Hilda Hidalgo ya se encuentra trabajando en Primas, su próximo proyecto cinematográfico y tercer largometraje de ficción.
Conocida por su trabajo de dirección en la aclamada adaptación de la novela de Gabriel García Márquez Del amor y otros demonios y por el drama Violeta al fin, la cineasta costarricense presenta un coming-of-age sobre dos niñas de 12 años que se ven obligadas a huir de sus hogares tras un traumático accidente. “Atrapadas en una espiral de fuga, complicidad y visiones febriles, utilizan las cámaras de sus teléfonos para sacar a la luz la verdad, enfrentarse a lo innombrable y encontrar la manera de hacerse oír”, relata la sinopsis oficial.
Sobre la temática de la película, Hidalgo explicó que la cinta explorará el deseo por descubrir la sexualidad a una edad temprana. “Es una etapa en la que el deseo es aún frágil y está lleno de asombro, pero que también puede verse marcado por la violencia y el abuso. Esas dos realidades se entrelazan dolorosamente”, reveló a Variety. Además, explicó que actualmente Costa Rica está viviendo una pandemia de violencia sexual imposible de ignorar. “Difícilmente se me ocurre una familia que no se haya visto afectada por el abuso de alguna manera: mi propia familia extensa, amigos, conocidos. Es una realidad que se percibe muy presente y que sentí la necesidad de explorar”.
Sin embargo, la cinta no está marcada por el abuso que viven los personajes principales, sino que analiza cómo la viven, entienden y actúan con resiliencia y rebeldía ante sus circunstancias. De igual forma, el proceso de buscar a las actrices que se encargarán de darle vida a ambas chicas está temporalmente pausado, al menos hasta que puedan conseguir financiación adicional y socios de coproducción.
Sobre el equipo actual detrás de la producción se encuentran la productora Emi Kondo, el director de fotografía Nicolás Wong y la directora de arte Olga Madrigal. Pero siguen buscando más aliados que la puedan ayudar a sacar adelante la película: “Es posible realizar una película únicamente con financiación local, pero es una batalla cuesta arriba que, inevitablemente, limita la distribución del filme. Nuestro mercado interno es, sencillamente, demasiado pequeño. Una coproducción no solo facilita la financiación, sino que también genera oportunidades para que la película viaje, llegue a un público más amplio y consolide una trayectoria internacional más sólida”, confiesa.