Bárbara de Regil: “La quinta temporada de Rosario Tijeras es la mejor hasta ahora”

En entrevista, la actriz reflexiona sobre la evolución del personaje durante los diez años de la serie, las lecciones que ha tenido y el cariño que ha recibido del público

Por JULIETA CHÁVEZ |

junio 10, 2026

12:50 pm

Cortesía

Después de una década interpretando a Rosario Tijeras, Bárbara de Regil sigue encontrando nuevas capas en uno de los personajes más populares de la televisión mexicana. 

La quinta temporada de Rosario Tijeras, que acaba de estrenar hoy en Netflix, retoma la historia en uno de sus momentos más complejos. Rubí, su hija, ha caído bajo la influencia del Güero Arteaga y ha sido entrenada para convertirse en sicaria, por lo que Rosario deberá luchar para evitar que siga ese camino. A la par, El Ángel, el padre de Rubí y uno de los grandes amores de Rosario, reaparece después de haber sido dado por muerto. 

Entre enfrentamientos, ajustes de cuentas y una relación madre e hija cada vez más conflictiva, Bárbara de Regil se reunió con The Hollywood Reporter en Español para reflexionar sobre cómo ha evolucionado su forma de interpretar a Rosario después de 10 años, la conexión que el personaje mantiene con sus seguidores y el impacto que ha tenido en mujeres que encuentran en ella una figura de fuerza y resiliencia. También habló sobre la complicada relación entre Rosario y Rubí, una dinámica que, asegura, revela las contradicciones de una heroína capaz de salvar a todos menos a las personas más cercanas a ella.

Ya llevas 10 años en este proyecto, Bárbara. ¿Cómo crees que has crecido profesionalmente como actriz?

Ay, qué bonita pregunta. Como actriz, mucho, porque antes era mucho más salvaje en las tomas. Por ejemplo, pasaba una escena y yo me quedaba con dolor de estómago porque soy muy entregada. Y ahora, pese a que sigo siendo muy entregada, trato de no involucrar mi pancita. Entonces, eso es lo que más agradezco, que conforme han pasado los años he aprendido a separar un poquito mi cuerpo de la vida de Rosario, que es muy complicada.

¿Hay alguna lección importante que te ha dejado? Este transcurso personal de tú conocerte con Rosario y Rosario conocerte a ti, de alguna manera. ¿Crees que ha habido alguna lección que te dejó marcada, que incluso te puedas quedar con ella después de este proyecto, que todavía no acaba, pero después de lo que pueda venir?

No, no hay ninguna lección. Yo disfruto hacer Rosario como una serie de acción. Rosario es una justiciera de la vida, es una heroína, un ave fénix. Es una mujer que se levanta una y otra vez. Es lo único que podría dejarme Rosario a mí, que no importa lo que le pase, Rosario siempre se levanta más fuerte y con las mismas ganas de amar.

Eso a veces a nosotros no nos pasa. Nos lastiman y, de alguna manera, nos volvemos un poco más fríos o más desconfiados. Y Rosario no. Rosario sigue con la misma inocencia de volver a enamorarse, de volver a amar y de volver a confiar. Eso es bien bonito de ella, y que siempre pone el pecho por los demás, y que se quite el pan para otra persona es bien bonito. Porque la gente que no ha visto a Rosario piensa que Rosario es mala, y no. Rosario es buena. Rosario es una justiciera y es una mujer que defiende al pueblo, y que el pueblo confía en ella, y que más bien está en contra del mal.

Estaba viendo comentarios en redes sociales, había uno que decía que mañana iba a regresar a su etapa de creerse Rosario Tijeras. Para ti, ¿qué es ser Rosario Tijeras? ¿Qué significa para ti ser ella? ¿A qué crees que se refieren con eso?

A la gente le encanta sentirse Rosario. Las mujeres se visten de Rosario Tijeras y, cuando las veo; los videos que suben son como poderosas, son como fuertes, como su versión femme fatale fuerte, de “a mí no me la haces”. Y Rosario es así.

Pese a que tiene una inocencia grande y es muy enamoradiza, es de “conmigo no”. Y eso creo que a las mujeres nos gusta, también como sentir esta fuerza y esta cosa de “soy frontal y a mí dime las cosas de frente”. Me encanta que se sientan Rosario, y me encanta porque, de todas las edades, de nueve años, de once, de doce, de quince, de veinte, que se visten de Rosario, usan el rosario y se tatúan a Rosario.

Se ha hecho como una leyenda. Como una chava en Argentina se tatuó a Rosario, y digo, hay muchas que lo han hecho, pero ella en especial me gustó mucho porque me mandó la foto del tatuaje y me puso “es mi santo, para mí Rosario me cuida”. Es bien padre porque Rosario es una mujer que cuida al pueblo y que cuida siempre a quien pueda, y está padre que se lo tatúen con esa intención.

Cortesía

Claro, sí. Y aparte creo que muchos te conocimos por este proyecto porque es un proyecto enorme que le encanta a México. Con estas interacciones que has tenido con los fanáticos, ¿cómo fue la primera que a ti te emocionó? Por ejemplo, esta del tatuaje, que una chica te mandó la foto. ¿Lo has visto en persona? ¿Te lo han enseñado?

Sí, sí los he visto en persona.

¿Cómo es eso?

Es impresionante. Una chava se tatuó en toda la pierna, aquí, la cara de Rosario; otra en el brazo; otra aquí adentro. Alguna vez salí de un restaurante en Miami y me encontré una chava y me dijo, “Bárbara, ve lo que tengo en la espalda”. Y se voltea y tenía el rezo de Rosario.

¿En serio?

Sí, eso es bien padre. Ahorita, justo antes, me mandó una chava una frase, aquí igual, de Rosario. Es bien padre que hagan eso porque creo que los tatuajes son como intenciones que nos hacemos, ¿no?

Sí, por supuesto.

Y está padre que se hagan algo que para ellas signifique una fuerza, como recordarse que son un ave fénix, que es el caso de Rosario.

¿Te gusta representar eso para las mujeres?

Me encanta representarlo no solamente siendo Rosario, sino Bárbara de Regil. Algo que tenemos muy parecido Bárbara y Rosario es que las dos somos muy frontales. A Bárbara la han juzgado por eso y a Rosario la aman cuando es frontal. Pero a mí me encanta ser frontal y decir las cosas como son y como las pienso, sin lastimar a los demás. 

¿Crees que incluso conocer el proceso de actuar de Rosario te ayudó a atravesar estas situaciones mediáticas que tuviste en algún punto en tu vida? ¿Crees que su fortaleza te ayudó a ti a salir adelante?

No, yo creo que más bien Bárbara le ayuda a Rosario. Yo he madurado mucho en ese sentido y alguna vez alguien muy importante en México me dijo, “Tu nombre suena en una mesa, para bien o para mal, pero suena. Y es mejor que alguien debata si caes bien o no, a que no sepan quién eres”.

Y ahí me relajé y dije, “bueno, está bien, que debatan”. Porque a veces yo decía, “No, es que, ¿pero por qué [está pasando] esto?”. Y no le puedes caer bien a todo mundo, porque solo que fueras una moneda de oro todo mundo te va a querer. ¿Quién no quiere una moneda de oro, no? Entonces, no eres, está bien eso. Al final, yo soy actriz y lo que quiero es entretener al público, que conecten conmigo y transmitirles todo el amor que quiero transmitirles. Que lloren conmigo, que se angustien conmigo. Y siendo Bárbara de Regil, quiero dejarles una huella y sembrarles esta cosa de “haz ejercicio, muévete”, que lo he logrado. Ese es mi punto, dejar algo bueno en la gente.

Sí, a veces las personas no lo entienden, es muy fácil.

Pero cada quien, acuérdate que la gente recibe las cosas, depende de qué etapa estén viviendo en su vida. 

Me acuerdo que vi un video. Estabas en un podcast donde justo hablabas de esto, que también a veces uno cuando voltea hacia adentro se dice, “Tal vez no actué tan bien” o “Tal vez me di un poco de cringe”, que fue lo que mencionaste. Pero es muy admirable la fortaleza con la que llevaste todo eso, que te mantuviste firme en tú “yo soy actriz, es mi trabajo” y, a pesar de eso, soy un ser humano. Creo que eso es muy lindo.

Creo que lo más bonito de existir es mantenernos firmes con quienes somos y llevarlo con orgullo. Y algo que puede ayudarte a llevar eso es el amor propio. Cuando te amas, y el amor propio no es verte al espejo y aceptarte, el amor propio es cuidarte, es llevarte con orgullo a todos lados. Entonces, cuando te llevas con orgullo, hagas lo que hagas, te vas a sentir bien y te vas a sentir amada por ti.

Me encanta eso. Y ahora, retomando un poco, escuché que dijiste que esta era la mejor temporada de Rosario Tijeras. ¿Por qué crees eso? ¿Qué es lo que a ti te hace describirla como la mejor temporada que ha salido hasta ahora?

Porque regresa el Ángel. Porque el rival de Rosario es Rubí, y a Rosario le toca pelear contra alguien contra quien no quiere pelear, porque Rosario no quiere pelear con su hija, pero ella sí, porque ella no la reconoce como mamá. Entonces eso es muy poderoso. Rubí se une al Güero Arteaga. Esto es increíble. El regreso del Güero Arteaga es guau para el fandom. Y que se una con Rubí, y que esté el Ángel, y que luego a Rosario se le juntan otra vez dos amores. Siempre se le junta el ganado.

Y esta temporada tiene mucha acción, está muy bien escrita. Yo te puedo decir que las mejores temporadas son la cinco, la uno y la tres. Para mí, esta es una gran temporada.

Sí, estaba escuchando que le decías a la chica que pasó antes que yo que defendiste mucho el crecimiento que Rosario va a tener en esta temporada, que no solamente se está cortando el cabello, sino que va a haber algo más allá.

Exacto, es que es eso. Cada temporada tiene que ser mejor que la otra. Esta temporada, desde que la leí, me decían, “¿Tienes alguna anotación?”. Porque soy productora también. Y yo, “no, está buenísima”. Siempre soy súper metida. En la cuarta yo de que “no, hay que meterle peleas” y en la quinta dije, “es que está buenísima. No tengo nada que decir, es muy buena”. Entonces, estoy muy emocionada porque la gente ya la va a poder ver.

¡Qué satisfactorio! Y ya para cerrar, este lazo maternal que Rosario tiene con su hija en la serie, ¿de qué manera te ayudó tu propia maternidad a construir una relación tan complicada en donde ni siquiera te reconocen al personaje como una madre? 

No, es que hay algo bien interesante. Rosario no es buena mamá. Rosario es muy fuerte, y es buena cuidando a los demás, pero no cuidando a su hija. Y me cuesta, me gustaría que no fuera así, pero no es buena mamá.

Es buena heroína. Rosario salva al pueblo, pero no salva a su hija. No me refiero a que no la salve si está en peligro, porque lo haría, pero no le pone atención. Hay mamás que no es que sean malas mamás, pero están trabajando todo el día y los niños están en la guardería. Y no es que sean malas mamás, pero están haciendo otra cosa. Rosario, en este caso, está atendiendo al pueblo, y salvando al pueblo, y salvando a la gente, y Rubí no es su prioridad.

Rosario no es buena mamá, pero porque no sabe ser mamá. Entonces es muy fuerte saber eso. Y en esta temporada, pues también le duele, porque así es su hija, pero le duele que su propia hija la quiera acabar a ella.

Cortesía

JULIETA CHÁVEZ

Redactora

Redactora editorial en The Hollywood Reporter en Español. Ha entrevistado a directores, actores y líderes de opinión, con un foco especial en mujeres, arte contemporáneo y temáticas de género.

SUSCRÍBETE A NUESTRAS EDICIONES

Vive la experiencia completa de The Hollywood Reporter en Español, sin límites y todos los días, en sus versiones impresas y digitales.

MÁS DE HOLLYWOOD REPORTER EN ESPAÑOL

Lo más Popular

newsletter

Suscríbete para nuevas noticias de Hollywood Reporter en Español directo en tu bandeja de entrada

Al proporcionar su información, acepta nuestros Términos de Uso y nuestra Política de Privacidad. Utilizamos proveedores que también pueden procesar su información para prestar nuestros servicios. // Este sitio está protegido por reCAPTCHA Enterprise y se aplican la Política de Privacidad y los Términos de Servicio de Google.

Deberías leer

Síguenos