Stephanie Cayo encara cada personaje con una mirada y una sensibilidad sumamente humanas. Es una tarde nublada en Colombia y la actriz peruana ha tomado solo algunos minutos para completar su última escena del día junto a Juan Pablo Medina, con quien comparte pantalla en Doc, la nueva y exitosa serie médica de Netflix, en la que interpreta a Julia Jasso, una internista analítica, determinada y resiliente.
“Recibí este proyecto con mucho cariño por la conexión tan especial que sentí con el personaje de Julia y, en general, con toda la historia. Específicamente, conecté con el dolor que surge a partir del cambio y de las transiciones en su vida”, dice Cayo en entrevista con The Hollywood Reporter en Español.

Doc, adaptación mexicana del drama italiano Doc – Nelle tue mani, narra la historia de Andrés Ferrara, jefe de medicina interna que, tras un intento de asesinato, pierde la memoria de los últimos doce años de su vida. Obligado a enfrentar una realidad que no reconoce, intenta reaprender lo esencial y recuperar todo aquello que alguna vez amó, incluida Julia. “Es una prueba de amor enorme por parte de ella hacia él”, detalla sobre su personaje. “Se mantiene a su lado, en su equipo, y trata de acompañarlo sin perder la fe. Lo que ellos viven está lleno de confesiones y errores, y atraviesan todo un proceso para entender lo que pasa”.
La intérprete, que también comparte pantalla con Iván Sánchez, Gabriela de la Garza, Martín Saracho, Macarena García y Nicolasa Ortíz Monasterio, recuerda que, inicialmente, construyó su backstory junto a Medina. “Recién nos conocimos, decidimos trabajar en nuestra conexión a partir de situaciones y charlas imaginarias sobre cosas que nos habían ocurrido en el pasado, dentro de una relación de ocho meses. Hicimos otros ejercicios de actuación que inventé, y todo eso hizo crecer nuestra historia”.

Luego, Stephanie Cayo comenzó un proceso individual para aterrizar un personaje que, desde el primer instante, se enfrenta a situaciones con una carga emocional intensa. “Realmente imaginaba el amor que ella sentía por él desde que era residente. Por otro lado, hice mucho trabajo corporal. Tengo una escuela de artes escénicas en Perú y es un aspecto que trabajamos mucho con los alumnos. Trasladamos las emociones, los recuerdos, las confesiones y todo lo demás al cuerpo, y así accedemos rápidamente a ellas, dependiendo del momento de la historia y las circunstancias”.
Pronto, junto con la corporalidad, llegó el reto de aprender procedimientos y términos médicos. “Fue muy nuevo. No es cirujana, pero colabora en los tratamientos. Tuvimos a médicos y enfermeras en el set que nos enseñaron a usar las herramientas y a entender lo que hacíamos, desde cómo auscultar a un paciente, hasta cómo medir un nivel en sangre. Siempre repasábamos todo para saber si lo estábamos haciendo bien y si teníamos las manos en el lugar correcto”.

A partir de eso, Stephanie fusionó la interpretación con diversas técnicas. “Se trató de ir midiendo las diferentes situaciones y riesgos de las escenas. Fue fantástico. A mí me fascina el tema de la salud y la medicina. Un buen médico siempre debe tener una conexión increíble con los pacientes y esto va más allá de los síntomas”, recalca. En contraste con otras producciones, en las que las historias de los pacientes se integran como telón de fondo, Doc apuesta por involucrar los casos en el desarrollo de los personajes, lo que le aporta un carácter profundamente humano.
No es la primera vez que la actriz forma parte de una producción relacionada con el ámbito médico, anteriormente, interpretó a la Dra. Elena Durán, una dentista, en Amalgama. “Fue una preparación diferente. Esta es una doctora de medicina interna, dentro de un hospital que tiene cierto ritmo; no es el área de emergencias, pero sí se atienden algunas. Lo entendimos cuando fuimos a visitar hospitales. Como paciente, muchas veces no lo comprendes, pero ahí adentro se deben entender todos los departamentos, cuáles son los ritmos, los procesos, las intensidades y el trabajo”.

En ese sentido, afirma, el trabajo de dirección de Francisco Franco Alba, Andrés López “Pacha” y Harold Ariza Cortés fue determinante para consolidar esta primera temporada. “Son muy detallistas, muy involucrados y apasionados con la historia. Todos tuvimos muy claro qué estábamos contando. Vi el primer capítulo de la serie original, sobre todo, para ver qué sí y qué no me gustaba del personaje, pero también para ver qué podíamos mejorar de la historia”.
Constantemente, Julia Jasso se enfrenta a dilemas éticos, emocionales y personales, principalmente con la llegada al hospital de personas cercanas a su círculo. “Su personalidad estaba marcada en el guion, pero junto a Francisco la detallamos aún más. Es más fuerte de lo que se planteó inicialmente, y eso me encantó. Me gustó explorar un personaje así”.

Por ahora, Doc, cuya primera temporada está conformada por 40 episodios, filma su segunda temporada en Colombia. “Julia Jasso es un personaje que seguirá manteniendo la fe y al que le llegarán algunos sucesos dramáticos. La historia depende de la versión original; estamos anclados a ella, pero en esta primera entrega Julia tomará un poco las riendas del departamento de medicina interna y va a lidiar con sus problemas amorosos. Lo que más me gusta de ella es que no se olvida de sus sueños y siempre lucha por su trabajo”, concluye la actriz en medio del ajetreo del set.