Álvaro Morte: “Intento que mi carrera vaya por caminos variados”. 

El protagonista de La casa de papel estrena Raqa, un thriller que evita los clichés del espionaje y lo enfrenta al reto de actuar en árabe

Por ANDRÉ DIDYME-DÔME |

septiembre 26, 2025

1:35 pm

Cortesía de The G Seven

Álvaro Morte, conocido en todo el mundo por interpretar a “El Profesor” en La casa de papel, ha decidido tomar una ruta radicalmente distinta con su nuevo proyecto: Raqa, un thriller dirigido por Gerardo Herrero y basado en la novela Vírgenes y verdugos de Tomás Bárbulo. Lejos de la espectacularidad hollywoodense, la película se sumerge en un mundo de espionaje realista, marcado por la violencia, la soledad y los dilemas morales.

En esta entrevista, Morte habla sobre el reto de actuar en árabe, la crudeza emocional del rodaje en Marruecos, su compromiso con la diversidad de personajes y los proyectos que lo mantienen en movimiento, desde interpretar a Adolfo Suárez hasta prestar su voz a Lorca y Hernán Cortés.

Cuando recibiste la propuesta de Raqa, ¿qué fue lo que más te atrajo del proyecto?

Cuando Gerardo Herrero, el director, me llamó para ofrecerme la película, me planteó dos cosas que me entusiasmaron. La primera era que quería hacer una película de espías, pero realista. Nada de coches deportivos ni cócteles agitados: él quería mostrar la soledad del espía, lo terrible de ese universo en el que transcurre la historia, y hacerlo desde una acción más verosímil, más cercana, sin artificios hollywoodenses. Eso ya me interesó muchísimo.

¿Y en lo personal, qué te conectó con el personaje?

Había algo intrínseco en él que me parecía muy potente. Incluso le pregunté a Gerardo: “¿Por qué me quieres a mí y no a un actor de origen árabe?”. Él me explicó que, según había hablado con Tomás Bárbulo, el autor de la novela, este personaje tenía un origen mixto: uno de sus padres era español. Por eso su lengua nativa era el castellano, aunque debía hablar un árabe impecable. Eso me fascinó porque implicaba un reto enorme: casi un tercio de mis diálogos en la película están en árabe. Te confieso que muchas veces me llevé las manos a la cabeza pensando: “¿Por qué acepté esto?”. Pasé horas intentando aprender frases imposibles, pero fue muy enriquecedor como actor.

Cortesìa de The GSeven

Más allá del idioma, ¿hubo momentos durante el rodaje que te marcaran especialmente?

Por supuesto. Cualquiera que esté mínimamente informado sabe lo que ocurre en esos países, pero una cosa es leerlo y otra meterse en la piel de alguien que lo vive. Recuerdo una secuencia de una subasta… no quiero hacer spoilers, pero fue brutal. Estar allí, rodeado de figurantes entregadísimos, te hacía sentir inmerso en un contexto de violencia extrema.

¿Cómo fue experimentar esa violencia sabiendo que era ficción?

Fue impactante. Sabías que en cualquier momento alguien diría “¡Corten!” y todo desaparecería, pero mientras estabas dentro, la sensación era sobrecogedora. Me invadía una mezcla de impotencia, miedo y rabia. Fue duro, pero también revelador, porque como actor me obligó a conectar con una verdad muy incómoda.

Muchos se preguntan si hay algún vínculo entre Raqa y La casa de papel. ¿Encuentras algún punto en común?

La verdad es que no. Creo que Raqa no tiene nada que ver con La casa de papel, ni en narrativa, ni en personajes, ni en género. Son universos completamente distintos. Intento que mi carrera vaya por caminos variados, que me sorprendan. No me interesa repetir lo que ya he hecho.

Cortesìa de The GSeven

Entonces, ¿no tienes personajes soñados o un plan de carrera definido?

No, para nada. Me gusta dejarme sorprender por las propuestas, como me pasó con Gerardo. No pienso en personajes que encajen en una estrategia. La única estrategia que sigo es no repetirme. Me interesa ir hacia lugares nuevos, hacia retos distintos.

Sin embargo, algunos temas pueden repetirse. ¿Te ha pasado?

Claro. Todos tenemos pasiones que pueden coincidir en varios personajes. Por ejemplo, en la miniserie Dos tumbas, mi personaje Rafael Salazar se mueve por la venganza, igual que “El Profesor”. Pero la construcción es distinta. La forma de afrontar esa venganza no tiene nada que ver. Es como el amor: todos nos enamoramos, pero cada persona lo vive de forma diferente. Con los personajes pasa igual: pueden compartir motores emocionales, pero cada uno actúa de manera única.

La película se rodó en Marruecos. ¿Cómo fue trabajar en otro continente, con otro equipo y otra cultura?

Fue maravilloso. Trabajar con un equipo marroquí fue un auténtico placer. Estar juntos, personas de diferentes culturas y religiones, remando en la misma dirección para sacar adelante una producción así, fue muy enriquecedor. Rodar una película siempre es un reto enorme, pero hacerlo allí me permitió descubrir otras formas de trabajar, otros ritmos, otras miradas.

¿Te quedó algo personal de esa experiencia?

Muchísimo. Me llevé amigos para toda la vida. Gente a la que quiero mucho y guardo en el corazón. Eso es lo más bonito que puede dejarte un rodaje: las personas. Yo repetiría sin dudarlo, pero eso habría que preguntárselo a Gerardo Herrero. Yo, desde luego, me embarcaría otra vez en una experiencia así.

Más allá de Raqa, ¿qué otros proyectos tienes en marcha?

Acabo de estrenar en Netflix Dos tumbas, la miniserie de tres capítulos que te mencionaba y ya está funcionando muy bien. También presenté en el Festival de San Sebastián Anatomía de un instante, dirigida por Alberto Rodríguez y basada en el libro de Javier Cercas. Interpreto a Adolfo Suárez, el primer presidente democrático tras la dictadura de Franco. La serie aborda todo ese proceso de transición y, en particular, el golpe de Estado del 23 de febrero.

Suena como un papel cargado de responsabilidad histórica.

Sin duda. Ponerme en la piel de Suárez ha sido un desafío enorme, porque es una figura clave para entender la España contemporánea. Me lo tomé con toda la seriedad y el respeto que exige un personaje así.

¿Y fuera de la ficción?

Acabo de poner voz a La voz quebrada, un documental sobre el último amor de Federico García Lorca. Ha sido un privilegio prestarle mi voz a Lorca, con toda la humildad y el cariño que le tengo. Además, soy la voz de Hernán Cortés en la película animada Batman Azteca y estoy en conversaciones avanzadas para un proyecto internacional con la BBC. Aún no está firmado, pero pinta muy bien. Así que sí: ocupado y feliz de que sean proyectos tan distintos.

Tráiler:

ANDRÉ DIDYME-DÔME

Editor de Cine y TV

Psicólogo y comunicador, se desempeña como editor de cine y TV para The Hollywood Reporter en Español y Rolling Stone en Español. Ha realizado las críticas de más de 2000 películas y series para las dos revistas, escrito diversos artículos de análisis y opinión y ha entrevistado a más de 200 figuras del cine y la TV.

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