Caso Lindsay Clancy: ¿Qué pasa cuando los juicios se vuelven entretenimiento?

Caso Lindsay Clancy: ¿Qué pasa cuando los juicios se vuelven entretenimiento? Con toda la atención mediática que ha recibido el juicio de una madre que asesinó a sus tres hijos, las redes sociales se inundan de opiniones y “detectives expertos” que no parecen conocer sus propios límites

Por JULIETA CHÁVEZ |

septiembre 11, 2026

9:08 am

AP

Los últimos meses se ha popularizado en redes sociales el lastimoso caso de Lindsay Clancy. Una madre de 36 años que estranguló y mató a sus tres hijos: Cora, de cinco años, y Dawson, de tres y Callan, de ocho meses; los primeros dos muriendo el día del incidente, mientras que el tercero falleció tres días después en el hospital.

Redes Sociales

Los hechos ocurrieron en el sótano de la casa de la familia en Duxbury, Massachusetts, el pasado 24 de enero de 2023. De acuerdo a los reportes oficiales, la mujer habría cometido el crímen justo cuando su esposo Patrick estaba fuera de la casa. Al darse cuenta de lo que hizo, Clancy intentó suicidarse cortándose sus muñecas y cuello, para más tarde saltar desde la ventana del segundo piso de su casa. 

Sin embargo, cuando regresó Patrick, él notó que un cuarto de arriba estaba lleno de sangre y que la ventana estaba abierta. Según su testimonio, inmediatamente salió y encontró a Lindsay tirada en el suelo. Llamó al 911 y entró en la casa para buscar a sus hijos. Pero, lamentablemente cuando bajó al sótano los encontró a los tres en un lamentable estado crítico. 

Los paramédicos llegaron, trasladaron a la familia al hospital y ocurrieron los sucesos mencionados anteriormente. En consecuencia, Clancy sufrió duras lesiones en la médula espinal a causa de la caída y quedó parapléjica de la cintura para abajo. Mientras Clancy estaba intubada, la policía la puso bajo custodia policial bajo cargos de homicidio en el mismo hospital, siendo imputada casi de inmediato con cargos de asesinato, estrangulamiento y agresión con arma peligrosa. Un mes después, el 7 de febrero de 2023, en una audiencia virtual debido a su estado de físico y de salud, Lindsay se declaró inocente de los cargos, con su defensa argumentando que sí cometió los crímenes, pero no lo hizo bajo conciencia, pues sufría una dura psicosis posparto que llevaba viviendo desde el nacimiento de su hijo más pequeño. 

Lindsay había experimentado ansiedad posparto después del nacimiento de sus dos primeros hijos, pero tras el tercero sus síntomas regresaron y empeoraron de forma considerable. Durante meses recibió distintos diagnósticos y tratamientos, aunque continuó presentando insomnio severo, ansiedad, aislamiento, miedo intenso, pensamientos intrusivos y posteriormente alucinaciones.

Según los reportes, Lindsay sí buscó ayuda de manera reiterada e incluso desesperada. Acudió a urgencias, consultó con varios profesionales, ingresó voluntariamente a programas de tratamiento y contactó líneas de prevención del suicidio. Además, envió mensajes a su madre describiendo pensamientos “horriblemente intrusivos”, deseos de que todo terminara y una sensación de estar “emocionalmente entumecida”. Durante los meses previos a los asesinatos, Lindsay recibió numerosos medicamentos para tratar sus síntomas, entre ellos Ativan, Prozac, Ambien, Remeron, Klonopin, Seroquel y Trazodona. También había tomado anteriormente Sertralina. 

Posteriormente, cuando ingresó al Hospital de Mujeres y Niños de Rhode Island, los médicos consideraron que sus problemas estaban “más probablemente relacionados con la sobremedicación y el diagnóstico erróneo” que con la depresión posparto, y recomendaron suspender el Seroquel. Incluso Jollota, su enfermera especializada, expresó preocupación por esta recomendación, pero aceptó ayudarla a reducir gradualmente la dosis.

Pero… si esto ocurrió hace tres años, ¿por qué tomó relevancia hasta ahora? 

Getty Images

Después de que revisaran las pruebas, el caso fue llevado a juicio el pasado 27 de julio de 2026, en el Tribunal Superior del Condado de Plymouth en Plymouth, Massachusetts. La polémica inició cuando Patrick declara y menciona que ese día Lindsay parecía estar bien y que no tenía razones para pensar que fuera peligroso dejarla sola con los niños. Además, la fiscalía presentó sus acciones antes de los asesinatos, que hacían que los hechos se presentarán como “premeditados” por pedirle a Patrick que saliera de la casa para comprar comida y medicamentos, alegando que había planeado lo que iba a hacer y que entendía sus acciones.

Su madre y su hermana hablaron sobre cómo la habían visto cada vez más ansiosa, asustada y preocupada por su salud mental. La madre de Patrick también declaró que Lindsay había buscado ayuda repetidamente y que poco antes de los asesinatos le había dicho que necesitaba ayuda y que estaba preocupada por su estado. Una psicóloga que la evaluó después de los asesinatos también declaró para la defensa. Según ese testimonio, Lindsay dijo haber escuchado una voz masculina que le ordenaba matar a sus hijos y después suicidarse. Con esto, la defensa sostuvo que Lindsay sufría psicosis posparto y que, en ese momento, no podía comprender realmente la gravedad de lo que estaba haciendo.

Todo esto fue televisado en vivo a través de diversas cadenas de televisión y plataformas digitales, tanto en inglés como en español (además de tener una cobertura total por parte de los medios de comunicación). Por lo que rápidamente las redes sociales se inundaron de personas que vincularon el caso a su rutina del día a día. Algunas muy sorprendidas por la labor de Kevin Reddington, abogado defensor de Clancy, al reconocer su arduo labor por visibilizar la psicosis posparto; mientras que otro mundo dentro del mismo internet se encontraba indignado de siquiera presenciar la posibilidad de que se le otorgará su libertad.

Las teorías conspirativas y sobre análisis tampoco tardaron en salir. Una de las más populares señalaba a Patrick como el verdadero asesino, pues después de la tragedia ocurrida en enero de 2023, la comunidad que escuchó del caso creó una campaña de GoFundMe para ayudar económicamente a Patrick. La colecta logró recaudar más de un millón de dólares y, según la información oficial, el dinero estaba destinado a cubrir los gastos médicos de sus hijos, los funerales y los gastos médicos derivados de la hospitalización de Lindsay. Sin embargo, con el tiempo surgió en redes sociales una teoría que cuestionaba qué ocurrió realmente con ese dinero. Sostiene que Patrick utilizó parte de los fondos, específicamente alrededor de medio millón de dólares, para rehacer su vida después de la tragedia. 

Esto se relacionó con el hecho de que, aproximadamente cuatro meses después de la muerte de sus hijos, Patrick dejó Massachusetts y se mudó al Upper East Side de Nueva York. Posteriormente, en febrero de 2024, solicitó el divorcio de Lindsay y más adelante comenzó una relación con Rachel Danis, con quien terminó casándose. Estos hechos alimentaron las sospechas de algunas personas en internet, cuestionaron la frialdad con la que olvidó su vida pasada y “superó” el trauma de ver morir a sus tres hijos. 

De igual forma, uno de los principales señalaban que Rachel también trabajaba en el área de la salud, por lo que supuestamente había sido amiga cercana de la psiquiatra de Lindsay, Jennifer Tufts. Muchos señalaron que las altas dosis que recibía Clancy en realidad eran parte de un plan por parte de Danis, Patrick y Tufts para “enloquecerla” y “llevarla al límite”, y así poder vivir su respectivo romance en paz. Pero, hasta la fecha, no existe evidencia de que Danis y Tufts se conocieran, fueran amigas o hubieran participado juntas en algún tipo de plan.

Otra de las incógnitas que llamó la atención fueron los rumores que rodeaban la llamada al 911 que se realizó el día de los hechos, pues muchos aseguraban que Patrick “actuó” la llamada a los servicios de emergencia. Cabe destacar que el material fue reproducido únicamente para los miembros de la corte y no se permitió que fuera transmitido en televisión ni internet para proteger la privacidad de las víctimas. Por lo que no había manera de que el público en general conociera el tono de la llamada.

Reportes que estuvieron presentes, más tarde describieron que los gritos y lamentos de Patrick al bajar al sótano y descubrir a sus tres hijos estrangulados con bandas de ejercicio fueron “guturales, inhumanos y desgarradores”, señalando que ningún actor en el mundo habría podido simular tal nivel de shock y dolor. 

Otro lado del público espectador defendía el estado mental de Clancy durante los sucesos, pues destacaban el dolor con el que la mujer se comportaba al escuchar los detalles de las autopsias de sus hijos, así como cuando los fiscales mostraron la ropa que los niños llevaban el día de su muerte. Hubo un momento en que comenzó a hiperventilar y gritar “¡No puedo hacer esto!, obligando al juez William Sullivan a suspender temporalmente el juicio y ordenar recesos de emergencia para que pudiera ser estabilizada. De nuevo, los periodistas presentes señalaron que el dolor que la mujer estaba viviendo en la sala era real e imposible de fingir. Aunque, por otra parte, había una parte de los usuarios que calificaban la mirada de Lindsay como “de miedo” y aseguraban que eso era motivo suficiente para declararla culpable. 

Mark Stockwell/Boston Herald via AP, Pool

Teorías como estas hubo cientos: como la que señalaba que en realidad Patrick se encontraba en la casa en el momento de los hechos gracias a un supuesto correo electrónico que envió, o el rumor sobre que solo accedió a testificar con la condición de que no revisaran su celular. O, a favor de Lindsay, otras señalaban que las heridas de sus muñecas eran descuidadas y no hechas por un personal de salud (recordemos que ella trabajaba siendo enfermera obstetricia y de partos). Todas estas desmentidas por distintos medios.

La realidad es que al haber sido un juicio tan público, la información parecía estar al alcance de las manos de todo el mundo; alimentando el complejo de detectives del público que observaba y analizaba de forma casi religiosa las transmisiones. Daban información en la corte y los usuarios rápidamente la tergiversaban (o la exponían en sus perfiles a cómo entendían) para que se acomodadora a sus propios hilos narrativos. Creando una especie de teléfono descompuesto que se basa de forma específica en las propias suposiciones de cada individuo.

¿Puede afectar la opinión de los propios jueces? Claro, también son humanos que conviven en el mismo mundo digital que todos los demás. Pero se han tomado medidas preventivas en los jurados para que eso no suceda, ya que quienes están involucrados en deliberar el veredicto final deben basarse exclusivamente en las pruebas presentadas en el tribunal.

Es común que la audiencia suela tener un “veredicto” mucho antes que el tribunal, casi como si se tratara de equipos deportivos en vez de personas reales. Pero, al ser procesos más burocráticos, a pesar de parecer “obvios” para los espectadores, es evidente que legalmente se necesita confirmar la veracidad de cada prueba, resultando en meses e incluso años de revisión para poder tener una deliberación final. 

Se han vuelto tan comunes estas prácticas que la misma justicia ha optado por aislar a sus jurados durante los juicios; prohibiendoles el acceso a internet y/o noticias o dictando algo conocido como “órdenes de mordaza”, la cual les prohíbe hablar con los medios o dar declaraciones públicas durante los procesos. Específicamente en este se desconoce sí se utilizó esta práctica, pero es una opción que existe para evitar cualquier tipo de influencia o sesgo.

El problema real surge cuando un juicio no sale como espera la opinión popular. En este caso en particular, el pasado 4 de septiembre, después de siete días de intensas deliberaciones, el jurado de Massachusetts no logró alcanzar la unanimidad necesaria para condenar a Lindsay o absolverla por la muerte por estrangulamiento de sus tres hijos. Por lo que el juicio fue declarado como nulo. Hasta ahora se sabe que habrá una audiencia preliminar para el próximo 29 de septiembre de 2026, en la que la Fiscalía de Massachusetts deberá anunciar formalmente si tiene la intención de abrir un nuevo juicio en su contra para intentar obtener un veredicto concluyente. Por mientras, la mujer se encuentra internada bajo tratamiento en el Hospital Tewksbury.

Así, ningún “equipo” (como se ha estado pintando de forma insensible en los últimos días) quedó contento con el veredicto. Patrick, por su parte, ya salió a hablar sobre el terrible acoso que ha recibido después de que desencadenó el caso. Un artículo del New York Times publicó el martes por la mañana una parte de un comunicado que el hombre compartió mediante su abogado. En el hablaba de forma explícita sobre las acciones legales que planea emprender contra los “supuestos influencers y los teóricos de la conspiración sin ningún reparo” que lo han acusado de haber matado a sus hijos y de haber incriminado a la señora Clancy.

Howard Cooper, su abogado, declaró que la “campaña de difamación implacable, cada vez mayor y destructiva” puso en peligro la “reputación, el sustento y la vida” del señor Clancy, dejándolo sin otra opción que abordar el asunto e involucrar a las autoridades. “Ya es suficiente: esta difusión de mentiras descaradas y sin fundamento tiene que parar”, dictaba el comunicado. En el también pedía que las personas dejaran de esparcir información falsa y se concentraran en preservar la memoria de Cora, Dawson y Callan Clancy, así como “apoyar a otras mujeres que enfrentan problemas de salud mental durante el período perinatal”.

Pasó lo mismo en el juicio de Johnny Depp y Amber Heard, otro caso mediático en el que la opinión pública estuvo bastante dividida. Y, aunque han pasado cuatro años desde entonces y ambos actores llegaron a un acuerdo extracontractual, siguen siendo señalados por el propio juicio de la audiencia. 

El cantante David Anthony Burke (mejor conocido por d4vd) es partícipe de otro caso que ha pasado por territorios similares, e incluso ha estado ocurriendo de forma simultánea con el de Clancy. Desde el momento en que se encontró en la cajuela de su Tesla el cuerpo desmembrado de Celeste Rivas, una niña de 14 años, sus fanáticos lograron recopilar evidencia de sus viejos streams para comprobar que existía una relación entre ambos y no era un caso aislado. Esa evidencia no se utilizó durante el proceso judicial. Sin embargo, logró desenmascarar muchos hechos que ayudaron al contexto del vínculo entre ambos (pero repito, nada de eso se tomó en cuenta en el juicio oficial). Actualmente el cantante se encuentra arrestado tras ser acusado de asesinato en primer grado, abuso sexual continuado de menor y mutilación de restos humanos. Su audiencia se llevará a cabo el 19 de octubre de 2026, después de que una jueza determinará que existen pruebas suficientes para llevarlo a juicio. 

En fin… Nadie niega que es divertido jugar al detective, pero para eso existen juegos como Clue o películas como Knives Out o la próxima El problema final. Utilizar casos de la vida real, con personas reales, a manera de entretenimiento, puede resultar perjudicial. ¿Entorpece la investigación? Es probable que no. Pero sí que puede afectar la reputación de las personas involucradas, por lo que siempre es recomendable consumir dichos contenidos, como todo lo que consumimos en internet, con mucha (pero mucha) responsabilidad.

Josh Reynolds para Daily Mail. POOL

JULIETA CHÁVEZ

Redactora

Redactora editorial en The Hollywood Reporter en Español. Ha entrevistado a directores, actores y líderes de opinión, con un foco especial en mujeres, arte contemporáneo y temáticas de género.

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