Pocos habrían podido prever que Zootopia 2 de The Walt Disney Company se convertiría en la película más taquillera de 2025, superando a Avatar: Fire and Ash con $1.86 mil millones en ventas de boletos en todo el mundo. Tampoco que el live-action de Lilo & Stitch de Disney quedaría entre las tres películas que superaron la marca de $1,000 millones.
Este año también trajo más sorpresas. Iron Lung, una película diminuta autoestrenada por la estrella de YouTube Mark Fischbach, mejor conocido como Markiplier, dio la sorpresa al recaudar $40 millones. Y Paramount Pictures logró algo inesperado con Scream 7, muy criticada por la prensa pero que desafió la lógica al debutar con $64 millones, la mejor apertura de toda la franquicia y $20 millones por encima de lo previsto.
En el circuito de cine especializado también hubo movimiento. Las películas en idioma extranjero de Neon, A Sentimental Value y A Secret Agent, están compitiendo en la carrera al Óscar a mejor película y se mantienen en un rango de taquilla de entre $4 y $6 millones.
¿El denominador común? Los zoomers, también conocidos como Gen Z, a quienes muchos ya daban por perdidos cuando se trataba de ir al cine, porque fueron la primera generación en crecer conectada todo el tiempo a un iPhone u otro dispositivo.
Sí, las redes sociales han hecho que busquen experiencias colectivas, lo que ha provocado un aumento en la asistencia al cine entre quienes nacieron entre 1997 y 2012. “La generación Z se siente, irónicamente, atraída por la experiencia clásica y analógica de ir al cine”, dice Paul Dergarabedian, de Comscore. “Saben combinar esta actividad tradicional con su vida digital y usan las salidas al cine como material para interactuar en redes”.
Los Gen Z están representando una porción cada vez mayor del público que va al cine. En 2025, fueron el 39 por ciento de la audiencia en Norteamérica, frente al 34 por ciento de 2019, según datos de encuestas de salida de ComscorePostTrak compartidos con The Hollywood Reporter. Y la principal organización del sector de exhibición, Cinema United, destacó que la asistencia al cine de los zoomers creció 25 por ciento en los últimos 12 meses.
El año pasado, los Gen Z tenían entre 13 y 28 años. Este año tendrán aún más peso porque ocuparán una parte todavía mayor de los dos rangos de edad más codiciados para la industria del cine, de 18 a 24 y de 25 a 34 años. Y ahora que los zoomers también están en el rango de 13 a 17 años, las películas clasificación PG están de regreso y los estudios están reconsiderando la idea, que parecía ya comprobada, de que las películas PG alejaban a los millennials cuando tenían entre 13 y 17 años.
Los Gen Z no lo ven así, lo que ayuda a explicar por qué cuatro de las películas más taquilleras del año pasado tuvieron clasificación PG, Zootopia 2, Lilo & Stitch, A Minecraft Movie y How to Train Your Dragon. Además, la compra de boletos se planea con anticipación. El 40 por ciento de los Gen Z dice que compró sus boletos por adelantado “en la última semana”, frente al 25 por ciento antes de la pandemia, según encuestas de PostTrak.
“No hay duda. A la generación Z le gusta ir al cine y lo hace con más frecuencia que el público de mayor edad”, dice Ray Subers, jefe del área de cine en la firma de investigación National Research Group. Señala la tendencia de este grupo hacia propiedades intelectuales ligadas a videojuegos, anime y marcas de YouTubers, además de grandes películas animadas con las que crecieron.
“Para el futuro de la industria es fundamental que los estudios prioricen estas marcas del siglo XXI por encima de franquicias más antiguas que conectan sobre todo con el público de más de 35 o 45 años. Los Gen Z no quieren las franquicias de sus papás”.
El director de marca de The Walt Disney Company, Asad Ayaz, tuvo un asiento en primera fila para esta revolución cuando ayudó a que el live-action de Aladdin de 2019 se convirtiera en un éxito de $1,000 millones. Lo logró gracias a la habitual ola de familias que va al cine, combinada con una audiencia general formada por millennials mayores y los Gen X más jóvenes, un grupo al que a veces se le llama “zillennial”. A este mismo segmento también se le atribuye parte del éxito del live-action de Lilo & Stitch del año pasado.
La combinación entre millennials y Gen Z que su equipo tenía en la mira resultó aún más fuerte de lo esperado y ofreció pistas valiosas sobre el factor nostalgia. Ambos grupos tuvieron la oportunidad de ver una versión actualizada de la película animada de 1992 con la que crecieron. Para cuando llegó Zootopia 2, los Gen Z eran todavía más importantes y el potencial parecía ilimitado, con la película convirtiéndose en la cinta animada más taquillera de todos los tiempos. “Le ha ido muy bien con las familias, pero también con personas sin hijos y con el público general en todo el mundo”, dice Ayaz.
Otro ejemplo es Marty Supreme, la película de aventuras protagonizada por Timothée Chalamet. El filme se convirtió en la producción más taquillera de A24, con más de $274 millones recaudados a nivel mundial, y la mayoría de quienes fueron a verla tenían menos de 35 años. Esta película sobre ping-pong fue especialmente popular entre los usuarios de Letterboxd, una red social fundada en 2011 para jóvenes que disfrutan opinar sobre cine.
La plataforma, cuyo equipo ya es presencia habitual en alfombras rojas —donde salen con micrófono en mano a preguntar “Four Favorites?” a las celebridades que pasan—, sumó 9 millones de usuarios solo en el último año. Para ponerlo en contexto, a finales de enero Letterboxd ya tenía más de 27 millones de usuarios.
“Sabemos que las distribuidoras están observando lo que pasa en Letterboxd para medir cómo están conectando sus películas con el público”, dice el CEO de la plataforma, Matthew Buchanan, sobre el impacto de la app para acercar las películas a una audiencia más joven.
El ejecutivo menciona a Charli XCX, una autoproclamada cinéfila, usuaria de Letterboxd y estrella de The Moment, de A24. “Ella usa la plataforma exactamente cómo quiere, que es justo lo que fomentamos para todo el mundo. El entusiasmo de la comunidad por The Moment”, añade, “puede tener algo que ver con eso”.
El rival de A24, Neon, dirigido por Tom Quinn, también presta atención a lo que ocurre en Letterboxd. Pero para Neon es mucho más importante conectar con el público estrenando sus títulos de forma gradual en salas, como hizo con A Sentimental Value y A Secret Agent. Elissa Federoff, jefa de distribución de la compañía, señala que los Gen Z están yendo al cine para ver sus películas nominadas al Óscar, algo que termina beneficiando a todo el sector.
La participación conjunta en taquilla de las distribuidoras especializadas Neon, A24, Focus Features y Searchlight Pictures alcanzó el 7 por ciento de la taquilla doméstica en 2025, frente al 4 por ciento del año anterior.
Otro ejemplo es quizá el género más confiable de Hollywood, el terror comercial. Scream 7, de Paramount Pictures, se benefició de cambiar su estreno a un fin de semana en el que pudo proyectarse en IMAX, donde el espectáculo era el principal atractivo. La película se centra en el personaje de Neve Campbell como la madre de una adolescente mayor interpretada por Isabel May.
“También queríamos hacer crecer el mercado internacional, y el aspecto de madre e hija es algo con lo que cualquiera puede identificarse. Pensamos que era una historia que podía conectar”, dice Josh Goldstine, jefe de marketing y distribución de Paramount.

El cambio demográfico en la asistencia al cine no se limita a Estados Unidos. “Lo que estamos viendo ahora”, dice Tim Richards, fundador y CEO de la cadena británica de cines Vue International, “y que además coincide con los análisis de mercado realizados en Europa e incluso en Norteamérica, es que los jóvenes han regresado”.
“La generación Z poco a poco se está convirtiendo en una apuesta segura”, afirma Fatima Djoumer, directora general de Europa Cinemas, la mayor red de exhibidores dedicada a promover el cine europeo. “Durante años, muchos profesionales y observadores de la industria veían a la generación Z como la generación del streaming y del contenido corto”, explica. “Pero dentro de la red de Europa Cinemas, las salas están recuperando público, en particular jóvenes, no solo gracias a funciones escolares dirigidas, sino también a eventos especiales alrededor de ciertas películas”.
“Para la generación Z”, añade, “ir al cine cada vez se parece más a una nueva forma de salir por la noche”.
Una “salida nocturna” puede tener hoy un significado distinto para las generaciones más jóvenes. No es novedad que los jóvenes beben y salen de fiesta menos que sus padres o abuelos. Una encuesta de 2023 de la empresa global de investigación Gallup encontró que la proporción de adultos menores de 35 años que dicen beber alcohol alguna vez cayó diez puntos porcentuales en dos décadas, al pasar de 72 por ciento en 2001-2003 a 62 por ciento en 2021-2023.
Los expertos no se ponen totalmente de acuerdo sobre por qué la caída entre generaciones ha sido tan marcada, pero Michael Kill, director ejecutivo de la Night Time Industries Association del Reino Unido, dice que, aunque los factores principales son las limitaciones económicas, la seguridad y las preocupaciones por la salud, definitivamente no se debe a falta de interés.
“Existe toda esta idea equivocada de que los jóvenes ya no salen porque el alcohol no está disponible o no les interesa”, afirma. “Eso no les impide socializar. La economía social y cultural sigue siendo muy importante para ellos”.
GettyImages-2260101957.jpg La directora Emerald Fennell asiste al estreno en el Reino Unido de Cumbres Borrascosas en el Odeon Luxe Leicester Square el 5 de febrero en Londres. KATE GREEN/GETTY IMAGES
Y aunque existe cierto grado de ansiedad social después de que muchos jóvenes crecieron durante los confinamientos, ese impulso por conectar y sentirse parte de una experiencia compartida es más fuerte que nunca. “Para los espectadores jóvenes, la experiencia de ir al cine es una salida colectiva y accesible”, dice Fatima Djoumer, quien destaca los boletos con descuento y las promociones frecuentes de las grandes cadenas de salas. “Vuelven al cine cuando sienten que ver cierta película no solo es un evento, sino también una forma de participar en una conversación cultural más amplia”.
Ese miedo a quedarse fuera —conocido como Fear of Missing Out o FOMO— podría ser otro de los grandes motores detrás del regreso masivo de los jóvenes a las salas. “Existe ese sentimiento de fandom, de formar parte de la cultura del cine y no querer perderse la conversación”, dice James Connor, de la UK Cinema Association. “Barbie y Oppenheimer hicieron mucho por convertir el cine en un evento y por disfrutar las películas más allá de franquicias como Marvel Cinematic Universe o Star Wars. Lograron reunir a personas que quizá normalmente no habrían coincidido, porque nadie quería perderse ese momento”.
La generación que creció conectada de forma permanente a la cultura no soporta no entender aquello con lo que internet está obsesionado. Memes, chismes, la última pelea entre celebridades. Estar al tanto nunca había sido tan valioso, y la industria del cine está sabiendo aprovecharlo.
“Las redes sociales son inevitables, y la conversación también lo es”, dice Hannah Stokes, ejecutiva de redes sociales de Massive, una iniciativa del Reino Unido pensada para conectar a personas de 16 a 30 años con el cine independiente y británico a través de funciones anticipadas, mercancía exclusiva y experiencias sociales impulsadas por la comunidad.
“La gente quiere ver las películas antes que nadie para poder encabezar la conversación”, continúa. Y añade que el hecho de que los spoilers circulen con tanta facilidad solo aumenta la urgencia de ir al cine cuanto antes.
Hubo muchísimo ruido en internet alrededor de las calificaciones de Wuthering Heights en Letterboxd, con una avalancha tanto de reseñas de cero como de cinco estrellas para la tercera película de Emerald Fennell el mismo día de su estreno, el 13 de febrero. Hannah Stokes, por cierto, notó un aumento de jóvenes usando mercancía de “Get Wet” y creando fancams de Jacob Elordi —ediciones hechas por fans de películas o series que se vuelven virales en redes— justo cuando Wuthering Heights dominaba nuestros feeds.
El mes pasado, además, una usuaria de 25 años en X (Twitter) se volvió viral después de contar que HBO la había contratado para editar tráilers y videos promocionales. Según dijo, llamó la atención de la compañía tras publicar un fancam de Heated Rivalry que acumuló más de 78 mil likes y 4.4 millones de visualizaciones.
“No creo que la generación Z solo vea películas”, añade Stokes. “Las vive y respira”.
Este artículo apareció en la edición del 11 de marzo de la revista The Hollywood Reporter.