En 2024, la primera temporada de Nadie nos va a extrañar llegó a nuestras pantallas. Con un humor orgánico, un grupo de protagonistas entrañable y, sobre todo, mucho corazón, la serie creada por Adriana Pelusi y Gibrán Portela conquistó al público, convirtiéndose en uno de los fenómenos más importantes de la televisión mexicana en los últimos años.
La primera entrega del programa cerró de forma contundente, con Memo (Axel Madrazo) suicidándose abruptamente. Aquello parecía ser el final definitivo de la serie, pero el público se quedó con ganas de más y Prime Video decidió extender la historia con una nueva temporada, en la que Marifer (Camila Calónico), Tenoch (Virgilio Delgado), Daniela (Macarena Oz) y Alex (Nicolás Haza) continúan su camino en en el último año de la preparatoria sin su amigo. Con la universidad a la vuelta de la esquina, los protagonistas buscarán cuidar el negocio que construyeron juntos y al mismo tiempo disfrutar de los últimos días de esta etapa de sus vidas.
Nadie nos va a extrañar (Temporada 2)
Conclusión: La magia perdura a pesar de los cambios
Fecha de estreno: 7 de agosto de 2026
Creadores: Adriana Pelusi, Gibrán Portela
Director: Samuel Kishi
Elenco: Camila Calónico, Virgilio Delgado, Macarena Oz, Nicolás Haza, Edu Maruri, Ela Valim, Regina Cedeño, Alejandro Puente, Armando Said, Marcelo Barcelo, Nicole Gerard, Any Cemar, Fernando Cattori, Demetrio Bonilla, Absel Ramsés, Daniela Luque, Miguel Burra, Alessandro Jaimes, Axel Madrazo
Si bien Axel Madrazo ya no forma parte del reparto, la segunda temporada de Nadie nos va a extrañar incorpora nuevos nombres al elenco, donde destacan Armando Said, Marcelo Barcelo, Nicole Gerard y Any Cemar, quienes interpretan a un nuevo grupo de chicos que emprenden su propio negocio de venta de tareas. Ellos serán los rivales de los protagonistas, aunque esa riña en ningún momento se siente como el eje central de estos nuevos episodios.

A diferencia de la anterior temporada, en la que todo giraba alrededor del grupo, en esta ocasión conocemos más de Tenoch, Marifer, Daniela y Alex fuera del negocio y su dinámica, lo cual permitió contar historias mucho más personales, aunque esto no quiere decir que la química entre ellos se haya perdido. Los cuatro aún conviven y comparten pantalla en cada uno de los episodios y esa magia que hizo que la primera entrega fuera tan querida sigue presente, solo que cada uno tiene un arco personal mucho más marcado, algo normal en un grupo de preparatorianos cuyas vidas están a punto de cambiar drásticamente a raíz de la universidad.
La serie explora la lucha contrarreloj que experimentan muchos adolescentes al momento de decidir qué estudiar (o, en otras palabras, qué hacer por el resto de sus vidas). Marifer es quien más sufre por este tema, ya que poco a poco acepta su pasión por la música, aunque eso conlleve consecuencias en casa porque “no deja para vivir”. El programa aprovecha la crisis económica que atacó a México en diciembre de 1994 para darle más peso a este concepto, donde para muchos el dinero es lo más importante.
Por su parte, Daniela y Alex se enfrentan a problemas amorosos. El personaje de Macarena Oz se encuentra en un complicado dilema que la obliga a decidir entre Bernardo (Alessandro Jaimes), su actual novio, y Diego (Edu Maruri), con quien tuvo un amorío la temporada pasada. Durante su proceso, Mariana (Ela Valim), la exnovia de Diego, juega un papel muy importante, ya que hará a Daniela dudar sobre su valor como persona, lo cual también es común en adolescentes. Por otro lado, Alex continúa su relación con Rafa (Alejandro Puente), por lo que deberá enfrentarse a un México noventero en el que la homosexualidad es aún más juzgada que ahora. Esto incluye revelarse a su padre su verdadero ser. Además, su pareja se encontrará con un personaje de su pasado, Martín (Fernando Cattori), con quien tuvo algo antes de conocer a Alex.
Tenoch es quien tiene el arco más interesante. Al tener todo planeado, no está preocupado por el futuro. Comienza su nuevo año estando de novio con Susana (Regina Cedeño), hermana de Alex, y haciendo todo lo posible para mantener el negocio en pie. Sin embargo, conforme avanzan los episodios, Tenoch se centra tanto en el negocio que deja de lado a su pareja, lo que lo hace cuestionarse si realmente disfrutó la preparatoria como debió hacerlo. Esto concluye en un desarrollo de personaje tremendo que nos da a un Tenoch completamente diferente, a tal grado que incluso se atreve a probar el alcohol.
En todas historias aparecen de vuelta otros de sus compañeros de clase, como Erick (Demetrio Bonilla) y Benny (Absel Ramsés), quienes fungen como una gran alivio cómico. También están de regreso el grupo de profesores, encabezado por la maestra Ilse (Daniela Luque) y Salatiel (Miguel Burra), quienes vuelven a tener esta función de donor frente a los alumnos.

El salto que hizo la serie al enfocarse más en las individualidades que en el grupo fue ambicioso, sobre todo considerando que la temporada está compuesta únicamente por ocho episodios de entre 22 y 40 minutos. Esto dio como resultado una serie de conceptos y tramas que únicamente se exploran por encima, como la relación pasada entre Rafa y Martín, los problemas personales de Mariana —que llegan a sentirse más como chiste que como algo serio— o hasta la rivalidad contra los chicos de primeros.
Aunque sin duda el elemento narrativo más desaprovechado es el propio Memo. En los primeros episodios, Marifer y Tenoch muestran un fuerte arraigo emocional al personaje interpretado por Madrazo, pero conforme avanza la temporada eso va desapareciendo, casi como si los guionistas se hubieran olvidado de su existencia. Incluso Marifer llega a tener sueños y visiones con Memo, pero esto es algo que deja de aparecer después del segundo capítulo, aunque esa conexión entre Marifer y Memo regresa por momentos, sobre todo cuando está cerca de la música, pero Tenoch parece tener cosas más importantes en las que pensar.
Si bien Adriana Pelusi y Gibrán Portela vuelven a estar a cargo de la historia, Catalina Aguilar Mastretta no retoma su papel como directora. En su lugar, Samuel Kishi, quien dirigió varios episodios de la primera entrega, asume el control total de la producción. Su trabajo está lejos de ser malo, pero hay detalles que aún así sobresale. Esto se nota sobre todo en las actuaciones, las cuales por momentos se sienten antinaturales, sobre todo en los momentos más dramáticos. En general, todo el elenco hace un papel bastante bueno, pero a la hora de mostrar mucha más vulnerabilidad sus interpretaciones pueden llegar a sentirse forzadas. Aunque Macarena Oz y Virgilio Delgado supieron hacerlo a la perfección y lograron transmitir mucho en sus respectivos turnos de exponerse frente a la cámara.
Otro detalle que jugó en contra de los actores se encuentra en el guion, que si bien tiene buenos planteamientos que desembocaron en el crecimiento de todo el grupo de protagonistas, por momentos falla en su ejecución con diálogos inorgánicos que independientemente del papel del actor hacen al público pensar que algo no cuadra. Además, en varias ocasiones el libreto recae en el diálogo explicativo —decir las cosas en lugar de mostrarlas—, lo cual nunca es bueno en una producción, aunque en este caso seguramente fue un reflejo del límite de ocho episodios.

Al igual que en su anterior entrega, la música sigue jugando un papel crucial en la narrativa, con el rock nacional siendo protagonista. Temas como ‘Antes de Que Nos Olviden’ de Caifanes, ‘El Duelo’ de La Ley y ‘A tu lado’ de Duncan Dhu tienen un papel estelar. Aunque también se le da espacio a otros géneros con canciones como ‘Say Something’ de James y ‘Listen To Your Heart’ de Roxette. Una vez más, Julieta Venegas compone el sencillo estrella de la serie, titulado ‘Sentimiento Raro’, que si bien es una buena canción intenta imitar el éxito de ‘A Donde Va El Viento’, pero sin lograr el mismo efecto.
Pese a su fallas, la segunda temporada de Nadie nos va a extrañar logró algo que no todas las continuaciones de series pueden lograr: mantener la esencia de la temporada original. Esto tiene más mérito considerando la ausencia de Axel Madrazo, quien en la primera entrega fue el eje central de la trama. Sobre todo, hay que darle este logro a Camila Calónico, Virgilio Delago, Macarena Oz y Nicolás Haza, los protagonistas, quienes han sabido mantener su encantadora dinámica y al mismo tiempo integrar a los nuevos integrantes del elenco a ella.