Si bien Sydney Sweeney es una de las actrices más populares del momento, parece que su nombre no se traduce a buenos números en taquilla. En los últimos años, la actriz estadounidense ha recibido papeles protagónicos en cintas de distintos géneros, pero en ninguna parece funcionar. El caso más reciente es el de Christy, película biográfica de la boxeadora Christy Martin.
El pasado fin de semana, la cinta que vio a Sydney Sweeney ponerse los guantes de box y subirse al encordado debutó en las taquillas de todo Estados Unidos. Si bien los productores no esperaban que fuera un éxito rotundo, pensaron que al menos podrían recuperar lo invertido al tener a una actriz tan popular en el papel principal. Sin embargo, fue una sorpresa para todos ver cómo el largometraje recaudó unos míseros $1.4 millones de dólares, siendo uno de los peores inicios registrados para un largometraje estrenado en más de 2.000 cines. Esta cantidad representa menos del 10% del costo de producción, el cual fue de $15 millones, lo que deja sin esperanzas a la productora Black Bear Pictures —que debuta en cines con este proyecto— de ver de vuelta su dinero.
La prensa no perdió la oportunidad de reportar los malos números que había generado el largometraje en su debut. Obviamente su protagonista no iba a quedarse callada y respondió a través de sus redes sociales. “No siempre hacemos arte por los números, lo hacemos por su impacto”, dijo la actriz en una publicación bastante extensa que compartió en su cuenta de Instagram. “Y Christy ha sido el proyecto más impactante de mi vida”, añadió.

El largometraje cuenta la historia de la legendaria boxeadora Christy Martin. Con David Michôd en la silla del director, la película recorre la trayectoria de la miembro del Salón de la Fama del Boxeo Internacional y cómo logró destacar en un deporte dominado por hombres. A su vez, la cinta mostrará las dificultades que la pugilista encuentra al momento de intentar balancear su carrera y su vida personal.
Es muy difícil comprender las razones detrás del abrumador fracaso de Christy. El cine estadounidense no está viviendo su mejor época en cuanto a taquilla con octubre siendo el mes que menos dinero ha logrado recaudar en los últimos 27 años (sin contar la pandemia). Películas que prometían ser grandes éxitos como Springsteen: Deliver Me From Nowhere y The Smashing Machine no lograron la convocatoria suficiente.
La audiencia parece estar algo cansada del cine de autor. El 2025 ha presentado grandes largometrajes que fueron bien recibidos en los distintos festivales del mundo, pero muy pocos han logrado sobresalir en la taquilla. Tanto Christy, como Springsteen y Smashing Machine comenzaron sus proyecciones en escenarios importantes para el cine internacional, pero fuera del público especializado no parece existir interés en consumir esta clase de historias. Cabe resaltar que las tres son películas biográficas, un género que en los últimos años ha sido sobreexplotado.
El 2025 en general no ha sido del todo bueno para Sydney Sweeney. Hay que recordar que la actriz participó en una polémica campaña publicitaria para American Eagle el pasado julio. Los anuncios fueron tachados de glorificar la supremacía blanca debido a un juego de palabras en inglés. A pesar de que la actriz ya habló sobre el tema, parece que sus respuestas no convencieron del todo a un gran sector del público que todavía la asocia con tal campaña ignorando el resto de su carrera en cine y televisión.
Aunque tampoco se puede tapar el sol con un dedo y echarle la culpa únicamente a la industria o las circunstancias. Lo cierto es que la popularidad que Sydney Sweeney tiene en redes sociales no se traduce en las taquillas. Si bien no todas sus cintas resultan en fracasos —como Con todos menos contigo o Inmaculada, las cuales no solo recuperaron su costo de producción, sino que también generaron ganancia—, lo cierto es que ningún proyecto en el participa ha logrado generar una gran cantidad en taquilla. Su cinta más exitosa ha sido en la que comparte pantalla con Glen Powell, la cual logró recaudar $220 millones de dólares. No es una mala cantidad, pero se queda corta comparada a lo que otros actores y actrices de Hollywood pueden obtener.