El cineasta estadounidense Jim Jarmusch se une al cuestionamiento masivo contra Mubi después de que la distribuidora de cine independiente anunciara una inversión de 100 millones de dólares con Sequoia Capital, una empresa de capital de riesgo con sede en Silicon Valley que también invirtió en una startup de tecnología fundada por unidades de inteligencia israelíes en respuesta a los atentados terroristas del 7 de octubre.
Tras ser revelada la vinculación, varios artistas que trabajan con la distribuidora decidieron firmar una carta abierta instando a Mubi a reconsiderar su relación con Sequoia y a condenar públicamente a la compañía por lo que describen como “lucro genocida”.
Jarmusch, a quien Mubi le coprodujo su último filme Father, Mother, Sister, Brother el cual se estrenó el domingo en el Festival de Cine de Venecia, habló recientemente sobre su relación con la distribuidora y la preocupación que siente debido a dicha inversión: “He hablado con ellos al respecto. Mi relación con Mubi comenzó mucho antes, y fue fantástico trabajar con ellos en la película. Me decepcionó y me desconcertó esta relación [entre Mubi y Sequoia]. Si quieren hablar de ello, tienen que dirigirse a Mubi. No soy el portavoz”, declaró durante la conferencia de prensa oficial de la película. “Soy cineasta independiente y he recibido dinero de diversas fuentes para financiar mis películas. Todo el dinero corporativo es sucio. Si analizas cada una de estas compañías cinematográficas y sus estructuras de financiación, encontrarás mucha suciedad. Puedes evitarlo y no hacer películas. Pero las películas son mi forma de transmitir lo que me gusta decir. Me preocupa, pero algo que no me gusta es que la responsabilidad de la explicación recaiga sobre nosotros, los artistas. No somos nosotros.”
Además, Indya Moore, una de las actrices del filme, describió la situación como una “increíble cantidad de guerra creativa y de recursos entre bastidores” en Hollywood. “La gente está intentando descubrir cómo trabajar de forma ética y no permisiva”, dijo. “Creo que el tipo de diligencia debida que se intenta aplicar es un proceso en desarrollo”.
Efe Cakarel, fundador y CEO de Mubi, ya había respondido a estas críticas en un documento publicado por Variety hace algunas semanas. En el negó que las ganancias de MUBI estén financiando proyectos vinculados a la industria militar y explicó que los beneficios se destinan a los socios limitados del fondo, como universidades, fundaciones y fondos de pensiones, no a otras empresas respaldadas por la firma. También resaltó que Sequoia es un inversionista minoritario y que él mismo mantiene la mayoría accionaria y el control total sobre las decisiones comerciales, curatoriales y editoriales.
En cuanto a su pronunciación ante el conflicto en Gaza, Cakarel describió la situación como “una catástrofe humanitaria que debe terminar” y condenó “todos los actos que dañan a personas inocentes”. Desafortunadamente, el comunicado no cambió la incomodidad de muchos respecto al tema.
El Festival de Cine de Venecia ha sido foco clave para la conversación sobre la guerra en Gaza, donde un día antes tuvo lugar una protesta masiva para llamar la atención hacia la crisis humanitaria.