Gabriel Osorio y Pato Escala están de regreso en el estudio después de que en 2015 su cortometraje, Historia de un Oso, ganara en la categoría de mejor cortometraje animado y marcará historia al convertirse en el primer Óscar de Chile. Esta vez se han vuelto a unir para trabajar en su ópera prima Gato Bravo.
El proyecto, según reporta Variety, estará en manos de la compañía parisina Indie Sales y el estudio chileno Punkrobot. Narrará la historia de Kona, un gato adolescente que decide buscar a su madre, quien fue secuestrada por unos perros que trabajan para humanos. En compañía de Colin, un cachorro abandonado, y Bernard, un viejo oso de circo fugitivo, emprenderán una búsqueda para encontrar a sus familias perdidas.
De acuerdo al director, se inspiró de las historias que su abuelo, quien vivió el exilio tras el golpe militar en Chile, le contaba. Gato Bravo se inspira en las familias que aún buscan a sus seres queridos. “Es una aventura conmovedora, hecha con gran cuidado y maestría, pero sobre todo, un mensaje de esperanza en tiempos de división”. Además, admitió que se sentía “obligado a imaginar un mundo donde el perdón nos muestre un nuevo camino”.
Por su parte, la directora de animación de Indie Sales, Eleanor Coleman, calificó el proyecto como un largometraje ambicioso y encantador que logra equilibrar a la perfección el arte y el negocio, volviéndose un excelente atractivo comercial. “Es una auténtica película de aventuras para todas las edades, cuyo mensaje sobre el poder de la amistad y el perdón sin duda cautivará al público familiar de todo el mundo”, afirmó.
El largometraje mezclará una estética CGI 3D con stop-motion. Cuenta con el respaldo del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio de Chile y la Universidad de las Américas (UDLA). Mira el primer avance aquí.