El genocidio en Gaza ha llevado a muchos artistas a retirar sus catálogos de Israel a través del movimiento No Music For Genocide. El caso más reciente es el de Björk, quien se unió a la causa esta misma semana. Hasta el momento, más de 400 músicos se han sumado al boicot y se espera que muchos más también lo hagan.
El pasado domingo, el medio The Times Of Israel reportó que la música de Björk ya no se encontraba disponible en el país. De acuerdo a la publicación, el catálogo de la artista islandesa fue retirado tanto de Spotify como de Apple Music. En 2023, la cantautora abiertamente expresó su apoyo a Palestina a través de una publicación en Instagram en la que se veía una gráfica que mostraba cómo había evolucionado la división del territorio con el paso del tiempo. “¿A esto le llaman compartir?”, escribió.
No es la primera vez que la mente creativa detrás de éxitos como ‘Army Of Me’ y ‘Venus As A Boy’ lucha por una causa social. En los meses posteriores al lanzamiento de Fossora, su último material discográfico, la artista comenzó a abogar por las injusticias que ocurrían en su natal Islandia, siendo la más destacada las nada ecológicas granjas de salmón a cargo de compañías noruegas.
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Además de Björk, otros artistas que se han sumado a la coalición son Paramore, Rina Sawayama, Primal Scream, Faye Webster, Japanese Breakfast y muchos más. Cabe resaltar que dentro de los músicos liderado la iniciativa se encuentran Massive Attack, Fontaines D.C., Kneecap y Amyl & The Sniffers, quienes abiertamente han condenado el genocidio que ocurre actualmente en Gaza.
De acuerdo a un comunicado, No Music For Genocide tiene como objetivo concientizar y condenar lo que está ocurriendo en Gaza. “La cultura no puede detener bombas por sí sola, pero puede rechazar la represión política, hacer que las opiniones de la gente se inclinen del lado de la justicia y rehusarse a la normalización de toda compañía o nación que cometa crímenes contra la humanidad”, se lee en el escrito.
Los artistas que conforman el movimiento solicitaron a sus respectivas compañías discográficas la modificación de los territorios en donde su música se estrena, retirando a Israel. Si bien han solicitado a Sony, UMG y Warner seguir la práctica y unirse a la causa, aunque la respuesta no ha sido positiva.