Tras el anuncio del acuerdo de compra de Warner Bros. por parte de Netflix, comenzó la incertidumbre sobre el futuro de los estrenos del estudio. Ahora, todo parece indicar que la compañía dirigida por Ted Sarandos y Greg Peters sí estrenara las producciones de las propiedades intelectuales de Warner en la gran pantalla, aunque con una ventana de distribución sumamente reducida.
En un reciente artículo donde se hablaba de la proyección del capítulo final de Stranger Things a las salas de cine, Deadline mencionó tener información que confirmaba que Netflix considera llevar las producciones de Warner Bros. a la gran pantalla por tan solo 17 días, lo cual va en contra de lo que piensan las grandes cadenas de cines, quienes esperarían tener películas en cartelera por aproximadamente 45 días.
Esta idea no va de acuerdo a lo dicho por Ted Sarandos al momento en que el acuerdo de compra se anunció. El director ejecutivo de la plataforma de streaming mencionó que la adquisición de Warner Bros. no afectaría los planes de distribución de ninguna de las dos compañías. “No consideraría esto como un cambio de enfoque para las películas de Netflix, ni tampoco para las películas de Warner, en realidad”, mencionó Sarandos en una conferencia telefónica tras el anuncio. “Pueden estar seguros de que todo lo que está planeado para ir al cine a través de Warner Bros. seguirá llegando a los cines a través de Warner Bros. Y las películas de Netflix seguirán el mismo ritmo que antes; es decir, algunas tienen una breve exhibición en cines antes, pero nuestro objetivo principal es acercar películas de estreno a nuestros miembros, porque eso es lo que buscan”, complementó.
Si bien el modelo de negocios de Netflix está enfocado casi totalmente al streaming —por razones obvias—, lo cierto es que cada vez se adentran más en el mundo de los estrenos en la gran pantalla. La compañía tiene un tiempo estrenando producciones en salas para que puedan competir en la temporada de premios, aunque lo hacen de forma muy reducida — esto sucedió en 2025 con películas como Frankenstein y Jay Kelly. La compañía también ha experimentado con estrenos que serían éxitos seguros como KPop Demon Hunters, que llegó al cine después de arrasar en número dentro de la plataforma, y Stranger Things, donde cedieron a la presión de los fans y los propios hermanos Duffer, creadores del programa.
Independientemente de los motivos, nada de lo dicho por Netflix o por Warner tendrá efecto hasta que la compra se concrete, para lo cual primero se necesita formalizar la división de Warner Bros. Discovery en dos entidades distintas. También es necesario contar con la autorización de las autoridades pertinentes, así como resolver la situación con Paramount, quienes aún creen estar en la jugada por adquirir Warner en su totalidad.
En caso de que Netflix realmente adquiera los activos de cine, televisión y streaming que hoy son propiedad de Warner —transacción que se realizaría por un total de $82.700 millones de dólares, propiedades intelectuales como Harry Potter y el universo de DC, que incluye a personajes como Batman y Superman, pasarían a ser parte de la compañía.