El cine mexicano vive un momento histórico con el estreno simultáneo de dos producciones que muestran su talento y creatividad en formatos muy distintos. Por un lado, Soy Frankelda lleva la animación artesanal a un nivel sin precedentes, y por el otro, No Me Sigas marca la entrada del cine de terror mexicano al catálogo de Blumhouse, uno de los estudios más influyentes del género a nivel internacional. Ambas películas, distribuidas por Cinépolis, reflejan la fuerza del cine mexicano para conquistar tanto a públicos locales como globales.
Soy Frankelda, dirigida por los hermanos Arturo y Roy Ambriz y apadrinada por Guillermo del Toro, es el primer largometraje mexicano realizado completamente en stop motion. Desde su estreno el 23 de octubre, ha logrado superar los 500 mil asistentes, convirtiéndose en la quinta película mexicana más vista del año. La fascinación por esta obra se extiende más allá de la pantalla gracias a la exposición “Frankelda: Creación y Pesadillas” en la Gran Galería de la Cineteca Nacional, que ha recibido a más de 17,500 visitantes en apenas cuatro semanas y muestra marionetas, sets y material inédito de la película. La obra de los Ambriz ha sido celebrada por su capacidad de crear un universo donde fantasía y horror se combinan con inteligencia y creatividad, consolidando a México como un referente en animación artesanal.

Por su parte, No Me Sigas, dirigida por Ximena y Eduardo Lecuona, representa un hito para el cine de terror mexicano y latinoamericano. Producida por Blumhouse en colaboración con varias casas mexicanas, la cinta sigue a una influencer que finge invocar presencias paranormales hasta que el horror deja de ser actuación. Estrenada el 30 de octubre en más de 900 pantallas, ha sorprendido al público con su suspenso intenso y su estética contemporánea. Su casa del terror en Six Flags México permitió que los espectadores experimentaran la película de manera interactiva, reforzando la inmersión que la pantalla grande ofrece. Críticos destacan la combinación de tensión emocional y referencias a mitos urbanos, que ubican a la película como un nuevo referente del género con proyección internacional.
