En agosto de 2024, se estrenó la primera temporada de Nadie nos va a extrañar, uno de los fenómenos televisivos más importantes de los últimos años para el entretenimiento hispano. Con un elenco comandado por Axel Madrazo, Camila Calónico, Macarena Oz, Virgilio Delgado y Nicolás Haza, quienes demostraron una química en pantalla que pocas veces se ve, y una historia conmovedora que tocó hasta los corazones más duros, la serie dirigida entonces por la dupla de Catalina Aguilar Mastretta y Samuel Kishi creó una base de admiradores sumamente amplia que culminó en el desarrollo de una segunda entrega.
Ahora, dos años después, esta continuación llega a nuestras pantallas, aunque con cambios importantes tanto en el elenco como detrás de cámaras. Para empezar, Madrazo, quien dio vida a Memo en la primera entrega, ya no forma parte del reparto… o al menos no está tan presente como antes. Por otro lado, los nuevos episodios tienen detrás únicamente a Samuel Kishi, quien supo continuar lo construido en la anterior entrega sobre todo al mantener la dinámica que los protagonistas habían desarrollado en los primeros episodios tanto dentro como fuera del set.
A tan solo unos días del estreno de la nueva temporada de Nadie nos va a extrañar, Camila Calónico, Macarena Oz, Virgilio Delgado y Nicolás Haza se reunieron con THE HOLLYWOOD REPORTER en Español para hablar sobre su experiencia retomando sus respectivos papeles, los cambios que hubo en su dinámica con la ausencia de Axel, cómo recibieron a los nuevos integrantes del elenco y mucho más.
Felicidades por lo que han construido desde la primera temporada. Con esta segunda, no nada más el público tiene la oportunidad de volver a conectar con estos personajes, sino que ustedes también. ¿Cómo fue para ustedes volver a darles vida a estos personajes que forman una parte muy importante de sus respectivas carreras?
Virgilio Delgado: Fue un proceso largo de ensayos, porque teníamos un año y cachito que no interpretábamos estos personajes desde que salió la primera temporada y nos avisaron de la segunda. Con nuestro director, Samuel Kishi, hicimos un mes casi de taller, con ensayos, juegos, para volver al personaje desde lo más básico hasta ya totalmente interpretarlo.
Creo que nos sirvió mucho estar juntos de nuevo. Nos volvíamos a ver reflejados en estos personajes. Y una vez que ya llegábamos al set, con vestuario, con el pinche peinado de Tenoch, con mucho gel.
Macarena Oz: Muchos flashbacks, ¿no?
Virgilio Delgado: Eran muchos flashbacks. Decías, “¡Wow, estamos de regreso!”, y eso te ayudaba a entrar así de golpe a la historia.

¿Y cómo ha cambiado la dinámica entre ustedes como grupo en comparación con la primera temporada?
Nicolás Haza: Ahora ya es por contrato, entonces… [Ríe]
Macarena Oz: ¡Desde la primera! [Ríe]
Nicolás Haza: Yo creo que nos conocemos muy bien. Y no solo fuera del set, también dentro del set. Puedes decir, “Yo sé cómo le gusta a Macarena recibir ciertas cosas o a tal persona le gusta más la improvisación, así que chance me voy a acercar a proponerle algo y a ver si lo hacemos”. Hasta Samuel Kishi, el director, nos conoce a un nivel que da miedo, la verdad.
Macarena Oz: Sí, da miedo.
Nicolás Haza: Porque se vuelve como un sensei. Me conoce a un punto en el que conoce mis debilidades y mis…
Macarena Oz: Sí, sabe cómo ir con cada quien.
Nicolás Haza: Y entonces sabe qué botones picar para cada quien, para sacar cada cosa. Y eso es bien padre, la verdad. No se ve en cualquier proyecto.
Y hay un cambio muy importante en el reparto, porque Axel Madrazo, quien daba vida a Memo, ya no es un personaje recurrente. ¿Cómo cambió la dinámica ahora sin tenerlo en el set?
[Virgilio hace como que llora]
Macarena Oz: Fue triste. Fue desgarrador. Fue lo peor que nos pudieron hacer. [Ríe]
Camila Calónico: Desde los ensayos, entender esa ausencia, volver a vernos en ese ensayo que ya habíamos hecho para la primera temporada con Axel y esta vez no tenerlo ahí, fue como, “Oigan, sí, ajá, todo sigue, pero sí nos falta alguien”.
Macarena Oz: Y siempre se siente. Ahorita incluso se siente como un pequeño suspiro de, “¿Qué estás haciendo ahorita?”
Camila Calónico: Hay una ausencia.
Macarena Oz: Hay una ausencia que creo que se refleja mucho.
Nicolás Haza: Y también ayuda a reflejarlo en pantalla, porque de alguna forma u otra son paralelos como entre la ficción y nosotros.
Macarena Oz: Y creo que todavía recordamos a Memo en nuestra vida normal.
Virgilio Delgado: Todo el tiempo.
Macarena Oz: Y es así de… [suspira]. Como que te falta algo.

Pero dentro de la historia sigue siendo un elemento narrativo muy importante y muy recurrente. ¿Cómo fue para ustedes trabajar con este personaje, pero sin tener a un actor en el set?
Virgilio Delgado: Creo que, como se refleja el duelo en la vida real también, no es solamente irle a dejar florecitas a la tumba, por ejemplo. Si algo te marcó de esa persona, es lo que se queda contigo. Con Marifer creo que es el caso un poco de la música, porque Memo le regala los cassettes para que ella grabe sus canciones. En el caso de Tenoch, pues claramente es la computadora. Era interesante porque cada que tenía una escena en la computadora, el director me decía, “No estás hablando con la computadora, estás hablando con Memo claramente”, y eso te hacía cachitos el corazón. Y ya toma otro sentido. Desde ahí llega el duelo de un personaje cuando está totalmente en su soledad.
Camila Calónico: Igual la música. Para Marifer es esta forma de sentirse cerca de Memo, yo creo, y hacerlo sentir orgulloso, aunque ya no esté aquí. Creo que al final la gente que ya no está con nosotros sigue viviendo a través de nosotros, a través de nuestros recuerdos y de las decisiones que tomamos los que seguimos vivos.
Nicolás Haza: De nuestra Memo-ria.
[Ríen todos]
También tenemos nuevos personajes en esta nueva entrega. Ustedes son los líderes de este reparto. ¿Cómo fue para ustedes recibir a este nuevo grupo de intérpretes?
Macarena Oz: Creo que ahí le agradecemos mucho a [Samuel] Kishi, porque obviamente te pone nervioso. Estábamos muy nerviosos de que entraran personas nuevas. No desde un lado de…
Virgilio Delgado: Me van quitar…
Macarena Oz: Exacto. No desde un lado de ego, era desde un lado de… Nos daba ansiedad todo. Decíamos, “Pero nuestro director va a seguir viéndonos” [Ríe]. “Pero sí nos van a cuidar”. Nos daba miedo acercarnos también, pero nos sirvió mucho estar [presentes] desde que estuvieron los callbacks de estos chicos. Ahí estuvimos de chismosos, de verdad. Ahí estuvimos atrás.
Camila Calónico: Y también dando réplica.
Macarena Oz: Sí, y viendo cómo eran. Y creo que Kishi nos aconsejó mucho eso, “Chicos, recíbanlos como uno más”. Y desde el momento uno fue, “¿Qué hacemos?”, “¿A dónde vamos?”, “¿Cómo estamos?”, “Hay que leer los capítulos”. Y los chicos también llegaron a adaptarse muy bien. Son talentosísimos y son grandes personas. Ya los verán y tienen cosas divertidísimas en esta nueva temporada. Es raro cuando te toca ser el líder y decir, “¡Miren mi escuela!”, pero creo que fue algo muy bonito.
Nicolás Haza: Sí, pero aparte las cosas como son. O sea, teníamos una dinámica.
Macarena Oz: Claro, también.
Nicolás Haza: Y tuvimos la suerte de que todos los actores que entraron son increíbles personas. De hecho, ahora creo que tenemos otra dinámica igual de padre, de la cual ellos ya son parte. Pero hay mucha gente en el medio que no es necesariamente agradable. Hay muchas divas, hay mucha gente que podría haber llegado a romper la dinámica y a volver la experiencia mucho menos agradable. Y no pasó de esa manera, pero creo que también de ahí venía la preocupación.
Macarena Oz: Porque hubo una curación de también quien entraba. Siento que obviamente [se tomó en cuenta] el talento, los castings, los perfiles, todo, pero también la energía; si no iba a llegar una persona que fuera mamona o mamón. Se cuidaba mucho el que llegara alguien raro quizás. [Ríe] Como nosotros.

Y por último les tengo que preguntar por el final del primer episodio: el “pacto de chicle”. ¿Cómo fue grabar eso? ¿De verdad se pasaron el chicle?
Virgilio Delgado: Sí, sí, de verdad.
Macarena Oz: La escena al final editada quedó como que no…
Camila Calónico: Ay, no. Esto ya se va a saber.
Macarena Oz: La escena quedó como que pareciera otro chicle.
Virgilio Delgado: Pareciera que se puede cambiar el chicle.
Macarena Oz: Pero no, chicos. Esto fue real.
Camila Calónico: ¡Qué asco!
Nicolás Haza: Era sabor plátano.
Macarena Oz: Honores a nuestro director que acabó la ronda y se metió el chicle porque le dijimos, “Si lo vamos a hacer, lo hacemos todos”, y después me volvieron a pasar el chicle a mí porque era la primera de la fila.
Virgilio Delgado: Ese pacto de babas está totalmente aprobado.
Macarena Oz: Es verdad. Sí, es un pacto que… lo recomiendo. ¡Háganlo en casa! [Ríe].
Virgilio Delgado: No, yo no lo recomiendo.
Nicolás Haza: No tuvo que tener mucha técnica. Salió natural.
Macarena Oz: Mira, babas, babas, babas.
Nicolás Haza: De método.
Macarena Oz: Camila hizo que nos laváramos los dientes antes.