Ximena Lamadrid y la fuerza de seguir encontrándose

Después de un periodo complicado, la actriz mexicana logró encontrarse en la producción y dirección para impulsar su carrera como nunca

Por JULIETA CHÁVEZ |

noviembre 11, 2025

1:22 pm

Cortesía

A los 19 años, Ximena Lamadrid dejó Dubái para estudiar actuación en Nueva York. En la ciudad, se rodeó de cine, arte y cultura, y aunque en ese momento solo quería actuar, descubrió una fascinación más amplia por el proceso creativo detrás de las películas. Tras graduarse, decidió mudarse a México por primera vez y logró reconectarse con sus raíces. Ver cine nacional y conocer a los directores de su generación la inspiró a buscar un camino propio dentro del cine independiente, un espacio donde, dice, las historias íntimas pueden contarse con mayor libertad.

Después de participar en una serie que la ayudó a crecer como actriz y de colaborar con Alejandro G. Iñárritu en Bardo, Ximena vivió un periodo de pausa que la llevó a escribir, dirigir y producir sus propios proyectos. Así nació Marea, un cortometraje que co dirigió junto a su hermano y que planea desarrollar como largometraje. La pieza se presentó en el Festival de Morelia, en Shorts México y en un festival en Barcelona, marcando un nuevo capítulo en su carrera.

Hoy Ximena trabaja en desarrollar la versión larga de Marea y en la producción de Ultra Sound, otro proyecto de su hermano que buscan llevar a formato de serie. Al mismo tiempo, este ha sido uno de sus años más activos como actriz, con tres largometrajes recientes, dos de ellos óperas primas y uno independiente que también produce.

En entrevista con THE HOLLYWOOD REPORTER en Español, Ximena conversa sobre sus comienzos, sus procesos y la manera en que aprendió a transformar las pausas en nuevas oportunidades.

Ximena, mucho gusto. Cuéntanos cómo inició tu carrera. He visto que tuviste el estreno de Marea el año pasado en el Festival de Morelia, y ahora estás nominada en Shorts México si no me equivoco. Cuéntame un poco sobre todo eso que estás haciendo.

Claro. Estudié actuación en Nueva York cuando tenía 19 años y ahí empecé a ver muchísimo cine, a rodearme de arte, cultura e industria. Al principio solo quería ser actriz e hice mucho teatro. Entré a la escuela, me gradué y luego me mudé a México por primera vez, aunque soy mexicana 100%. Empecé a conectar con mis raíces, a ver más cine mexicano e inspirarme con directores y directoras de mi generación que están haciendo cosas increíbles. Siempre supe que quería hacer cine independiente. Me gustan también las producciones con más presupuesto, pero lo que más me encanta es contar historias íntimas, y eso casi siempre viene del cine independiente. Tuve el privilegio de hacer una serie que me hizo crecer como actriz y luego pude participar en Bardo y trabajar con Iñárritu, lo cual fue increíble. Después las cosas se pusieron más lentas. Empecé a elegir mejor los proyectos, a tener más claro lo que quería y lo que no. Ha habido años en los que no he actuado, y eso me permitió desarrollar mis propios proyectos. Encontré mucho amor e inspiración en escribir, dirigir y producir mi trabajo o el de gente cercana, como mi hermano. En ese tiempo escribí un largometraje que se llama Marea, pero empecé con un cortometraje, porque no había dirigido antes. Lo mandamos a Morelia, y estuvo también en Shorts México y en un festival en Barcelona. Eso me abrió mucho los ojos, porque una cosa es tener la idea y otra trasladarla a la pantalla. Me enamoré del proceso: de la producción, del desarrollo, de construir una narrativa, el vestuario, los personajes, los ensayos. Ahora estoy trabajando en poder dirigir el largometraje. Me encanta crear mi propio trabajo, pero este año también ha sido el que más he trabajado como actriz. 

Qué padre. Justo me da curiosidad: tú iniciaste como actriz, ¿de dónde surge la espinita por dirigir?

Siendo súper sincera, hubo un día en que escogí actuación porque me parecía lo más fácil. Era como: no tengo que escribir nada, no tengo que dirigir, producir o crear nada. Yo llego y me involucro plenamente en el personaje. Siempre sabía que quería hacer algo dentro del cine, del arte, de esto, pero dije: bueno, ser actriz es la manera más rápida de llegar ahí. Después de grabar Bardo hubo un tiempo donde tenía muchísimas expectativas. Pensaba que la película iba a irse a los Oscars y, ya sabes, me decían mucho eso: “prepárate para los Oscars, porque va a cambiar tu carrera, te van a elegir para miles de proyectos en Hollywood”. Yo estudié todo en inglés, fue casi mi primer idioma durante muchísimos años, y ahora ya me he podido reconectar con mis raíces y con el español. Luego la película salió y no le fue bien… bueno, le fue increíble en su propia forma, pero no para los Oscars. Fuimos con la película, pero no fui yo, y varias cosas pasaron. Ese año, que fue el comienzo de 2023, tomé una pausa. Me fui a Cancún a vivir un tiempo con mi papá, me quedé con él como un mes, y ahí empecé a escribir. Ya tenía una idea, algo muy personal: la historia del embarazo de mi mamá conmigo. Empecé a desarrollar el guión y a conectar con ese lado de mí. Siempre he escrito, pero no guión. He escrito poesía, escribo todos los días en mi diario y también cuentos. Ese verano me metí a clases de dirección y de producción, de “cómo producir y dirigir tu ópera prima”. Ahí empecé a ganar confianza en mí misma para poder dirigir. Se hizo soñando en grande y buscando gente que me ayudara. 

No sé si te gustaría hablar de eso. Es una duda que me surge sobre cómo fue este impacto que mencionas. Te pusieron muchísimas expectativas con Bardo, me imagino que debió ser muy fuerte no vivir esa realidad cuando prácticamente ya te la habían prometido.

Gracias. Me parecía algo increíble, entonces yo también tenía esa expectativa. Y obviamente, gracias a Dios, lo aprendí a los 22, 23 o 24 años. Las expectativas son sanas de una forma, porque te pueden empujar a muchas cosas, pero al mismo tiempo tienes que tener confianza sin tenerlas, porque eso es pensar en un futuro y en un resultado, cuando lo único que importa es el proceso. Cuando las expectativas no se cumplen, puede doler. Yo me di cuenta de que esperaba un resultado material: un proyecto con cierto director, más dinero, más fama. Y esas cosas no llenan. Por algo no llegó en ese momento, y lo agradezco. Porque lo que realmente te llena es crear, hacer arte. Cuando tienes expectativas y no se cumplen, te puede romper el corazón un poco. De hecho, agradezco que no me haya llegado, porque eso no te llena. Lo que te llena es crear, es hacer arte. Sí me pegó, sí viví el duelo. Es una pérdida de algo que no fue de la forma que pensé. Muchos actores lo viven, porque tienen expectativas y luego sale la peli y no es tan buena como pensaron, o sí es buena pero las críticas son malas. Eso siempre va a pasar. No es bueno ni malo, es parte del proceso. Con el tiempo solo agradezco cómo fue todo y encuentro que es una forma de crecer.

Cortesía

Sí, claro. Más por lo que me comentas ahorita que también te tomó agarrar confianza en ti misma para comenzar a dirigir después de ese golpe. ¿Cómo ha sido ese camino en la dirección para ti?

Ha sido un camino súper bello. Lo primero que me llega a mi mente es que es un camino largo, con pausas. Hay momentos más rápidos, hay momentos donde te sale otra cosa y entonces tienes que tomar una pausa con la dirección porque estás actuando. Este año fue como todos los años de la pausa con actuación para hacer esto, y extrañaba la actuación. Ahora es actuación y proyectos, y extrañar mucho poder producir, desarrollar y dirigir. Entonces es poco a poco. Siento que nuestra generación, la gente de nuestros 20 o ya acercándose a los 30, tiene una presión de pensar “ya fueron mis 20” o “ya tengo esta edad y no he logrado esto, me falta aquello”, y es una presión que nos ponemos nosotros mismos. Al final del día, es un proceso largo. Especialmente, hablo por mí, a veces ser mujer y actriz implica pensar “mi carrera ya tiene que estar en este punto, porque si no voy a crecer y ya no voy a ser joven”, y todo eso está en tu cabeza. Las actrices y directoras que admiro, y también directores y actores, me inspiran porque todo es un proceso. Hay momentos de espacios, hay momentos largos, hay películas que haces que te encantan, hay otras que fracasan. Creo que es como aprender a vivir y fluir con eso, y saber que todo lo que te toca dentro del proceso y del camino es para crecer y ser mejor en tu próxima cosa. Entonces sí, siempre me inspira ese proceso.

Sí, justamente. Más porque ustedes no tienen control absoluto sobre lo que piensan los críticos o los de la Academia. Estar satisfechxs con lo que realizaron puede ser un impulso muy grande. Ahora que mencionas que hay ciertos proyectos que te mueven, por ejemplo, las producciones independientes porque tocan historias más íntimas, ¿tú como actriz dirías que tienes algún enfoque en específico o algún tipo de proyectos que prefieras?

Va cambiando. Chance fue algo diferente al principio. Muchos actores necesitamos decir que sí a proyectos para crecer y para que eventualmente podamos tener la libertad de decidir Al principio puede ser que era más abierta y más amplia a mis opciones, y cada vez creo que se va formando algo más específico. Justo este año me tocó hacer tres proyectos y me han mandado algunos castings al final del año, y ya leo el casting y si no vibro con ellos, digo que no. Mi respuesta ahora es enfocarme en los proyectos que tengo directamente, los que estoy produciendo de un amigo o un director que admiro, donde también voy a actuar, o la serie de mi hermano, o mi película. Quiero brincar más hacia eso, aunque da miedo, porque es decir que no a otros proyectos. Pero si me llega algo que en serio leo y digo “wow, tengo que contar esta historia, tengo que ser parte de esto, meterme en ese personaje y honrarlo durante ese tiempo”, sí me dedicaría a eso. Depende muchísimo del guión, de quién dirige, de qué han dirigido antes. Puede ser una ópera prima, pero me mandan los cortos que tiene esa directora o ese director y digo “ya sé que esto va a estar visualmente increíble”, y me hace querer formar parte de eso.

Apenas platicaba con otra actriz, Natalia Plascencia, y me contaba que le gusta mucho hacer historias sobre mujeres, sobre hermandades o relaciones entre mujeres. ¿A ti hay algo en específico que te llame?

Definitivamente. Siento que una buena historia siempre va a contar algo profundo de un personaje, sea hombre o mujer. Y si hay un personaje de una mujer dentro de un proyecto, tiene que ser algo que sea profundo y que tenga un arco. Me pueden buscar para una película psicológica o un thriller, aunque no me encanta tanto el mundo del terror. Pero si el mensaje y el arco del personaje me interesan, me engancho. O puede ser una comedia romántica, pero que el mensaje y los personajes tengan algo detallado y profundo. Me importa que siga ese arco y que haya un mensaje directo y una forma visual y actoral muy bella de contar la historia. También depende de quién esté detrás. Puede ser una historia increíble, pero si me dicen “va a ser este director, este actor”, y siento que no es tanto el estilo de trabajo que me gustaría, prefiero no hacerlo.

Qué interesante. Bueno, ¿ahora me podrías platicar un poquito sobre Marea, este corto que pronto será un largometraje?

Claro. Marea es una historia sobre una mujer, inspirada en una narrativa basada en lo que vivió mi mamá en los noventa, en Cancún, durante su embarazo conmigo. Mi papá estaba en otro país trabajando y es una narrativa sobre una mujer, básicamente la vemos medio soltera dentro de la película y está cuidando a su hermano, pero también está algo, yo siento, como nerviosa, anticipando que va a nacer esta bebé. Pero al mismo tiempo viendo si está lista para ser mamá, porque ella tuvo que empezar a ser mamá súper joven para cuidar a su hermanito, porque los papás de ella, están medio ausentes toda la vida. Eso luego se nota más en el largo, pero hay varias cositas ahí en el corto que puedes notar sobre esa dinámica. Es una historia que yo quiero que sea muy visual, que sea muy íntima y con muchísimos colores del personaje. Uno de los protagonistas en esta peli es también Cancún y México, y el mar y los noventas, es una nostalgia. Muchos de nosotros hemos tenido que vivir en situaciones donde tenemos que cuidar a nuestro hermanito o hermanita, o tenemos que cuidarnos a nosotros mismos de muchas formas, porque nuestros papás están ausentes. Más un adulto, que es tan ordinal en la vida.

Me dices que escribes todo el tiempo en tu diario. ¿Cómo fue ese encuentro con la escritura?

A los cinco años alguien me dio un diario como regalo de Navidad y dije “¿un libro? Qué aburrido, un diario, o sea, la pluma…”. Pero empecé a escribir. Ese diario creo que ya no lo tengo, o si lo tengo no me acuerdo. Escribía cosas como “hoy jugué con tal y tal en la escuela” o “hoy nadie quiso jugar conmigo”. Desde ese momento empecé a expresarme desde muy chiquita, y nada, eso se quedó conmigo, como un amigo. Luego, a los 14, tuve otro diario, pero ya empezando a los 17, 18, me di cuenta de que esto me ayudaba, me sanaba. Es como mi terapia, sacar todo.

Qué importante. Y también me comentabas que este año trabajaste en tres proyectos. ¿Nos puedes contar sobre esos tres proyectos que hiciste?

Claro. Es un largo escrito por un amigo que me buscó y empezamos a hablar en enero. Leí el guión y me pareció muy divertido, porque no había hecho algo así. Grabamos en Los Ángeles, todo en inglés. Era mi primer protagónico allá y le dije: claro, pero me quiero unir también como productora ejecutiva, quiero poder asociarme creativamente con el proyecto y contigo. Entonces empezamos desde muy temprano a desarrollar un poco los personajes, cambiamos cositas aquí y allá de la narrativa y nada, estuvo súper divertido. Es un proyecto que grabamos con muy poco dinero y con actores súper increíbles. Lo grabamos en tres semanas, dura como hora y media. Ahorita estamos en la post, pero es un proyecto diferente, divertido y muy cercano a mi corazón. Después de ese grabé uno que todavía no tiene nombre, pero lo grabé con una directora que fue también su ópera prima, también la de Ryan Sheehy es ópera prima. Lo grabamos con presupuesto de EFICINE, por Videocine, y lo produjo Draco Films. Lo cool es que están empezando a apoyar proyectos independientes. Ellos vieron unos cortos de Sandra en Morelia y dijeron: “tenemos que producir algo de esta mujer”. Entonces ella escribió este proyecto y lo protagonizó con Juan Daniel Treviño. Es una historia súper linda, sobre México, sobre la escuela, la UNAM, un poco tipo 2017-2018. Me emociona muchísimo este proyecto. Tomó muchísimo tiempo, grabamos durante seis. Ese fue mi primer rol protagónico en México, porque he hecho “protagónicos”, pero mi personaje chance no sale tanto tiempo, y este sí fueron seis semanas, seis días a la semana, todos los llamados pesados, pero aprendí muchísimo.

Cortesía

He escuchado historias muy interesantes de la UNAM.

Sí, va de eso la película, se trata de los porros que estuvieron ahí un rato. Es sobre una relación donde una chica de la UNAM se enamora de un porro y tratan de navegar eso. Va a salir, ya tiene distribución. Va a salir en Cinépolis primero, y ojalá en festivales también. También estoy ahorita en Costa Rica grabando un largo. También estoy como productora ejecutiva, ayudando con el proceso creativo, la pre y la post, y soy el protagónico de un largo que escribió Rodrigo Fernández Engler, que es un director argentino independiente muy talentoso. Estoy súper agradecida de formar parte de este proyecto. Esta peli se llama Te llamo en mi noche, y queremos que salga en festivales, ojalá el próximo año.

¿Hay algún sueño o meta por cumplir que tengas ahorita en tu carrera?

Es un sueño para mí poder empezar a dirigir, y es algo que ahorita estoy haciendo y logrando poco a poco. Pero más que nada me gustaría poder tener más tiempo para hacer temas más sociales. Tengo un amigo que tiene una fundación que se llama Hero México, no sé si la has escuchado, y hacen muchas cosas con diferentes fundaciones, visitas y así. Entonces me quiero meter más en eso, en lo que es la fundación y el apoyo a diferentes fundaciones, como escuelas, hospitales, hogares de niños, de mujeres, de todo, dentro de México. Es increíble, quiero hacer eso como algo muy primario en mi carrera.

¡Que lindo! Lo voy a buscar, se escucha muy interesante. Muchas gracias, Ximena. Un placer hablar contigo.

Gracias a ti. 

JULIETA CHÁVEZ

Redactora

Redactora editorial en The Hollywood Reporter en Español. Ha entrevistado a directores, actores y líderes de opinión, con un foco especial en mujeres, arte contemporáneo y temáticas de género.

SUSCRÍBETE A NUESTRAS EDICIONES

Vive la experiencia completa de The Hollywood Reporter en Español, sin límites y todos los días, en sus versiones impresas y digitales.

MÁS DE HOLLYWOOD REPORTER EN ESPAÑOL

Lo más Popular

newsletter

Suscríbete para nuevas noticias de Hollywood Reporter en Español directo en tu bandeja de entrada

Al proporcionar su información, acepta nuestros Términos de Uso y nuestra Política de Privacidad. Utilizamos proveedores que también pueden procesar su información para prestar nuestros servicios. // Este sitio está protegido por reCAPTCHA Enterprise y se aplican la Política de Privacidad y los Términos de Servicio de Google.

Deberías leer

Síguenos