Luego de meses envuelta en controversia y una exhaustiva batalla legal, Blake Lively sostiene que el lanzamiento de It Ends With Us no solo marcó un momento importante en su carrera, sino también el inicio de un conflicto en los tribunales que, según ella, ha tenido consecuencias económicas y personales de gran impacto.
Documentos judiciales recientemente difundidos detallan que la actriz acusa a su coprotagonista y director, Justin Baldoni, así como a productores y miembros de su equipo de relaciones públicas, de haber impulsado una campaña de desprestigio en su contra luego de que ella denunciara comportamientos inapropiados durante el rodaje. La cifra que sus abogados estiman como daño directo asciende, al menos, a 161 millones de dólares, una cantidad que aún podría aumentar durante el juicio programado para marzo de 2026.
El cálculo de los daños contempla varias áreas que, según la demanda, se vieron afectadas tras la ola de ataques y comentarios negativos que circularon en redes sociales a partir del estreno de la película en 2024. Lively afirma haber perdido oportunidades de actuación, producción, campañas publicitarias, conferencias y colaboraciones, algo que su equipo legal valora en no menos de 56.2 millones de dólares en ingresos pasados y futuros. A esto se suma el impacto en sus emprendimientos personales, como su marca de belleza, Blake Brown, que habría dejado de generar alrededor de 49 millones en utilidades proyectadas, mientras que sus bebidas Betty Buzz y Betty Booze habrían registrado pérdidas cercanas a los 22 millones.
Los abogados también sostienen que el daño a la reputación de la actriz supera los 34 millones de dólares, cifra que justifican señalando que más de 65 millones de impresiones negativas relacionadas con su imagen circularon en redes sociales y plataformas digitales. La demanda indica que ese volumen de ataques no fue espontáneo, sino organizado como represalia ante las denuncias internas de Lively relacionadas con conductas que ella consideró acoso sexual y un ambiente laboral perjudicial en el set de filmación.
En su presentación más reciente, el equipo legal de la actriz enfatizó que estas cifras representan estimaciones mínimas, sujetas a validación por expertos durante el juicio. La parte demandante también planea solicitar daños punitivos, que podrían triplicar el monto total reclamado. De confirmarse esa proporción, la cifra final podría acercarse a los 500 millones de dólares, sin contar honorarios legales u otros costos.
Frente a esto, la contraparte ya respondió oficialmente. Baldoni sostuvo previamente que él había sido víctima de acusaciones falsas que le habrían generado pérdidas superiores a los 400 millones de dólares, aunque ese contraataque legal fue desestimado por la corte en junio, al considerar que no podía reclamar difamación por hechos planteados en el marco de una denuncia formal. El actor y director mantiene la intención de apelar.
Otro aspecto que ha llamado la atención es la cantidad y el perfil de las figuras públicas mencionadas en los documentos como personas que podrían poseer información relevante. Más de un centenar de nombres aparecen en la lista, entre ellos Ryan Reynolds, Taylor Swift, Hugh Jackman, Emily Blunt, Gigi Hadid, miembros de HAIM, ejecutivos de Sony y Paramount, representantes de agencias como WME, miembros del reparto y colegas de Lively desde hace años. Aunque su inclusión no implica necesariamente que comparezcan en el juicio, sí indica la extensión de los vínculos y conversaciones que podrían ser examinadas. En el caso de Swift, su nombre ha surgido repetidamente desde el inicio del proceso, aunque la artista ha evitado participar y una citación previa en su contra fue retirada tras deliberación legal.
La demanda inicial fue presentada originalmente en diciembre de 2024, y desde entonces han sucedido mociones, desestimaciones parciales y nuevas revelaciones de ambos lados. Mientras Lively insiste en que fue objeto de hostigamiento, represalias y ataques premeditados para desacreditarla, Baldoni rechaza todas las acusaciones y sostiene que las acciones de la actriz forman parte de una estrategia para perjudicarlo.
Blake Lively & Justin Baldoni on the cover of The Hollywood Reporter. pic.twitter.com/YzrpdaHmXz
— Pop Crave (@PopCrave) February 21, 2025