Semanas antes del anuncio oficial de la programación de la 83.ª edición del Festival Internacional de Cine de Venecia, comenzaron las especulaciones sobre los títulos que podrían llegar al certamen. En los últimos años, Hollywood había mantenido una presencia importante en este encuentro cinematográfico, por lo que se anticipaba la llegada de algunos de los títulos más esperados del año.
Los rumores giraron en torno a cintas como Las aventuras de Cliff Booth, el spin-off de Érase una vez en Hollywood, dirigido por David Fincher y protagonizado por Brad Pitt. Su llegada a cines a partir del 25 de noviembre hizo suponer un posible estreno en Venecia. Además, se habló de The Social Reckoning, de Aaron Sorkin, y Cry to Heaven, de Tom Ford.
Algunos medios adelantaron que existía la posibilidad de que la segunda temporada de The Studio, dirigida por Seth Rogen, tuviera una proyección especial. La producción filmó diversas escenas en el Lido de Venecia y contó con la actuación especial de Madonna, así como con un cameo de Alberto Barbera, director artístico del festival. Hasta ahora, la única serie confirmada es Peccato, de Valerio Vestoso.
La selección de Venecia 2026 ha generado grandes expectativas. Ink, del director británico Danny Boyle, será la encargada de inaugurar el festival. El drama, protagonizado por Guy Pearce, Jack O’Connell y Claire Foy, relata el ascenso de Rupert Murdoch al poder mediático. En la competencia por el León de Oro figuran otros cineastas como Florian Zeller (Bunker), Werner Herzog (Bucking Fastard), Martin McDonagh (Wild horse nine), Nanni Moretti (Sucederá questa notte), Lance Oppenheim (Primetime), Hirokazu Koreeda (Look Back) y Lee Chang-dong (Possible love).
La selección de estas películas también llevará a Venecia a artistas como Kate Mara, Rooney Mara, Orlando Bloom, Robert Pattinson, Phoebe Bridgers, Nick Nolte, Paul Dano, Penélope Cruz y Javier Bardem. Además, figuran Russell Crowe, Saoirse Ronan, Maggie Gyllenhaal (quien preside el jurado) y Gael García Bernal entre los realizadores que exhibirán sus filmes en otras categorías.
El festival ha confirmado la presencia de Liam y Noel Gallagher en el estreno de su documental Don’t Look Back in Anger, dirigido por Dylan Southern y Will Lovelace.
¿Qué sucedió con las grandes producciones de Hollywood? ¿Los festivales ya no son importantes para sus estrategias de promoción? En una reciente entrevista con Variety, Alberto Barbera habló sobre la ausencia de los grandes estudios en la programación de este año. “Si observamos con atención todas las predicciones que se hicieron en los últimos meses, se mencionaron pocos títulos de Hollywood porque la realidad es que simplemente no están ahí. Ese es el problema: no están”, señaló.
Para Barbera, Hollywood se encuentra estancada, “atravesando dificultades y definiéndose mediante fusiones”, pero también “está experimentando una crisis de identidad”, particularmente con el cine de autor que, de otra forma, aseguraría su lugar dentro del festival. La única cinta que podría haber llegado, afirma, era Digger, dirigida por Alejandro González Iñárritu y protagonizada por Tom Cruise, pero Warner Bros. —cuyo futuro es incierto— decidió evitar el circuito de festivales y llevarla directamente a cines.
En 2022, Iñárritu estrenó Bardo, falsa crónica de unas cuantas verdades en Venecia.
Según Barbera, el estreno de las demás cintas en el Lido no fue posible. The Social Reckoning aún está cerrando su postproducción y Las aventuras de Cliff Booth tuvo que detener su rodaje. Otros filmes, como Dune: Parte Tres, estarán listos prácticamente para la fecha de su estreno. “Es un factor circunstancial que no podemos predecir”, subraya. “No sabemos si el próximo año se traducirá en un rechazo a participar en festivales o si, por el contrario, veremos un regreso de estos como plataformas para promocionar películas […] Basta con entender que no es culpa del festival si una película no obtiene los resultados de taquilla que se esperaban”.
La relación con los grandes estudios, afirma, no está en riesgo. La presencia de Disney, con el documental de Oasis, y la fidelidad de Searchlight Pictures, que presenta la cinta de Martin McDonagh, le tranquiliza.
Y así como la ausencia de Hollywood es notoria, también resulta notoria la escasa participación de directoras en la Selección Oficial. La cineasta danesa May el-Toukhy estrenará Woman Unknown. Marie, una joven niñera, está a punto de casarse con Christian, un viudo adinerado. Ella guarda un secreto. Durante la Segunda Guerra Mundial, mantuvo una relación con un soldado alemán, por lo que se ve obligada a luchar por conservar su nuevo estatus en medio de la anarquía de la posguerra.
“Ella es la única (directora) que encontramos con la calidad adecuada para competir internacionalmente. No creo que podamos ser acusados de tener un sesgo porque, desde el año 2000, Venecia ha entregado sus principales premios a más directoras que Cannes, Berlín u otros festivales. Las películas de ficción dirigidas por mujeres representaron el 24% de las inscripciones este año, frente al 30% del año pasado. Desafortunadamente, también encontramos que tenían una calidad menor, por lo que no pudimos incluir más en competencia”, añadió.
¿Cuál será el siguiente gran paso de Hollywood? La ahora postergada fusión entre Paramount Skydance y Warner Bros. Discovery podría darnos algunas respuestas, pero lo cierto es que el terreno también puede ser aprovechado por otras compañías, especialmente los estudios de las plataformas de streaming.
La exposición en festivales genera grandes expectativas entre el público y, durante décadas, ha representado un sello de garantía y, hasta cierto punto, de legitimidad. Venecia, Toronto, San Sebastián, Guanajuato y otros grandes festivales continúan su curso con algunas de las producciones más esperadas del año. Será en febrero, con la llegada de una nueva edición de la Berlinale, cuando podremos comprobar si Hollywood continúa avanzando con paso titubeante.
La 83.ª edición de Venecia se celebrará del 2 al 12 de septiembre de 2026.