Eusebio Poncela Aprea fue un actor, pintor, productor y guionista formado en la Real Escuela Superior de Arte Dramático, cuya carrera se movió entre el teatro de vanguardia, el cine de autor y la televisión de calidad. Poncela fue un actor magnético y rupturista y su filmografía es una ruta directa al corazón del cine de autor ibérico. Su magnetismo y entrega le convirtieron en un fetiche de directores como Pedro Almodóvar, Iván Zulueta o Adolfo Aristarain, además de consolidarse como una figura emblemática de la Transición española.
Con estas diez películas, se retrata la esencia de una carrera fascinante. Desde los márgenes del cine experimental hasta papeles que desafiaron las normas y se convirtieron en referentes, Poncela fue un actor que nunca se conformó con lo cómodo; siempre buscó explorar, rasgar y trascender:
10. La semana del asesino (1972)
Dir. Eloy de la Iglesia
Su debut en el cine, en un papel secundario, pero que ya revelaba su intensidad. La película es un crudo retrato de un asesino accidental convertido en monstruo social. Aunque Poncela no lleva el protagonismo, su aparición fue el inicio de una colaboración con De la Iglesia y una señal clara de que había llegado un actor fuera de serie.
9. El rey pasmado (1991)
Dir. Imanol Uribe
Una comedia histórica con un reparto brillante, donde Poncela interpreta al inquisidor Villaescusa. Desde el gesto contenido, ofrece una sátira afilada sobre el poder religioso. Su actuación demuestra que también sabía moverse con soltura entre la ironía y la crítica social.
8. El Dorado (1988)
Dir. Carlos Saura
En esta odisea barroca sobre la expedición española al Amazonas, Poncela da vida a un conquistador enfrentado al delirio colectivo. Su personaje representa la racionalidad ante el fanatismo. Aunque más coral que protagonista, su interpretación se impone entre la locura general con una serenidad inquietante.
7. Operación Ogro (1979)
Dir. Gillo Pontecorvo
Este drama político basado en el atentado de ETA contra Carrero Blanco nos muestra a Poncela formando parte del comando etarra con una presencia sobria, alejada de cualquier caricatura. El tono casi documental de la cinta exige una interpretación sin adornos, y él cumple con precisión quirúrgica. Fue su primer gran papel internacional.
6. Matador (1986)
Dir. Pedro Almodóvar
Aquí, Poncela interpreta a un ex torero convertido en profesor de tauromaquia, envuelto en una trama de asesinatos y pulsiones eróticas. En esta cinta de la primera época de Almodóvar, el exceso es parte del estilo y el actor aporta una energía extraña, entre lo elegante y lo perverso. Su interpretación es tensa, casi contenida, rodeada de caos.
5. Werther (1986)
Dir. Pilar Miró
Basada libremente en la novela de Goethe, Poncela encarna a un profesor solitario y atormentado que se enamora de la madre de un alumno. Es un Werther moderno, contenido, lejos de la tragedia melodramática, pero con una tristeza palpable. Pilar Miró filma con refinamiento, y él brilla con una melancolía quieta y silenciosa que desarma.
4. Intacto (2001)
Dir. Juan Carlos Fresnadillo
Un thriller psicológico y existencial sobre la suerte como fuerza sobrenatural. Poncela interpreta a un superviviente del Holocausto que lidera una red secreta de personas con “suerte robada”. Su personaje tiene una oscuridad magnética que atrapa desde el primer plano. Fue nominado al Goya por esta interpretación sobria y al mismo tiempo inquietante.
3. Martín (Hache) (1997)
Dir. Adolfo Aristarain
Una de sus interpretaciones más complejas y maduras. Poncela encarna a Dante, un escritor argentino radicado en Madrid que representa la lucidez cínica y el desencanto adulto. Su duelo verbal con Federico Luppi es uno de los grandes enfrentamientos actorales del cine iberoamericano. Esta película confirmó su capacidad para transmitir densidad emocional sin alzar la voz.
2. La ley del deseo (1987)
Dir. Pedro Almodóvar
Poncela se pone en la piel de Pablo Quintero, director de cine homosexual enredado en un triángulo amoroso con un joven fanático (Antonio Banderas) y una hermana transexual (Carmen Maura). Fue su papel más expuesto y valiente: emocional, erótico, frágil. La película no solo consolidó su estatus como actor de culto, sino que abrió una nueva etapa en el cine español en torno a la representación de la identidad y el deseo.
1. Arrebato (1979)
Dir. Iván Zulueta
Definitivamente, la más legendaria de su filmografía. En esta obra de culto del cine español, Poncela interpreta a un director de cine en crisis que se adentra en una relación enfermiza con otro joven obsesionado con la cámara. La película es una exploración del deseo, la adicción y el vacío creativo, filmada con una estética tan lisérgica como vanguardista. Su papel es contenido pero feroz, atrapando toda la paranoia de una era que se desmorona.