El Museo del Louvre continúa cerrado este lunes mientras la policía francesa intenta esclarecer el robo que tuvo lugar el domingo. A plena luz del día, un grupo de ladrones irrumpió en el museo más visitado del mundo y se llevó ocho piezas de joyería pertenecientes a la colección de joyas de la Corona francesa. La escena, digna de una película de acción, duró menos de diez minutos y ha generado indignación nacional, críticas políticas y serias dudas sobre la seguridad de uno de los lugares más turísticos y concurridos del mundo.
El asalto ocurrió entre las 9:30 y 9:40 de la mañana del domingo, poco después de que el museo abriera sus puertas al público. Cuatro individuos llegaron en un camión con una plataforma mecánica que les permitió acceder a un balcón de la Galerie d’Apollon, una sala que da hacia el río Sena. Dos de ellos rompieron los cristales de una ventana con herramientas eléctricas, ingresaron al edificio y amenazaron a los guardias, quienes siguieron el protocolo evacuando la zona y protegiendo a los visitantes. En cuestión de minutos, los ladrones destrozaron dos vitrinas y huyeron con las joyas, escapando en scooters por las calles de París. Según medios franceses, un tercio de las salas del área no contaba con cámaras de vigilancia.
La ministra de Cultura, Rachida Dati, describió a los asaltantes como individuos experimentados. “Las imágenes del robo mostraron a los ladrones enmascarados entrando con calma y rompiendo las vitrinas que contenían las joyas. Nadie resultó herido en el incidente”, dijo a TF1. Antes de escapar, intentaron incendiar el vehículo que usaron, pero fueron interrumpidos por un empleado del museo. El ministro de Justicia, Gérald Darmanin, calificó el incidente como “un fracaso del Estado”, reconociendo que resulta inaceptable que alguien pudiera estacionar un camión con grúa en pleno centro de París, ejecutar el robo y marcharse en cuestión de minutos.
Masked robbers stormed Paris's Louvre Museum in broad daylight on Sunday (October 19, 2025), smashing display cases in the Apollo Gallery and stealing priceless French crown jewels – including the Empress Eugénie's crown and emerald-and-diamond necklace that Napoleon gave to… pic.twitter.com/wngnOtWFv8
— ArchaeoHistories (@histories_arch) October 20, 2025
Las joyas robadas fueron ocho piezas de incalculable valor histórico y patrimonial: una tiara y un broche de la emperatriz Eugenia, esposa de Napoleón III; un collar y unos aretes de esmeraldas que pertenecieron a la emperatriz María Luisa; una tiara, un collar y un arete de zafiros de las reinas María Amelia y Hortensia; y un broche conocido como “el relicario”. Durante la huida, los ladrones dejaron caer la corona de la emperatriz Eugenia, adornada con más de 1.300 diamantes y 56 esmeraldas, la cual fue recuperada cerca del lugar y está siendo examinada por expertos para evaluar los daños. El ministro del Interior, Laurent Nuñez, aseguró que sesenta investigadores trabajan en la hipótesis de que el robo fue encargado por una organización criminal. “Fue un golpe ejecutado por un equipo con experiencia que conocía perfectamente el lugar”, afirmó.

Los expertos en recuperación de arte han advertido que el tiempo juega en contra de las autoridades. Chris Marinello, director ejecutivo de Art Recovery International, explicó que los ladrones probablemente desmantelarán las piezas para vender las gemas y los metales por separado: “No van a conservar las joyas intactas; las romperán, fundirán el oro y cortarán las piedras para eliminar cualquier rastro de su origen”. Dado su valor histórico, venderlas en su forma original sería prácticamente imposible.
La indignación pública no se ha hecho esperar. El presidente Emmanuel Macron calificó el robo como “un ataque” a la historia de Francia y prometió recuperar las obras y llevar a los culpables ante la justicia. Jordan Bardella, líder del partido Agrupación Nacional, lo describió como “una humillación intolerable” para el país, mientras que Marine Le Pen lo consideró “una herida al alma francesa”.
Le vol commis au Louvre est une atteinte à un patrimoine que nous chérissons car il est notre Histoire.
— Emmanuel Macron (@EmmanuelMacron) October 19, 2025
Nous retrouverons les œuvres et les auteurs seront traduits en justice. Tout est mis en œuvre, partout, pour y arriver, sous la conduite du parquet de Paris.…
El robo ha puesto bajo presión al gobierno francés, especialmente en medio de recientes incidentes similares. En el último año, se han registrado hurtos en museos de Limoges, París y Borgoña, en algunos casos con el uso de armas de fuego. Sindicatos del sector cultural han denunciado la falta de personal y recursos para garantizar la seguridad de las instituciones. “Ni las colecciones, ni los visitantes, ni el personal están realmente protegidos”, advirtió Yvan Navarro, del sindicato CGT, señalando los recortes presupuestarios y las falencias del equipo de vigilancia. Un informe del Tribunal de Cuentas, que debía publicarse próximamente, ya alertaba sobre los “considerables retrasos” en la modernización del sistema de cámaras del Louvre.
El museo ha prometido reembolsar automáticamente a los visitantes que compraron entradas para los próximos días, aunque no se ha anunciado la fecha de reapertura. Policías y agentes de seguridad permanecen desplegados frente a la pirámide de vidrio, mientras las autoridades revisan centenares de horas de grabaciones para rastrear el recorrido de los sospechosos. Dado que el Louvre cierra habitualmente los martes, la reapertura podría ser el miércoles, si las investigaciones lo permiten.
No ha sido la primera vez que el Louvre ha sido víctima de robos, pues en 1911 la Mona Lisa fue desaparecida por un trabajador italiano que la mantuvo oculta durante dos años. Desde entonces, la pintura más famosa del museo permanece bajo una caja de vidrio antibalas y vigilancia permanente. Sin embargo, el caso actual deja en evidencia que el museo aún enfrenta brechas de seguridad preocupantes. El llamado “Nuevo Renacimiento”, un proyecto de renovación de entre 700 y 800 millones de euros anunciado por Macron, busca precisamente reforzar las medidas de protección y modernizar las instalaciones.