La televisión en vivo es impredecible. Durante la transmisión de la entrega de los Premios BAFTA el pasado domingo, cuando Michael B. Jordan y Delroy Lindo presentaron la categoría a Mejores Efectos Visuales, se escuchó que alguien del público gritó la palabra-n, dejando a todos anonadados, sobre todo a los actores que estaban en el escenario.
Tan solo un día después, la Academia Británica emitió un comunicado disculpándose con todos los asistentes, sobre todo con Jordan y Lindo. “Anoche, en los Premios BAFTA, nuestros invitados escucharon un lenguaje muy ofensivo que conlleva un trauma y un dolor incomparables para tantas personas. Queremos reconocer el daño que esto ha causado, abordar lo sucedido y ofrecer disculpas a todos”, se lee en la declaración. “Michael B. Jordan y Delroy Lindo estaban en el escenario en ese momento, y les pedimos disculpas sinceras a ellos y a todos los afectados”, continúa el texto.
En el comunicado, la Academia Británica explica lo que sucedió. Si bien lamenta la situación, entiende perfectamente de dónde viene. La persona que gritó la palabra-n, fue John Davidson, quien padece del síndrome de Tourette. De hecho, la película I Swear —que se llevó los BAFTA a Mejor Actor por Robert Aramayo y Mejor Reparto— está inspirada en él. “El síndrome de Tourette causa tics verbales involuntarios, que la persona no puede controlar. Estos tics no reflejan en absoluto las creencias de la persona ni son intencionales”, se lee en la disculpa.
El propio John Davidson, quien comenzó con sus tics a la edad de 12 años, también salió a disculparse por lo sucedido. “Agradecí el anuncio al auditorio previo a la grabación, advirtiendo a todos que mis tics son involuntarios y no son un reflejo de mis creencias personales”, escribió. “Solo puedo añadir que me siento, y siempre me he sentido, profundamente mortificado si alguien considera que mis tics involuntarios son intencionales o tienen algún significado”. Durante la ceremonia, Davidson también gritó, “¡Cállate la maldita boca!”, cuando Sara Putt estaba en el escenario.
Alan Cumming, presentador de la entrega de los Premios BAFTA, agradeció a la audiencia su comprensión por lo ocurrido. “Quizás hayan notado un lenguaje fuerte de fondo. Esto puede ser parte de cómo se manifiesta el síndrome de Tourette en algunas personas, ya que la película explora esa experiencia”, dijo el actor. “Gracias por su comprensión y por ayudarnos a crear un espacio respetuoso para todos”.
Además de contar con grandes figuras del cine hollywoodense y británico, la entrega de los Premios BAFTA tuvo como invitados al príncipe y la princesa de Gales.
Tras lo ocurrido, las críticas del público y los medios no se han hecho esperar, aunque no están dirigidas a John Davidson, sino a la BBC y los BAFTA. Al padecer síndrome de Tourette, Davidson no puede controlar los tics. Sin embargo, la BBC y los BAFTA sí pueden controlar si se escucha en la transmisión o no. Si se sabía de los tics de Davidson, el equipo de producción pudo estar prevenido para evitar que sonara en la transmisión. Que los espectadores tuvieran que oír la palabra-n fue un completo descuido de parte de los organizadores.