Meta, la empresa matriz de Facebook, Instagram y WhatsApp, atraviesa una nueva fase de reestructuración que afecta directamente a su división de inteligencia artificial. La compañía anunció el despido de cerca de 600 empleados de su unidad Meta Superintelligence Labs, una medida que busca simplificar procesos internos y fortalecer el liderazgo de Alexandr Wang, su actual director de IA.
De acuerdo con Axios, los recortes alcanzan a equipos dentro de la división de infraestructura, el laboratorio de investigación FAIR (Fundamental Artificial Intelligence Research) y otras áreas vinculadas al desarrollo de productos. Sin embargo, el grupo de alto rendimiento conocido como TBD Labs, encargado de crear los modelos de lenguaje de próxima generación, permanecerá sin cambios. Este equipo, compuesto por fichajes recientes provenientes de gigantes tecnológicos como OpenAI y Google, representa una apuesta estratégica tanto de Wang como del propio Mark Zuckerberg, quien ha confiado en que su talento impulsará la nueva dirección de Meta en lo que respecta a inteligencia artificial.
En un memorando interno, Wang explicó que la decisión busca aumentar la eficiencia del departamento: “Al reducir el tamaño del equipo, se requerirán menos conversaciones para tomar decisiones, y cada persona tendrá mayor alcance e impacto”. También aseguró que la empresa está ayudando a los empleados despedidos a reubicarse dentro de otras áreas de Meta. Según el comunicado, los trabajadores afectados recibirán 16 semanas de indemnización, más dos semanas adicionales por cada año completado en la compañía, descontando el período de aviso previo.

Las notificaciones fueron enviadas a algunos empleados el pasado miércoles, informándoles que su desvinculación oficial se hará efectiva el 21 de noviembre. Hasta entonces, permanecerán en un “período de aviso sin trabajo”, durante el cual se les retirará el acceso a las herramientas internas y se les permitirá buscar nuevos puestos dentro de la empresa. Tras los despidos, el personal de Superintelligence Labs se reducirá a poco menos de 3 mil personas, según fuentes citadas por CNBC.
Esta ola de recortes coincide con un proceso de transformación que Meta lleva meses impulsando para mantenerse a la par de competidores como OpenAI y Google DeepMind. La compañía ha destinado miles de millones de dólares a proyectos de infraestructura y a la contratación de expertos en inteligencia artificial. En junio destinó 14.300 millones de dólares a Scale AI, empresa cofundada por el propio Wang, como parte de su estrategia para acelerar la creación de modelos avanzados. Pese a esa inversión, el lanzamiento de los modelos Llama 4 en abril generó decepción entre algunos desarrolladores, lo que, según analistas, alimentó la frustración de Zuckerberg respecto al rendimiento de sus equipos de IA.
En paralelo, Meta está implementando un proceso de automatización en diversas divisiones internas, incluido su departamento de riesgos. Michel Protti, jefe de cumplimiento y privacidad de productos, informó en otro comunicado que varios roles en las áreas de gestión de riesgo, servicios compartidos y seguridad global se eliminarán debido al avance de herramientas automatizadas. “Ya no necesitamos tantas funciones como antes. Nuestro trabajo ha madurado, y ahora podemos operar de forma más eficiente sin comprometer los estándares de cumplimiento”, escribió.
From what Axios is reporting, Alexandr Wang appears to be taking the axe to FAIR. pic.twitter.com/FeVRbjiuyF
— Andrew Curran (@AndrewCurran_) October 22, 2025
Protti señaló que la empresa ha pasado de revisiones manuales a sistemas automatizados más consistentes, lo que permite decisiones más precisas y confiables. Según el directivo, el objetivo es que la tecnología se encargue de tareas rutinarias, liberando a los equipos humanos para concentrarse en otras tareas más complejas. Esta transición también implica la consolidación de funciones en Londres y la integración de varios equipos bajo una nueva estructura denominada Regulatory Compliance Programs.
Thomas Richards, portavoz de Meta, confirmó la reestructuración y defendió que la compañía “ajusta constantemente su organización para innovar con mayor rapidez y mantener altos estándares de cumplimiento”.
Mientras tanto, Meta sigue avanzando en grandes proyectos de infraestructura. Esta semana, la empresa anunció un acuerdo de 27 mil millones de dólares con Blue Owl Capital para financiar y desarrollar su gigantesco centro de datos Hyperion en Luisiana. Según Zuckerberg, la instalación cubrirá una extensión comparable a “una parte significativa de Manhattan” y será clave para sostener sus futuras operaciones de inteligencia artificial.
Aunque el valor de las acciones de Meta cayó levemente tras conocerse los despidos, el impacto fue menor al de las principales caídas en los índices tecnológicos. Los analistas interpretan que el mercado percibe esta reestructuración como una maniobra estratégica para optimizar recursos y reforzar el control de Wang sobre la visión de IA de la empresa, antes de la presentación de los resultados financieros del tercer trimestre, prevista para la próxima semana.