En el ecosistema del streaming latinoamericano, pocas series apuestan de una manera tan fuerte y arriesgada como El dentista. La miniserie, que cuenta con la producción ejecutiva de Pablo Larraín, toma la novela El visitante extranjero de Julio Rojas y la traslada de Chile al puerto de Veracruz en el siglo XIX, imaginando que Jack el Destripador no desapareció sin rastro, sino que cruzó el Atlántico para seguir cazando en un territorio nuevo. El punto de partida es audaz, pero la clave está en lo que la serie hace con él, que es usar un mito británico para iluminar tensiones locales, desde la violencia contra las mujeres hasta el nacimiento de la ciencia forense en América Latina.
El protagonista, Nolasco Black, es un dentista forense con un pasado trágico. Su aparente calma se ve interrumpida cuando la policía lo recluta para investigar una cadena de asesinatos brutales. Demián Bichir (A Better Life, The Hateful Eight) encarna a Nolasco desde la contención, sin necesidad de subrayados. El actor lo define así: “Un hombre que parece tener su vida en calma, pero que vive en duelo permanente. Y de pronto, la ciencia que practica lo arrastra a un mundo oscuro, gótico, erótico. Para un actor, eso es un regalo”. Esa combinación de melancolía y rigor lo convierte en un investigador atípico, alguien que se abre paso en un universo que apenas empieza a confiar en las pruebas materiales.
La serie no sería lo mismo sin Camila Sodi, quien interpreta a Sofía, una química brillante que rompe con las normas de su tiempo. No es un accesorio narrativo, sino el contrapeso moral e intelectual de Nolasco. Bichir lo reconoce: “Ese vínculo es central. Más allá del asesino, se trata de cómo detener una violencia histórica. Situarla en 1800 no es distancia, es espejo. Seguimos viviendo lo mismo”. La química entre ambos es lo que sostiene la historia en sus momentos más sólidos, planteando una alianza improbable entre un hombre marcado por la pérdida y una mujer que se atreve a pensar y amar desde la rebeldía.
La galería de influencias es amplia, pero está bien digerida. Hay un aire de Edgar Allan Poe en la manera en que el razonamiento se tiñe de tristeza, y de Sherlock Holmes en la obsesión por los detalles mínimos. Pero también se filtra el ADN de los procedimentales televisivos clásicos como Quincy M.E., CSI, Criminal Minds y Bones. La gracia es cómo la serie traduce ese lenguaje moderno a un siglo XIX tangible con dentaduras, moldes y marcas en la piel, más que renders digitales. Esa mirada “científica” es también un gesto político que consiste en leer el cuerpo como prueba y no como simple mercancía de poder.
El elenco secundario amplía el espectro. Alberto Ammann ofrece un Jack casi fantasmal, más sombra que discurso, lo que evita la caricatura. Dagoberto Gama, Lisa Owen, Claudia Ramírez, Carlos Aragón y Roberto Sosa aportan solidez a un ecosistema institucional que hace posible la impunidad. Y la aparición de Odiseo Bichir (hermano de Demián) y Plutarco Haza añade textura sin buscar protagonismo.
En lo visual, la serie se luce. Los directores Hari Sama e Israel Adrián Caetano apuestan por la sobriedad con planos que respiran, pasillos y patios filmados con paciencia, vestuario y arte que transmiten sensualidad sin ostentación. Veracruz aparece como un personaje más, como un puerto abierto y al mismo tiempo escenario de un encierro moral. Cada detalle (el metal de las herramientas, los textiles, los silencios) refuerza el carácter gótico del relato.
El punto débil está en el guion. Los primeros episodios construyen una tensión elegante, pero en la segunda mitad la trama se dispersa en conspiraciones, sociedades secretas y explicaciones repetitivas. El resultado es que la serie a veces le dice al espectador lo que ya estaba claro en la imagen. No es un colapso, pero sí un desajuste que resta filo a un planteamiento inicial muy sólido.
Aun así, El dentista consigue lo esencial, que es convertir una historia de asesino serial en una reflexión sobre violencia estructural. Bichir lo resume sin rodeos: “Esa violencia contra las mujeres ha estado siempre. Lo que hacemos es mostrar que el horror no empezó ni terminó en Londres. Está aquí, y sigue”.
Estamos ante un thriller mexicano ambicioso, atmosférico y político. Brilla en su ambientación y en sus protagonistas, tropieza cuando su narración se enreda, pero deja huella por su capacidad de pensar el presente a través de un mito importado. No es solo una serie de época: es una advertencia.
Título original: El dentista
Formato: Miniserie (6 episodios)
Duración: 50–55 minutos por capítulo
Género: Thriller gótico / policial histórico
Plataforma: ViX, en coproducción con Movistar Plus+
Basada en: El visitante extranjero de Julio Rojas
Creadores: Julio Rojas, Israel Adrián Caetano
Dirección: Hari Sama, Israel Adrián Caetano
Producción ejecutiva: Demián Bichir, Ángela Poblete, Mariano Carranco, Juan de Dios y Pablo Larraín
Elenco:
- Demián Bichir como Nolasco Black
- Camila Sodi como Sofía
- Alberto Ammann como Jack el Destripador
- Dagoberto Gama, Lisa Owen, Claudia Ramírez, Carlos Aragón, Ianis Guerrero, Roberto Sosa, Natasha Dupeyrón
- Apariciones especiales de Plutarco Haza y Odiseo Bichir
Rodaje: Veracruz y locaciones del Golfo de México