Crítica: Happy Gilmore 2

En Happy Gilmore 2, Adam Sandler continúa demostrando su habilidad para darle al público lo que quiere, pues muchos de los actores originales retoman sus personajes.

Por FRANK SCHECK |

julio 25, 2025

5:53 pm

Scott Yamano / Netflix

Tal vez te sientas tentado a volver a ver Happy Gilmore, la exitosa comedia de Adam Sandler, de 1996, antes de adentrarte en su muy tardía secuela en Netflix, pero realmente no es necesario. Hay tantos clips de la película original que, incluso, quienes nunca la vieron no tendrán problema para ponerse al día. A eso debemos sumar las constantes referencias al pasado, una nostalgia incesante y que muchos de los actores originales retoman sus personajes, lo que convierte esta entrega en un ejercicio de complacencia para los fans y no en una continuación. Si estás viendo Happy Gilmore 2 en casa, no te sorprendas si algunos miembros del elenco tocan a tu puerta para ofrecerte fotos autografiadas por una tarifa. 

Sí, han pasado 29 años desde la primera película, pero considerando su presencia constante en la televisión por cable y plataformas de streaming, sorprende que Sandler y Tim Herlihy, los mismos guionistas, sintieran la necesidad de incluir tantos recordatorios. Pero, una vez más, Sandler siempre ha demostrado ser muy hábil para darle a su público lo que quiere. Al igual que la primera película, la secuela (dirigida por Kyle Newacheck) resulta torpe, sin ingenio y vulgar hasta el cansancio. Es decir, a los fans de Happy Gilmore les va a encantar. 

Happy Gilmore 2

VEREDICTO FINAL: Un tiro fallido.
Fecha de estreno: Viernes, 25 de julio
Elenco: Adam Sandler, Julie Bowen, Christopher McDonald, Benny Safdie, Ben Stiller, Benito Antonio Martínez Ocasio, John Daly, Haley Joel Osment, Jackie Sandler, Sadie Sandler, Sunny Sandler, Maxwell Jacob Friedman, Philip Schneider, Ethan Cutkosky, Conor Sherry, Kevin Nealon, Lavell Crawford, Kym Whitley, John Farley, Eric André, Martin Herlihy, Margaret Qualley

Director: Kyle Newacheck
Guionistas: Tim Herlihy, Adam Sandler
Clasificación: PG-13
Duración: 1 hora y 54 minutos

Al comenzar la historia, Happy está completamente acabado, perdido en una neblina alcohólica después de haber matado accidentalmente a su amada esposa, Virginia, con una pelota de golf fuera de control (Julie Bowen abandona inteligentemente la película después de unos minutos; su personaje solo aparece esporádicamente como un fantasma). Ha perdido su casa, está en bancarrota y trabaja en un supermercado, lo que no va a pagar la costosa matrícula de su hija Vienna en una academia de ballet en París. (La interpreta Sunny, hija de Sandler, quien continúa su costumbre de incluir a amigos y familiares en sus películas). 

Así que, como señala el exgolfista John Daly, quien vive en su garage, no le queda otra opción más que volver a jugar al golf. El regreso al campo resulta humillante, ya que su primera salida con algunos desconocidos (interpretados por figuras como Eric André y Margaret Qualley) termina siendo un desastre. Eventualmente, logra dejar el alcohol después de asistir a un grupo de apoyo dirigido por Hal (Ben Stiller, quien sorprendentemente no logra causar ninguna gracia), un antiguo enfermero de asilo. 

Motivado por otros veteranos del golf —la película incluye tantos cameos de jugadores famosos que debería transmitirse en ESPN, no en Netflix—, Happy, quien aún lidia con serios problemas de ira, regresa al circuito. Solo que, esta vez, su competencia ya no es Shooter McGavin, su archienemigo de la primera película, sino un nuevo grupo llamado Maxi Golf, un concepto extraño que combina espectáculo con golfistas que han sido quirúrgicamente modificados para mejorar su swing. (El CEO es interpretado por Benny Safdie, quien, junto a su hermano Josh, dirigió Uncut Gems, una película que demostró el verdadero talento actoral de Sandler. Aquí, el talentoso cineasta se ve reducido a un chiste recurrente sobre el aliento repugnante de su personaje). 

Hablando de Shooter McGavin, afortunadamente regresa, encarnado gloriosamente por Christopher McDonald; como si alguien lo dudara. Tras ser liberado de la institución mental donde ha estado internado desde los eventos del primer filme, Shooter termina convirtiéndose en un aliado de Happy, aunque no sin antes protagonizar una pelea en un cementerio lleno de tumbas con los nombres de personajes ya fallecidos (incluido Bob Baker, cuya pelea con Sandler en la primera entrega se volvió icónica). 

Chubbs Peterson, personaje de Carl Weathers, también estaba programado para regresar, pero el actor falleció el año pasado. Así que en la película aparece su hijo, Slim Peterson (interpretado por Lavell Crawford), quien, al igual que su padre, lleva una mano prostética que tiende a desprenderse en los momentos menos oportunos. 

Y así transcurre todo, con prácticamente cada minuto de la película incluyendo alguna referencia a la original, de una forma u otra. Todo se siente extremadamente perezoso y autocomplaciente, especialmente por la costumbre de Sandler de incluir a casi cualquier persona con la que ha trabajado o se ha cruzado. Hay tantos cameos, que necesitarías una guía para seguirles el ritmo, aunque la mayoría apenas deja alguna impresión. 

Sandler atraviesa la película con flojera, luciendo —como lo describe un personaje— como alguien que “se divorció hace cuatro segundos”. Por suerte, McDonald está ahí para aportar una dosis de locura genuina. Sorprendentemente, Bad Bunny resulta ser completamente encantador, y muy gracioso, como el mesero que Happy contrata como su caddie. Aunque, probablemente, nadie imaginaba ver a la superestrella de Puerto Rico untando miel en el pecho desnudo de Travis Kelce, tal y como ocurre aquí. 

Más allá de un chiste recurrente sobre el uso que hace Happy de cualquier objeto imaginable como recipiente para el licor, el principal recurso humorístico de la película consiste en personas que son golpeadas dolorosamente por pelotas de golf. Para cuando la película termine, y ya hayas sido bombardeado con un chiste malo tras otro, sabrás exactamente cómo se sienten ellos.

FRANK SCHECK

SUSCRÍBETE A NUESTRAS EDICIONES

Vive la experiencia completa de The Hollywood Reporter en Español, sin límites y todos los días, en sus versiones impresas y digitales.

MÁS DE HOLLYWOOD REPORTER EN ESPAÑOL

Síguenos