Crítica: The Dog Stars: Jacob Elordi y Margaret Qualley protagonizan el western distópico de Ridley Scott, sobrio pero lleno de alma

Josh Brolin, Guy Pearce, Allison Janney y Benedict Wong también forman parte del reparto de esta adaptación de la novela de Peter Heller sobre sobrevivientes que intentan mantenerse con vida en un futuro post apocalíptico

Por DAVID ROONEY |

agosto 27, 2026

5:01 pm

Jacob Elordi y Margaret Qualley en The Dog Stars. Fabio Lovino/20th Century Studios

No es ningún misterio por qué Disney prácticamente enterró The Dog Stars, un estreno a finales del verano que fue retrasado desde la primavera, una promoción previa mínima, pocas entrevistas de prensa con sus protagonistas, ningún estreno en alfombra roja en Estados Unidos y un tráiler engañoso que hace que la película parezca uno más de los incontables thrillers post apocalípticos que han cedido terreno frente a series de televisión más emocionantes, como The Last of Us y —al menos durante sus primeras temporadas— The Walking Dead. La película es deliberadamente contenida, hasta el punto de que algunos seguramente la considerarán poco ambiciosa, pero podría decirse que es lo mejor de Ridley Scott desde The Martian, hace 11 años. Ahora, a sus 88 años, el prolífico director no ha perdido su gusto por la acción explosiva, pero aquí esos estallidos quedan intercalados con momentos de un drama mucho más reflexivo.

Adaptada por Mark L. Smith (The Revenant, Twisters) a partir de la aclamada novela de Peter Heller de 2012, la película tiene el tono de un western melancólico y centrado en sus personajes, más que el de un thriller de supervivencia lleno de tiroteos, aunque incluye secuencias de ese tipo. Esto hace que tenga pocas probabilidades de satisfacer a los espectadores con poca paciencia para la acción, pero el público más maduro, dispuesto a adentrarse en una visión del futuro distópico en la que la desolación y la brutalidad se contraponen con la compasión y la esperanza humanas, debería darle una oportunidad.

En sintonía con ese aire clásico, Jacob Elordi encabeza el reparto con un magnetismo introspectivo que recuerda a la época de esplendor de Kevin Costner, mientras que los paisajes panorámicos del director de fotografía Erik Messerschmidt —las locaciones en las estribaciones de los Alpes italianos y las regiones montañosas de Abruzzo y Lacio son majestuosos sustitutos de Colorado— aportan una belleza reparadora a una historia pausada, pero cautivadora. Como demostró Paul Greengrass en la poco valorada News of the World, lo clásico no siempre es algo negativo.

The Dog Stars

La conclusión: Ridley Scott en un inusual estado contemplativo.

Fecha de estreno: Viernes 28 de agosto
Reparto: Jacob Elordi, Josh Brolin, Margaret Qualley, Allison Janney, Benedict Wong, Guy Pearce, Ewen Bremner, James Craze, Sam Spruell, Sai Bennett
Director: Ridley Scott
Guión: Mark L. Smith, basado en la novela de Peter Heller

Clasificación R, 1 hora 58 minutos

Elordi interpreta a Hig, un viudo inseparable de su leal compañero Jasper, un pastor belga malinois que está con él desde que era cachorro y que representa el vínculo más duradero con los tiempos felices que vivió junto a su difunta esposa, Melissa (Sai Bennett). La relación de Hig con Bangley (Josh Brolin), un veterano militar de carácter fuerte, es afectuosa, aunque más tensa. A pesar de su pasado en la aviación del ejército, Bangley nunca aprendió a pilotar. Ambos comparten una antigua pista de aterrizaje en Erie, Colorado, donde viven en un hangar convertido en vivienda y rodeado por un perímetro defensivo.

El experto tirador Bangley, se encarga de las armas y las fortificaciones, mientras que Hig, antiguo mecánico y piloto experimentado, realiza vuelos de reconocimiento en una Cessna maltrecha para detectar amenazas humanas que se aproximan y recoger combustible y otros suministros de lo que queda de Denver. En una de esas misiones, Hig se entera de la existencia de un nuevo grupo de saqueadores conocidos como los “Reapers”, de quienes se dice que son más salvajes que cualquier otra tribu anterior y que tienen como único objetivo matar a los sobrevivientes y reducirlo todo a cenizas.

La historia transcurre en 2035 —es curioso cómo los escritores de ficción post apocalíptica siguen retrasando el momento del fin del mundo—, una década después de que una pandemia de influenza diezmara a la población humana. Esa gripe se llevó a Melissa, un año después de que perdiera al bebé que esperaba.

Hig sostiene que Bangley nació para sobrevivir en estos tiempos brutales. El hombre mayor mantiene un arsenal de armas bien abastecido y reutiliza ingeniosamente los casquillos de las balas para fabricar proyectiles puntiagudos. Bangley cree en disparar primero y preguntar después, algo que demuestra cuando dos adolescentes se acercan al perímetro portando un machete.

Bangley se opone a que Hig se exponga al riesgo de contagio al llevar suministros médicos a una comunidad menonita dirigida por Aaron (Benedict Wong), ubicada en un valle aislado donde varios niños padecen una enfermedad sanguínea potencialmente mortal. Pero Hig no está dispuesto a darle la espalda a la bondad humana, lo que lo enfrenta con Bangley, incluso cuando este último le salva la vida durante un ataque sorpresa.

Cuando Hig capta una señal de radio proveniente de Grand Junction, decide partir solo en busca de algo más cercano a la civilización. Sin embargo, una falla en el motor lo obliga a hacer una parada no prevista cerca de un rancho ubicado en un valle aislado, donde la joven viuda Cima (Margaret Qualley) vive con su padre, conocido como Pops (Guy Pearce), un hombre extremadamente vigilante. Poco a poco, Hig se gana la confianza del anciano y el afecto cauteloso de su hija mientras repara su avión y despeja una pista de aterrizaje desde la que pueda volver a despegar, proceso que se acelera con la llegada de los Reapers.

La violencia continúa, junto con un extraño interludio protagonizado por Allison Janney, caracterizada como una excéntrica ex azafata que lleva un uniforme de aerolínea vintage y sirve martinis a los visitantes (“¡Una vez azafata, siempre azafata!”). Sin embargo, ese episodio se siente poco orgánico dentro del tono sobrio que predomina en la película, aunque los salvajes saqueadores podrían hacer pensar lo contrario.

Algunos podrían preguntarse si Scott se está volviendo más blando en sus años de madurez a raíz de algunos de los acontecimientos finales, que ofrecen esperanza sobre la capacidad de la humanidad para sobreponerse. Pero, aunque el desenlace resulta abrupto y un tanto trillado, el sentimiento no carece de fundamento. Dicho esto, el guión de Smith carece de complejidad psicológica y, en los momentos de acción posteriores, da la impresión de que la película fue recortada considerablemente durante el montaje.

Pero el sólido elenco mantiene el interés. En uno de los primeros papeles protagonistas en solitario del actor australiano, Elordi transmite una sensibilidad y una profundidad emocional que le dan a la película una autenticidad conmovedora. Brolin está en gran forma como un hombre de carácter duro, pero con un fondo de decencia bien camuflado, al que aporta bastante humor. Pearce comienza interpretando a Pops con una hostilidad palpable, pero poco a poco da paso a la calidez y la confianza, mientras que Qualley ofrece una de sus mejores actuaciones, alejada de excentricidades o momentos dramáticos exagerados, al interpretar a Cima como una mujer marcada por el duelo, pero que se niega a cerrarse ante la posibilidad de volver a amar.

La fotografía de Messerschmidt está llena de matices —especialmente en IMAX—, con un trabajo de cámara dinámico durante las escenas de acción y unas imágenes aéreas nítidas y majestuosas en las secuencias de vuelo. Como era de esperar en una película de Scott, la construcción de este mundo se logra principalmente a través de recursos visuales, con impactantes tomas aéreas de zonas urbanas y rurales fantasmales recorridas por jaurías de perros salvajes. La partitura de Harry Gregson-Williams captura el corazón sensible de la película mediante pasajes melódicos de guitarra acústica, dobro y cuerdas orquestales —acompañados por canciones de corte folk de Hozier, Caamp y otros artistas—, mientras que aumenta eficazmente la tensión con sonidos sombríos cuando la situación lo requiere.

Sobria, pero nunca aburrida, The Dog Stars difícilmente ocupará los primeros puestos de la lista de películas de Ridley Scott de cualquier espectador. Pero es una experiencia agradablemente pausada, aunque eso pueda parecer contradictorio para un drama post apocalíptico situado bajo la sombra constante de la muerte.

Créditos completos 

Fecha de estreno: Viernes 28 de agosto

Productoras: 20th Century Studios, Scott Free

Distribución: Disney

Reparto: Jacob Elordi, Josh Brolin, Margaret Qualley, Allison Janney, Benedict Wong, Guy Pearce, Ewen Bremner, James Craze, Sam Spruell, Sai Bennett

Director: Ridley Scott

Guión: Mark L. Smith, basado en la novela de Peter Heller

Productores: Ridley Scott, Michael Pruss, Mark L. Smith, Cliff Roberts

Productores ejecutivos: Lily Brooks-Dalton, Brandon Scott Smith, Peter Heller, Aidan Elliott, Raymond Kirk, Marco Valerio Pugini

Director de fotografía: Erik Messerschmidt

Diseñador de producción: Chris Seagers

Diseñadora de vestuario: Janty Yates

Música: Harry Gregson-Williams

Montaje: Claire Simpson, Sam Restivo

Supervisor de efectos visuales: Charley Henley

Casting: Kate Rhodes James

Clasificación R, 1 hora 58 minutos

DAVID ROONEY

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