¿Qué sería del cine de terror sin Psicosis de Alfred Hitchcock o de la ciencia-ficción sin 2001: Odisea del espacio de Stanley Kubrick? Muy probablemente el panorama del entretenimiento sería completamente distinto. Hay ciertas películas que marcaron un antes y un después para la industria cinematográfica y dentro de la animación esa cinta fue Toy Story, la cual este año celebra su 30 aniversario.
A finales de 1995, tras el éxito de cortometrajes como Luxo Jr. y Tin Toy, un pequeño estudio de animación llamado Pixar estrenó su primer largometraje de la mano de Walt Disney Pictures. Desde el desarrollo de la película, los involucrados sabían que no se trataba de un proyecto convencional, sino de uno que cambiaría la historia. ¿Por qué? Porque se trató de la primera cinta animada hecha completamente por computadora.
Con un presupuesto de $30 millones de dólares, Pixar se propuso desarrollar la historia de un grupo en el que interrumpe un nuevo individuo y cómo esto afecta directamente la posición del actual líder, todo esto contado a través de juguetes. La película resultó todo un éxito tanto en crítica como en taquilla, logrando generar casi $400 millones de dólares alrededor del planeta. Estos números no solo concluyeron en la creación de toda una franquicia que está por estrenar su quinta entrega, sino también en la consolidación de uno de los estudios más reconocidos del mundo del entretenimiento.
Toy Story fue la primera película de una compañía que está a punto de superar las 30 producciones y la cual hoy forma parte de uno de los conglomerados más importantes para el cine y la televisión, The Walt Disney Company, quienes adquirieron Pixar en 2006 por una suma de $7.400 millones de dólares. Esto resultó en uno de los movimientos financieros más exitosos que haya realizado la empresa, ya que Pixar ha logrado recaudar mucho más de lo que se pagó por ella.

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En términos de animación, Toy Story fue revolucionaria en todos los sentidos. Se trata de una película que marcaría la pauta para la forma en la que se crearía contenido animado por las siguientes tres décadas. Hoy en día, la industria de la animación está plagada de productos hechos por computadora, los cuales muy probablemente no existirían si la cinta protagonizada por Woody y Buzz Lightyear, interpretados por Tom Hanks y Tim Allen respectivamente, nunca hubiera visto la luz. Puede que con el paso del tiempo la animación que muestra la película se vea anticuada, pero eso no le quita el mérito de ser pionera y ejemplo para muchos otros estudios. Si eres fan de Shrek, La era de hielo o Spider-Man: Into The Spider-Verse, muy probablemente debas darle las gracias a Pixar. Si no fuera por ellos y la creación de esta cinta, muchas historias que hoy son sumamente queridas jamás hubieran llegado a la pantalla grande.
A pesar de que han pasado 30 años desde que Toy Story llegó a las salas de cine, la película sigue resonando en los corazones de millones de personas alrededor del mundo. Sus personajes se convirtieron en verdaderos íconos de la cultura pop. Esto no solo sucedió con los protagonistas, sino también con todo el elenco de juguetes que han conformado la saga en todo este tiempo. Su éxito dio como resultado la producción y venta de miles de juguetes, así como de atracciones en parques temáticos inspirados en los personajes.
Si bien se estrenó en 1995, muchos niños que nacieron años después han logrado conectar con el largometraje, convirtiéndose en un clásico que traspasó generaciones. Y realmente esto no se debe a su animación, que fue lo que la convirtió en un ejemplo para la industria. Toy Story es un ícono cultural gracias a la historia increíblemente contada que le regaló al mundo y su balance entre experimentación y narrativa. El paso de los años no la ha hecho menos relevante y tampoco ha disminuido el poder de su mensaje. A día de hoy, sigue siendo una cinta que vale la pena revisitar cada vez y por esto mismo la cinta ha vuelto a las carteleras. Debido a lo anterior, seguramente Toy Story se unirá a la selecta lista conformada por títulos como Blancanieves, Pinocho, Dumbo y otros clásicos de Disney como una película que se seguirá viendo y seguirá conectando con públicos nuevos décadas e incluso siglos después.