y la cineasta venezolana Mariana Rondón, junto a representantes de festivales como Cannes y Berlín, quienes aportaron una visión global en la evaluación de las obras.
En la Competencia Internacional, la producción colombiana Un Poeta, dirigida por Simón Mesa, obtuvo el premio a Mejor Película. El jurado también reconoció en conjunto a Mesa y al español Carlos Márques-Marcet con el galardón a Mejor Dirección, este último por su filme Polvo Serán. En la categoría de interpretación, la distinción fue compartida por Ángela Molina y Alfredo Castro, protagonistas de Polvo Serán. La producción peruana Runa Simi, dirigida por Augusto Zegarra, recibió una mención especial.
La Competencia de Cine Chileno también estuvo reñida. El jurado eligió como Mejor Película a Al sur del invierno está la nieve, de Sebastián Vidal Campos, mientras que el premio a Mejor Dirección se lo llevó Silvina Schnicer por La Quinta, una coproducción con Argentina. Patricia Cuyul fue reconocida por su interpretación en Lo que no se dijo, mientras que Daniela Ramírez recibió el premio a Mejor Actuación por Zafari, película que también obtuvo una mención especial en la categoría de largometraje.
El talento emergente también fue premiado en la Competencia de Cortometraje Nacional. El principal reconocimiento fue para Futura Licenciada, dirigida por Samantha Copano y Florencia Peña. Asimismo, Baldías de Julieta Acuña y Morfología Underground, coproducción entre Chile y Argentina dirigida por Sidka Saavedra, recibieron menciones especiales.
La programación de SANFIC incluyó también un espacio a la Industria, dedicado al desarrollo de proyectos cinematográficos y televisivos, donde se entregaron premios en diferentes laboratorios y mercados. En el área de series, El Internacional, dirigida por Hernán Cafiero, y El Evangelio según Bárbara, creada por Luciana Porchietto y Mariana Levy, fueron reconocidas junto a Arquitectas del sur del mundo, que obtuvo tanto una mención especial como el Sello Ecovision. En los premios ODS Lab, se destacó El hombre de las valijas de María Fernanda Villoso, mientras que Zona de sacrificio, de Violeta Soto Valdés, fue reconocida por dos instancias diferentes.
En la sección Mórbido Lab, proyectos como Ruta al sol de Jorge Leyva, Los Eastman de Mauricio Leiva Cock y Envíame tormentas de Julio Hernández Cordón recibieron apoyo, siendo Ruta al sol además premiada por el Salón de Productores y Proyectos Cinematográficos (SAPCINE). Los premios del Santiago Lab favorecieron iniciativas como Los niños perdidos de Enrique Medrano, El realismo después de la revolución de Sebastián Pereira y Bad light de Paula Martel, además de proyectos internacionales como Lo que perdemos bajo el agua de Emmanuelle Kesch y Latitudes de Pablo Malek.
La incubadora queer, en colaboración con Netflix y otros festivales, premió obras como Los Bustamante de Fran Beethoven, En piel de reptil de Noa Leporati y La casa de mamá de Jeure Tavare, entre otros títulos que buscan ampliar la representación de voces diversas en la pantalla.
En la categoría Work in Progress Iberoamericano se apoyaron proyectos en desarrollo como O_Mostro de Helena Guerra, Africa Express de Emilio Guerrero Alexander, Valijero de Esteban Trivisonno y Cocaína Negra de Cristóbal Valenzuela, además de producciones como A noite é uma farsa de Lucas Weglinski y Uñas rojas de sangre de Roberto Doveris.
SANFIC cerró con la convicción de que el cine proyectado en las salas de Santiago no solo representa historias, sino también nuevas oportunidades para realizadores que comienzan a consolidar su lugar en la cinematografía internacional. “Hoy culminamos un viaje que iniciamos hace meses, impulsados por la visión de consolidar a Santiago como un epicentro vibrante para el cine mundial”, señaló durante la velada Carlos Núñez, fundador y director artístico del festival.