Karime Pindter acaba de presentar su nuevo documental La verdadera Matrioshka, un proyecto que registra su paso por la séptima temporada de La Más Draga. Dirigido, producido y protagonizado por ella, el documental surgió a partir de una invitación que recibió para sumarse al reality, un proyecto que considera uno de los pilares de su carrera.
El reality reúne a distintas drag queens latinoamericanas que enfrentan desafíos semanales hasta que una de ellas se corona como la mejor de la competencia. A partir de esa experiencia decidió documentar el proceso detrás de su participación en el programa, donde cada temporada implica nuevos retos para quienes conducen el show, entre ellos preparar un número musical, una canción y un álbum como parte del espectáculo que acompaña al concurso.

“La verdad es que no lo puedo creer. Sentía que lo estaba planeando desde noviembre y pensaba que ya llegaría el día. Y bueno, llegó y todavía no lo puedo creer. Como que no me la creía hasta que vi todo”, reveló Pindter. Ella recuerda que, cuando recibió la invitación para participar en el proyecto, decidió que era el momento de hacerlo a lo grande. Desde el inicio tenía claro que quería aprovechar la oportunidad para construir un número que estuviera a la altura de los espectáculos que siempre ha admirado. Creció viendo a las grandes divas del pop y, como muchas personas, también había imaginado alguna vez tener un momento propio en ese escenario, algo parecido a los shows que han marcado a artistas como Britney Spears.
Sin embargo, cuando piensa en el origen de ese interés por el espectáculo, dice que no hubo un momento específico en el que soñara con convertirse en cantante, como ocurre con muchas niñas. Más bien, desde pequeña se sintió atraída por el mundo del entretenimiento en general. Creció viendo televisión y disfrutando de ese universo, algo que con el tiempo la llevó a interesarse especialmente por la conducción.
También recuerda la influencia de muchas figuras que admiraba, desde presentadores hasta las grandes divas del pop que marcaron esa época. Aunque no lo veía como un plan claro ni como un sueño perfectamente definido, tenía la sensación de que de alguna forma terminaría ocurriendo. Lo describe como una intuición difícil de explicar, pero que siempre estuvo presente. “Yo tenía una firma que usaba para cuando me pedían autógrafos o para cosas del espectáculo. Decía que esa era mi firma de autógrafos, aunque no sabía por qué la tenía. Las cosas simplemente se fueron dando.”
Fue ahí cuando entendió con claridad que ese era el camino que quería seguir. A partir de entonces decidió prepararse con seriedad y dedicar todos sus esfuerzos a construir una carrera dentro del entretenimiento, con la meta de convertirse en una figura relevante en la industria. Con este nuevo proyecto en puerta, confiesa que la idea de presentarse en la Ciudad de México con un número musical le resultaba emocionante, pero también tenía un obstáculo importante. Nunca se ha considerado buena para bailar. Incluso bromeó con que suele confundirse entre la derecha y la izquierda y que el baile siempre le ha dado mucha pena. Durante un tiempo, dice, esa torpeza se volvió parte de las bromas en redes sociales, especialmente en TikTok, donde más de una vez la señalaban por no tener el mejor ritmo.

Para prepararse, empezó desde lo más básico. “Busqué a un gran equipo, coreógrafos, bailarines y personas que hicieran el show completo, todo el set en grande. Me metí a un internado intensivo de clases. Tomé desde Sex Siren, que es un arte que viene de las drags porque a ellas no las dejan ser reinas de belleza. Entonces crearon su propia pasarela, que tiene que ver con la sensualidad, con ser muy femenina, caminar lento y de pronto acelerar. Eso me empoderó muchísimo. Tomé clases unos tres meses, tres meses y medio, casi cuatro, pero tomaba cuatro horas al día. Me apliqué con todo”, confesó muy emocionada.
Antes de llegar a la televisión, su primera experiencia en medios fue en la radio. Recuerda que tenía apenas 19 años cuando comenzó en Radioactivo, casi por casualidad. Un amigo que tenía un programa de fútbol la invitó a participar y aceptó sin imaginar que ese momento terminaría marcando el inicio de su carrera. “El primer día que fui leí el prompter fatal. Pensé que nunca me iban a volver a hablar, pero sí me volvieron a llamar. Estuve ahí un tiempo y pensé que me gustaría crecer en esto. Entonces empecé a hacer castings y así fue como pasó toda esta historia.”
A partir de entonces empezó a presentarse a distintos castings, un proceso que con el tiempo terminaría llevándola a proyectos más grandes y que acabaría por encaminarla hacia la televisión en Acapulco Shore. Aunque no todo ha sido color de rosas, pues en algún momento del inicio de su carrera, recibió comentarios hirientes sobre su apariencia. Recuerda que, al inicio, ella entró al medio con mucha seguridad. “Tenía esa seguridad que uno tiene a esa edad, yo creo que me sentía tan segura que eso me hacía verme bella”, confiesa.

En ese entonces se sentía la más guapa del mundo, dice entre risas al mirar hacia atrás y pensar en esa etapa. Reconoce que ha habido una evolución para llegar al punto en el que se encuentra ahora, tanto por dentro como por fuera, ya sea trabajando con su espiritualidad, haciendo ejercicio, teniendo buena alimentación, cuidando su piel y con algunos arreglos estéticos; y asegura que hoy le gusta cómo se ve. Disfruta arreglarse, vestirse bien y sentirse guapa, algo que, dice, ha sido resultado de un proceso de trabajo, constancia y esfuerzo.
Para ella, la clave nunca ha estado únicamente en la apariencia, sino en la personalidad. Dice que esa ha sido siempre su mayor cualidad, aquello que realmente la define frente al público. Ese proceso, explica, ha implicado muchas horas de trabajo, a veces con poco descanso y con menos tiempo del que quisiera para ella misma o para sus seres queridos. Aun así, considera que todo ha valido la pena.
Desde que entró al medio tenía claro que no quería bajarse de ese camino. En su mente imaginaba que todo ocurriría muy rápido, que al día siguiente ya estaría conduciendo algún programa o participando en nuevos proyectos. “Se me cerraron muchas puertas y entendí que tenía que prepararme”, recuerda. Con el tiempo entendió que la realidad era distinta y que el proceso sería más largo de lo que pensaba, algo que la llevó a darse cuenta de que necesitaba prepararse más para seguir avanzando. Fue ahí que decidió enfocarse en construir su carrera con paciencia. Para ella, el trabajo ha sido siempre una prioridad y procura mantenerse activa en distintas formas de arte dentro del entretenimiento, tal como lo son la conducción, la música o la actuación.
Esa búsqueda también la ha llevado a explorar otros proyectos. Ha escrito un libro, ha desarrollado marcas y negocios propios y a cada uno de ellos les ha dedicado mucho esfuerzo. Pero cuando se trata de encontrar equilibrio entre el trabajo y la vida personal, reconoce que no siempre es sencillo. “La verdad es que no [lo hago] tan bien, aunque trato”. La mayor parte de su tiempo sigue dedicada a su carrera, aunque en los últimos años también ha comenzado a incorporar distintas prácticas de trabajo personal. Menciona que lleva procesos terapéuticos y utiliza herramientas de introspección como las constelaciones, la terapia de conciencia, e incluso tiene su propio astrólogo. Eso le ha permitido reflexionar sobre su ritmo de vida, entender mejor sus propias prioridades y recordar que, además de los proyectos profesionales, también necesita reservar espacio para su bienestar y su vida personal.

Aun así, admite que el ritmo de su agenda muchas veces implica perderse momentos con amigos o con personas cercanas. “Mis papás son mi adoración, mi gato es mi adoración, así que siempre procuro tener tiempo para ellos. Pero muchas veces no puedo ir a bodas de amigos o a viajes con amigos. Hay cosas que me pierdo.” Cuando puede, intenta compensarlo encontrando tiempo para su familia o regresando antes de lo planeado después de algún compromiso laboral para volver a casa. “A veces tengo un viaje de trabajo y me regreso cuando termino, en lugar de quedarme a conocer, porque quiero volver con mi gato”. También procura mantenerse activa físicamente y aprovechar los espacios libres que aparecen entre un proyecto y otro, aunque hay momentos en que todo ese balance llega a ser demasiado. “Pienso que todo sería más fácil si el día tuviera 35 horas”, admite con la risa entre sus palabras.
Su interés por la espiritualidad no es algo reciente. Desde hace varios años ha explorado ese camino, en parte influenciada por su papá, a quien describe como una persona muy filosófica, interesada en hablar del universo, las estrellas y temas más profundos. Recuerda que desde joven disfrutaba tener ese tipo de conversaciones con él. Cuando comenzó su carrera dentro del entretenimiento, cuenta que incluso se repetía a sí misma que quería encontrar a un maestro espiritual. “Creo que realmente eso es lo que me mantiene balanceada, con los pies en la tierra, con ganas de seguir trabajando y soñando, y de no entrar en crisis cuando se cierra una puerta”. A lo largo de los años se fue acercando cada vez más a ese mundo, tomando cursos, leyendo libros y conociendo nuevas perspectivas. Considera que ese trabajo interior ha sido una herramienta importante para mantenerse centrada mientras desarrolla su carrera.
Esa faceta espiritual también está ligada a la manera en que se plantea metas personales y profesionales. “Siempre digo que parte de mi éxito es que me pongo metas. Cada año digo que voy a hacer ciertas cosas y las manifiesto, las decreto. Una de esas metas fue hacer este documental”. La verdadera Matrioshka terminó convirtiéndose en algo distinto a lo que imaginaba al principio. En un inicio pensaba abordarlo desde un tono más cercano a la comedia o la sátira, pero durante el proceso terminó mostrándose de una manera más vulnerable. El proyecto incluso llegó más lejos de lo que había previsto. En un principio pensaba que podría terminar publicado en redes sociales o quizá en alguna plataforma digital, pero para su sorpresa tendrá estreno en las salas de cine de Cinemex, algo que todavía le cuesta creer.
Su familia ha estado muy presente en todo el proceso. Sus papás, dice, estarán con ella el día del estreno y aparecen también dentro del documental, algo que considera natural porque han sido pilares fundamentales en su vida. Su mamá, por ejemplo, la acompañó desde etapas muy tempranas del proyecto, incluso ayudando durante el casting de los bailarines y apoyándola en distintos momentos de la preparación del espectáculo. “Yo no podía hacer ese show sin que [mis papás] pasaran a darme un abrazo y sin que mi mamá me diera la bendición.”

El documental, explica, deja ver varios aspectos de su vida fuera de cámaras. Aparece la relación cercana que mantiene con sus padres, también su gato Norris, y el vínculo que tiene con su equipo de trabajo. “Yo soy muy de la idea de que en equipo se llega más lejos y se trabaja mejor”, cuenta. También cree que el proyecto muestra facetas que el público no había visto antes. A lo largo de los años la gente la ha seguido como conductora o dentro de distintos realities, pero esta vez el enfoque está más en el proceso detrás de su trabajo. “Nunca han visto cómo gestiono las metas que me pongo, cómo trabajo y cómo me preparo. Están los momentos buenos y los momentos malos, también momentos muy divertidos”.
Otra parte importante del documental es el vínculo con la comunidad LGBTIQ+, que ha estado presente en distintos momentos de su carrera. Dice que ese acompañamiento ha sido significativo desde los inicios, incluso cuando todavía pocas personas confiaban en su proyecto dentro del entretenimiento. Uno de los principales ha sido el arte drag. Aunque ya lo conocía y le interesaba desde antes, su experiencia dentro de La Más Draga terminó siendo especialmente significativa.
Recuerda que en algún momento había sido un sueño el conducir el programa y que, con el tiempo, esa idea terminó concretándose gracias a sus constantes manifestaciones. A partir de esa experiencia nació el documental, un proyecto que busca mostrar una parte más amplia de su vida y de su manera de trabajar, un retrato de una etapa en la que ha intentado combinar disciplina, entusiasmo y una búsqueda personal constante.

Con más de 12 años de carrera, y una vida balanceada entre risas y obstáculos, Pindter reconoce que “es una industria que hay que respetar”. Para ella ha sido un espacio que disfruta profundamente, pero también uno en el que ha aprendido que los resultados no llegan de inmediato y que el camino requiere paciencia, perseverancia y mucha preparación.
Con el tiempo también ha aprendido a concentrarse en su propio proceso. En lugar de compararse constantemente con lo que hacen otras personas dentro del medio, procura mantener la mirada en sus propias metas y en el lugar al que quiere llegar. Parte de ese aprendizaje también tiene que ver con entender que muchas puertas se cierran en el camino. “Este documental no me lo produjo una plataforma ni nadie”, confiesa. Pero en lugar de verlo como un freno, dice que ha tratado de encontrar formas de seguir avanzando por su cuenta.
Al hablar del apoyo que ha recibido a lo largo de los años, dice que se considera muy afortunada por tener a sus padres cerca. Cuenta que siempre han estado dispuestos a acompañarla en cualquier proyecto o idea que se le ocurra, incluso cuando al principio se trata de algo nuevo para ellos, como cuando empezó a involucrarse más de cerca con el arte drag. “Cuando les hablé del arte drag al principio era algo nuevo para ellos, pero lo vieron y les encantó. Decían que era un arte increíble y se metieron a ese mundo conmigo.”
Ese acompañamiento se ha extendido también al equipo de trabajo que la rodea. Después de varios años de probar distintas dinámicas y conocer a muchas personas dentro de la industria, finalmente logró reunir al grupo con el que siempre quiso trabajar. Ahora siente que finalmente ha logrado rodearse de un grupo con el que se entiende y en el que confía, algo que valora especialmente porque prefiere tener pocas personas cerca, pero que sean genuinas.
En ese mismo círculo coloca a la comunidad que la ha acompañado a lo largo de su carrera, sus perrísimos. El apoyo de su público, asegura, ha sido una constante en distintos momentos de su vida profesional. En días complicados o cuando el ánimo no está en su mejor momento, cuenta que basta con leer algún mensaje o una carta de quienes la siguen para recuperar energía y volver a enfocarse. “Quiero agradecerles porque ellos me apoyan, me respaldan y me acompañan en todo. Son mi inspiración y muchas veces mi impulso para seguir. Hay días en los que uno no amanece con el mejor ánimo o atraviesa momentos difíciles. Entonces entro a leer un comentario o una carta que me mandan los perrísimos y se me resetea el día por completo”, cuenta con una enorme sonrisa que ilumina su cara.

Parte de ese crecimiento tiene que ver con la variedad de proyectos en los que ha participado. A lo largo del tiempo ha conectado con públicos muy distintos, desde la comunidad LGBTIQ+ hasta audiencias más amplias que incluyen a jóvenes, familias e incluso niños que también siguen su trabajo. Para ella, esa mezcla es una de las cosas que más disfruta de su carrera.
Una parte importante de esa comunidad ha sido el público LGBTIQ+, con el que mantiene un vínculo desde hace muchos años. De hecho, el año pasado recibió el reconocimiento como Personalidad del Año LGBT en los Impulse Awards 2025, un momento muy especial que recuerda con cariño ya que su cercanía con la comunidad viene desde mucho antes de su carrera. “La comunidad la llevo desde niña. Una de las personas que más quise en mi infancia fue un tío gay. Después tuve a mi mejor amigo gay. Siempre me gustó mucho la comunidad porque es muy libre y no juzga.”
Cuando comenzó a trabajar en el entretenimiento, recuerda que hubo momentos en los que algunas personas dentro del medio la juzgaban, pero la comunidad LGBTIQ+ la recibió con mucha calidez. Desde entonces siente que han ido creciendo juntos. Por eso, participar en proyectos vinculados con ese universo y, en particular, llegar a La Más Draga, terminó siendo una experiencia muy significativa dentro de su carrera.
Además, Karime ha sido casi una amiga para sus perrísimos, pues a través de su característico humor, les ha envuelto de poder y seguridad en sí mismos. Algo que, como mencionó anteriormente, ella misma trabaja con mucha constancia. Es así que cuando habla de empoderamiento femenino, lo describe como algo que se trabaja todos los días y que, como cualquier otro aspecto personal, hay momentos en los que resulta más fácil que en otros. “A veces puedes verte fuerte o mostrarte muy segura, pero también implica recordarme constantemente cómo empecé, hasta dónde he llegado y todo lo que todavía puedo lograr.” En ese sentido, menciona proyectos como el documental como ejemplos claros de ese proceso. Aunque contó con el apoyo de su equipo, explica que fue una idea que nació de ella misma y en la que decidió invertir tiempo, trabajo y recursos propios para sacarla adelante. Ver ese tipo de metas concretadas por iniciativa propia, asegura, ha sido una experiencia muy enriquecedora.

A partir de esa experiencia también reflexiona sobre la importancia del amor propio. Cree que parte del proceso de fortalecerse pasa por aprender a reconocerse, valorarse y trabajar en una misma antes de buscar validación en otros lugares. “Todas debemos creérnosla, querernos y trabajar en nosotras mismas. Literalmente vernos al espejo y decirnos cosas bonitas, reconocernos. Trabajar en el amor propio antes de buscar otro tipo de amor.”
La verdadera Matrioshka es un proyecto que desde el inicio tuvo claro que, si la apuesta era llevar la historia al cine con una producción ambiciosa, el soundtrack debía estar a la altura. De ahí surgió la idea de crear una canción original, elemento clave del documental que compartieron en exclusiva con THE HOLLYWOOD REPORTER en Español. Explicó que para desarrollarla comenzó a trabajar con los productores Luis y Samantha, con quienes construyó el tema ‘Sex Siren’. Una canción que retoma parte de su día a día y del proceso personal que atravesó durante la preparación del show. El título está directamente ligado a las clases de Sex Siren que tomó en ese periodo, una experiencia que describe como clave para recuperar seguridad en sí misma.
Durante mucho tiempo, admite, solía refugiarse más en el humor o en su personalidad divertida cuando pensaba en cómo presentarse ante el público. “Muchas veces pensaba que quizá no era la más sexy o la más guapa. Entonces me refugiaba más en ser divertida, en hacer reír o en sonreír. Cuando tomé estas clases fue como recuperar esa seguridad. Hacíamos ejercicios y meditaciones donde te ves desde afuera y reconoces quién eres. Ahí entendí muchas cosas sobre la mujer que soy.”
Esa transformación terminó filtrándose también en la música. En el proceso de composición recibió apoyo para estructurar la letra, pero participó activamente en las decisiones creativas y en el contenido del tema. El resultado, dice, es una canción que mezcla elementos de pop con momentos más bailables, pensada para divertirse pero también para transmitir una sensación de seguridad y empoderamiento. En comparación con trabajos anteriores, siente que este lanzamiento tiene un significado distinto. Antes había explorado canciones más cercanas al humor o al ambiente festivo, como ‘GLAMBO’, que se convirtió en un himno dentro del universo de La Más Draga. ‘Sex Siren’, en cambio, está más ligada a su propio proceso personal y al momento que atraviesa ahora. “Diría que es un drag tumbado. Es popero, pero en un momento tiene algo medio bailable, con un toque como bachata, aunque sigue siendo pop”, describe Karime la canción. “[Imagino que la pueden escuchar] en el antro, arreglándose, en el coche, en una tarde con amigas o incluso sola, escuchándola y diciendo que eres esa.”

Cuando preguntamos, en general, cómo describiría el documental, Karime respondió con la frase “Lo que sueñas, se hace realidad. Si te esfuerzas, se hace realidad.” En medio de este momento de su carrera, marcado por el estreno del documental, asegura que se siente particularmente satisfecha con lo que ha construido hasta ahora. Aun así, intenta mantenerse consciente del presente y disfrutar cada etapa del proceso. Para ella, vivir esos momentos con atención es tan importante como alcanzar las metas.
Por ahora, su invitación es sencilla. Que el público vea el documental en cines, conozca el proyecto completo y escuche la canción que lo acompaña. Después de todo el trabajo que implicó llegar hasta aquí, dice, “también es momento de disfrutar lo que viene”. En este momento de su carrera, Karime continúa colaborando con las marcas de las que es embajadora, Dyson y Givenchy, que acompañaron la realización de esta producción y cuyo proceso puede verse en el detrás de cámaras.
Créditos:
Fotógrafo: Miguel Valencia @miguelvalenciaph
Historia: Julieta Chavez
Productor Ejecutivo: Alejandro Ortiz @xalejandro.ortiz
Styling: Father Figure Collective @itsfatherfigure
Makeup: Liz Martinez by Givenchy @lizmartinezmakeup / @givenchybeauty
Hair: Fertz Pedraza by Dyson @fertzpedraza / @dyson_mx
PR: NONA @_nonagency
Producción de fotografía : Daniela Mendez @la.danisela / Kevin Gorian @kevingorian
Tramoya La Sabandija Rentals @lasabandijarentals
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Locación Foro León Enrique Covarrubias @foroleonmexico