¿Alguna vez scrolleando por TikTok te ha aparecido una mini telenovela china de apenas poco más de un minuto? Esa clase de contenido se conoce como microdrama —o duanju en su idioma original— y podrían convertirse en la nueva forma de contar historias a través de redes sociales.
La industria audiovisual se mueve rápidamente con la llegada de nuevas tecnologías, como la inteligencia artificial, y los cambios en los hábitos de consumo del público. Hoy en día, redes sociales enfocadas en contenidos cortos, como TikTok o los reels de Instagram, son las que dominan el mercado, siendo la primera opción de millones de personas al momento de consumir contenido audiovisual. Esto ha obligado a las productoras y creadores a innovar con la forma en la que cuentan historias, lo que dio como resultado los microdramas.
En esencia, los microdramas son pequeñas telenovelas cuyos episodios duran un promedio de entre 60 y 90 segundos, aunque pueden extenderse hasta incluso los diez minutos. Dentro de sus grandes diferencias con otra clase de formatos es que se graba directamente pensando en su reproducción en dispositivos móviles, con una dimensión de 9:16. En otras palabras, se graba de forma vertical. A esto hay que sumarle su edición, ya que siempre busca terminar sus episodios en una nota llena de suspenso para que el espectador desee continuar con la historia.
A pesar de que hasta hace poco los microdramas comenzaron a ganar popularidad en occidente, en Asia han sido todo un éxito desde el 2024, año en el que se estrenaron miles de series nuevas, con temporadas que van desde los 20 hasta los 100 capítulos. Cabe resaltar, que producir una serie de este estilo es rápido y barato en comparación con otros formatos, con una filmación que dura menos de dos semanas y un costo de producción que ronda los $14.000 dólares.
La forma en la que se comercializan esta clase de contenidos es a través de pagos por ver. A diferencia de una plataforma de streaming, donde pagas una suscripción mensual y tienes acceso a toda una biblioteca de contenido, en ReelShort o DramaBox —aplicaciones especializadas en distribuir microdramas— pagas por ver únicamente una serie completa después de ver los primeros episodios de forma gratuita. En promedio, ver una serie completa puede resultar en un costo superior a los $10 dólares.
Debido a su corta edad, los microdramas aún no exploran muchos géneros narrativos, siendo el drama su principal fuente de inspiración con historias llenas de giros de tuerca sorprendentes que te invitan a consumir más, aunque en un futuro tal vez pueda explorar otra clase de historias.
Uno de estos primeros acercamientos hacia nuevos géneros viene en forma de adaptación, ya que The Lodger: A Story of the London Fog se convertirá en la primera película en ser reencuadrada como microdrama. Hasta el momento, el microdrama está disponible únicamente en los Estados Unidos, ya que en Reino Unido —país de origen de la cinta— no está disponible para realizar adaptaciones.