Erik Hayser: el nuevo rostro de Hackett London en México

Durante la Semana de la Moda en México el actor, Erik Hayser, nos habló de su relación con la moda, su idea de estilo y sobre su nuevo nombramiento como embajador de Hackett London.

Por MARINA MORALES BERNAL |

abril 22, 2026

5:25 pm

Cortesía

Bien dicen que los clásicos nunca pasan de moda, y en esta nueva edición de la Volvo Fashion Week México, Hackett London lo dejó claro desde Guadalajara.

La temporada no solo marcó un cambio de formato —siendo la primera en apostar por una estructura multisede y en aterrizar en la capital jalisciense—, también abrió la conversación hacia una industria creativa más amplia, donde conviven diseñadores consolidados, talento emergente e invitados internacionales.

Entre ellos, Hackett destacó no solo por su propuesta Primavera/Verano, sino por el inicio de una nueva etapa: el nombramiento de Erik Hayser como su embajador en México y Latinoamérica.

THE HOLLYWOOD REPORTER en Español estuvo presente en Guadalajara para conversar con el actor sobre su relación con la marca, el significado de este momento en su carrera y una idea que atraviesa toda la filosofía de Hackett: la ropa no como adorno, sino como extensión de la vida misma.

Pero antes de hablar del presente, hay que entender el origen.

La historia de Hackett comienza mucho antes de consolidarse como una de las firmas más reconocidas de la sastrería contemporánea. En la década de los sesenta, Jeremy Hackett trabajaba en Savile Row, algo así como la capital de la sastrería británica, donde desarrolló un amor por la elegancia clásica de los caballeros del siglo XX.

Años más tarde, en 1983, abriría su primera tienda en King ‘s Road, en Chelsea, comenzando con la venta de prendas de segunda mano. Ese punto de partida marcaría el ADN de la marca: una reinterpretación constante del pasado.

Con el tiempo, la venta de prendas de segunda mano no daba abasto y Hackett comenzó a desarrollar sus propias piezas, fusionando tradición con cortes contemporáneos y apostando por una elegancia accesible, pensada para un hombre moderno.

Cortesía
Cortesía

“Eso es lo que tiene Hackett”, explica Hayser. “No se han quedado simplemente en la tradición —ese es el corazón de lo que hacen—, pero siempre se han atrevido a ir más allá”.

Esa convivencia entre lo clásico y lo actual es, quizá, el punto donde la marca encuentra su mayor fuerza. Cortes limpios, diseño preciso y una adaptabilidad que responde no solo a tendencias, sino a formas de vida.

Y es ahí donde la conversación con Hayser se vuelve más personal.

Para el actor, la relación con Hackett no comenzó con este nombramiento, sino mucho antes, como cliente. Su vínculo con la marca habla de una visión más personal del vestir: una en la que la calidad y la permanencia importan más que la inmediatez.

“Crecí viendo a mi papá conservar prendas durante años”, comparte. “Siempre me hablaba de lo bien hechas que estaban. Por eso, prefiero tener una sola pieza que me dure mucho tiempo, que se vuelva parte de mi vida”.

En un contexto donde la moda cambia a una velocidad sin medida, esa idea adquiere otro peso. No se trata solo de estética, sino de identidad, de pertenencia.

Hoy, en un escenario globalizado, la elegancia no cambia, sino que se reinterpreta, manteniendo su esencia y entendiendo que el mundo y los clientes evolucionan. 

“Ya no usamos un traje solo con zapatos formales”, dice Hayser. “Lo combinamos con tenis, con loafers, con alpargatas. Nos reinventamos según la forma en la que vivimos”.

Así, la herencia británica de Hackett encuentra un nuevo lenguaje para los clientes ya consolidados y los nuevos.

Pero si hay algo que atraviesa tanto a la marca como al actor, es la idea de que la ropa debe vivirse.

“Para mí, si una prenda no te permite vivir, no tiene sentido”, afirma. “La ropa no es solo para usarse, es para acompañarte. Lo que llevas puesto también es un reflejo de quién eres”.

Cortesía

Esa filosofía cobra aún más sentido en una ciudad como Guadalajara, que en esta edición de Fashion Week aportó una imagen distinta a la conversación.

“Cada ciudad tiene su identidad”, dice. “Y eso enriquece muchísimo. Salir de los mismos espacios siempre suma frescura”.

Para Hayser, este nuevo capítulo con Hackett también tiene algo de círculo completo. Recuerda una de sus primeras compras importantes: una camisa de la marca que adquirió con uno de sus primeros sueldos como actor.

“La usé durante años, hasta que literalmente se rompió”, cuenta. “Ahí entendí la calidad y el vínculo que tenía con la marca”.

Hoy, dos décadas después, ese vínculo se transforma en algo más grande: una alianza que lo ha llevado no solo por México, sino también por España y Londres.

Mientras tanto, su carrera sigue en movimiento. Con nuevos proyectos en puerta —incluyendo Santita y El otro padre—, Hayser parece abrazar una filosofía clara: no apresurar el camino.

Si su estilo fuera una película, dice, sería “la historia de un hombre que camina por el mundo sin prisa, con ganas de expandir horizontes y disfrutar la vida”.

Quizá ahí está también la esencia de Hackett hoy: en entender que lo clásico no es estático, sino algo que evoluciona con quien lo lleva.

MARINA MORALES BERNAL

SUSCRÍBETE A NUESTRAS EDICIONES

Vive la experiencia completa de The Hollywood Reporter en Español, sin límites y todos los días, en sus versiones impresas y digitales.

MÁS DE HOLLYWOOD REPORTER EN ESPAÑOL

Síguenos