Durante la madrugada del 24 y 25 de octubre, Guerrero presenció una de las peores tragedias naturales en su historia. El huracán Otis (previsto inicialmente como una tormenta tropical) fue un ciclón ocurrido en Acapulco que alcanzó ráfagas de viento superiores a los 350 kilómetros y, en menos de 12 horas, subió de estar catalogado como categoría 1 a categoría 5, generando daños que devastaron a la ciudad en casi su totalidad.
De acuerdo a registros realizados por distintos medios de comunicación mexicanos, el 80% de la totalidad de la infraestructura hotelera se vio afectada. La zona Diamante y Dorada fueron las más vulneradas, con un total de 274 mil viviendas afectadas. A tres años de los sucesos, se han estabilizado el 90% de las afectaciones en la zona turística.
Sin embargo, gran parte de las colonias populares enfrentan una preocupante crisis crónica en el suministro de agua potable, un drenaje disfuncional y varias vialidades dañadas. Con un notorio retroceso en su reconstrucción tras el impacto del huracán John en 2024.
Es así que Jorge Michel Grau toma inspiración en la historia real de Marlon Valdez y Jonathan Chino, para crear Contra el huracán. Una cinta que relata la historia de cómo “Wirpul (interpretado por Benny Emmanuel) y su medio hermano Candi (Kristyan Ferrer), lucharon por sobrevivir a una tormenta inesperada a las costas de Acapulco”.
Grau, Emmanuel y Ferrer se reunieron con THE HOLLYWOOD REPORTER EN ESPAÑOL para hablar sobre la cercanía que tuvieron los verdaderos marinos en la producción, su experiencia rodando en los Estudios Churubusco y la minuciosidad con la que trabajo el director para traer a la vida real las escenas más complejas.
Leí por ahí que trabajaron de cerca con los marinos que inspiraron esta historia. ¿Cuál fue el consejo más valioso que ellos les dieron al momento tanto de dirigir la película como de crear a los personajes?
BENNY EMMANUEL: Todo el testimonio de Marlon y Jonathan, que son los que nos brindaron la historia para poder ficcionarla, bueno, a Perro Azul y a Netflix para Contra el huracán, todo lo que dijeron en ese testimonio fue fundamental para crear a los personajes antes, durante y después de la tragedia. Pero yo me voy a quedar con algo muy particular. Hay una escena donde el personaje de Wirpul tiene que hacer una llamada y para mí era una escena muy importante. Yo tuve que preguntarle a Marlon específicamente la sensación antes de realizar esa llamada. Y lo que me dijo en ese momento, la neta, me ayudó a construir incluso el momento en mi mente. Me dio un par de consejos que no ventilaré totalmente de Marlon, pero sí me puso en un contexto muy importante en el cual me dijo, literal: “Estaba despidiéndome”. Estaba viviendo lo más duro de su vida y poder, o tratar de traducir eso a lo que estaba viviendo el personaje en este momento en la ficción, era muy importante. Entonces, que ellos estuvieran en el set y todo el tiempo pendientes, y nosotros también con ellos, yo creo que fue fundamental para la historia.
KRISTYAN FERRER: Sí, que fueran nuestros críticos y guías emocionales también, porque uno puede más o menos imaginar qué es lo que se puede sentir cuando ves que un fenómeno de este tipo se te viene encima, pero la realidad es que siempre lo vas a hacer por encima, porque no hay manera de que la ficción supere la realidad. Igual, como dice Benny, a mí también me sirvieron mucho los testimonios, aunque hay un recopilado que va más en dirección hacia lo que Benny es. En mi caso, sí fue más tratar de entrar en lugares que a lo mejor no son los más convencionales para construir al personaje. A mí lo que me ayudó mucho es que cada vez que salíamos de la toma les preguntábamos: “¿Tú qué opinas?”. Y me decían: “Sí, sí, se siente así, se siente igual”. O verlos que se conmovían o simplemente que se quedaban callados, porque ya les impactaba volver a ver en pantalla algo que se parecía mucho a lo que ellos vivieron.
JORGE MICHEL GRAU: Ellos son dos personas que vieron la muerte de frente y que te pueden decir de qué color son los ojos. Porque no cualquiera lo sabe, no cualquiera sabe cómo se oía, cómo se sentía, cómo se veía. Y a partir de todos esos testimonios, que de pronto parecía hasta medio invasivo de mi parte decirle: “Oye, pero qué mal, ¿no?”, todo eso nos dio la oportunidad de intentar hacer algo muy, muy realista con respecto al huracán. Y tenerlos en el set, no solamente en la preproducción y en el set, sino también en la postproducción, y que oyeran cómo se oye un huracán, cómo se oye el ojo del huracán, ese famoso silencio terrorífico, cómo se escucha. Y ellos nos fueron dando muchas pistas. La verdad, fue una colaboración muy valiosa para que la película lograra lo que logra.

Sí, ese cierto realismo que se busca. Y hay una escena que creo que es de las más importantes de toda la película, que justamente es la herida de Candi. También leí por ahí que grabaron en los Estudios Churubusco todas esas secuencias. Entonces, me gustaría saber, ¿cómo fue grabar esa parte de la herida? Porque aparte era movimiento, era agua, había muchos efectos ahí que estaban involucrados para la filmación. ¿Cómo fue eso?
K. F.: Había un prostético a cargo del equipo de Karina Rodríguez que llevaba un rato. Y además tenía todo un sistema de tubos y era muy sofisticado andar con él. Así te impedía en momentos moverte. En cuanto a cómo rodar eso, sí era cansado porque además mi personaje ya se va desgastando. Y hacerla de que estás cansado, de hecho, es mucho más cansado que si estuvieras cansado. Entonces, yo empecé a sentir que mi cuerpo se empezaba a anquilosar. Yo lo sentía entumido, incluso la parte del cuello. Físicamente fue una experiencia muy retadora. Además, el agua con los ventiladores y el nivel de estrés que también tienes porque estás psicológicamente en ese lugar. Tratas de entrar en ese lugar. Entonces, sí fue un reto, pero también fue una experiencia muy linda porque siempre vas en compañía. Digamos, en este caso de Michel y de Benny, que más allá de ser buenos compañeros, son gente que creo que ve el trabajo muy parecido a la forma en la que yo lo veo, con cierta responsabilidad y ética. Y eso nos hacía entrar con mucho respeto y ahondar de manera segura, porque somos personas que se van sosteniendo mutuamente.

¿Cuáles fueron las indicaciones que dieron para estas escenas y cómo fue hacer ese acompañamiento? Porque estás perdiendo a tu hermano en ese momento, ¿no?
B. E.: Como ya bien dijo Kris, es muy demandante. Es el proyecto más cansado al que nos hemos enfrentado, yo creo. Y parte de eso es estar al 100% a la orden de la historia. Estábamos de verdad tratando de contar la historia lo más fiel, lo más fidedigno, lo más verosímil posible. Y específicamente esta secuencia fue muy complicada también porque es un momento en el que el personaje de Wirpul, por primera vez, entiende que todas las cosas y el constructo de ideas que tuvo desde el principio son una falacia y realmente no importan.
K. F.: Y peligrosas.
B. E.: Y peligrosas también, exacto. Y es el momento donde ve a su hermano peligrar, así desde el borde de la muerte, que dice: “Realmente lo que yo pensaba importante por esta idea del mito meritocrático es falsa totalmente. Y realmente lo que importa es lo mínimo”. Ante una situación tan grande, una tragedia así de la naturaleza, es cuando se da cuenta la gente qué rollo. Y no es la excepción con Wirpul. Entonces, también emocionalmente fue complicado.
J. M. G.: Bueno, nosotros preparamos muchísimo la escena. Teníamos muy claro hacia dónde queríamos llevarla. La verdad es que soy muy nerd y teníamos dibujitos de toda la escena, por dónde nos teníamos que mover, cómo se tenía que ver. Pero creo que el gran mérito de esas secuencias es la puesta en cámara y la operación de la cámara. Alex de Pablos, que hace un trabajo excepcional en la fotografía. Y esta búsqueda del ángulo correcto, siempre priorizando la emoción, siempre priorizando el personaje y no el efecto, creo que le da mucho valor. Y al final, toda esa sumatoria hace que la escena tenga ese impacto. Pero siempre es ver al personaje.
K. F.: Y a lo mejor hay cosas que no se ven, nada más como para tratar de cerrar, porque me parece muy importante la película. Digo, por el evento, tenía que tener una constancia de tensión. Pero hay momentos en los que tiene que descansar. Y ahí también es trabajo de Mich, como de cómo en una situación así hacer que dramáticamente algo descanse. Y tratarlo de justificar. Que luego sale con las tonterías con las que sale Candi de pronto, pero justamente es justificarlo. Es decir, pues en una situación así uno se trata de autoengañar. Y creo que ahí también es un mérito de Mich, en ese sentido de la significación. De darle eso a la escena.
B. E.: Sí, yo solo para agregar algo más, porque es cierto lo que mencionó Mich, de que es muy nerd. Es de verdad. Tenían un barquito en el que nos ponía todos los ejemplos de todas las maneras. Era de “este es el barco, estamos en esta parte del barco, la ola pega de este lado, entonces el movimiento de su cuerpo es como hacia acá e impacta de este lado, la ola llega acá”. Así de preciso y de técnico era cada secuencia. Entonces sí, es cierto, hay que echarle la flor a Mich, es cierto. Gran trabajo.
J. M. G.: Muchas gracias, mi hermano.
B. E.: Top.