Cuando Christopher Nolan anunció la adaptación cinematográfica de La Odisea, una de las obras literarias más grandes de la historia, se determinó que sería una de sus producciones más ambiciosas, no solo por el reparto, sino también por su apuesta tecnológica y económica. En febrero, el cineasta comenzó el rodaje en Sicilia y, a partir de las primeras imágenes de la producción, se revelaron diversas locaciones, entre ellas Grecia, Escocia y Marruecos.
El pasado 17 de julio, Nolan, Zendaya y Matt Damon fueron vistos en la ciudad de Dajla, en el Sáhara Occidental, catalogado como un “territorio no autónomo” por las Naciones Unidas y, actualmente, bajo ocupación marroquí. Estos hechos alertaron a activistas locales e internacionales, quienes instaron al director de Oppenheimer y Tenet a suspender la producción de la película, que se estrenará en el verano de 2026.
“Dajla no es solo un hermoso lugar con dunas de arena para producciones cinematográficas. En primer lugar, es una ciudad ocupada y militarizada, cuya población autóctona saharaui está sometida a una brutal represión por fuerzas marroquíes”, señaló el Festival Internacional de Cine del Sáhara Occidental, que se lleva a cabo en los campamentos de refugiados saharauis, ubicados en Argelia.
El llamado, que se extendió a Matt Damon, Zendaya y al equipo de producción, pide que se solidaricen con un pueblo que “es habitualmente encarcelado y torturado por su lucha pacífica”. La directora de FiSahara, María Carrión, expresó: “Al filmar parte de La Odisea en este lugar, tal vez sin saberlo y sin quererlo, están contribuyendo a la represión de este pueblo y a los esfuerzos del régimen marroquí por normalizarla. Si entendieran todas las implicaciones, Nolan y su equipo se horrorizarían”.
Carrión señaló que los saharauis son perseguidos sistemáticamente por informar sobre las violaciones a sus derechos humanos. “Visitantes de alto perfil, como Christopher Nolan, reciben atenciones de alfombra roja, pero pregúntenle a Amnistía Internacional, al Alto Comisionado de las Naciones Unidas por los Derechos Humanos o a los periodistas y observadores, y contarán una historia diferente”.
FiSahara expuso, además, que Marruecos se ha apropiado de expresiones culturales saharauis para presentarlas como parte de su identidad. “Crearon un festival de cine en Dajla, para producir películas de alto presupuesto que retraten el Sáhara Occidental como parte de Marruecos”, afirman.
Entre las voces internacionales que han apoyado esta iniciativa se encuentran Javier Bardem y Penélope Cruz. El actor, quien recientemente participó en F1, publicó el comunicado de FiSahara en sus redes sociales. “Durante 50 años, Marruecos ha expulsado al pueblo saharaui de sus ciudades. Dajla es una de ellas; convertida en un destino turístico y un plató cinematográfico. Otra represión contra un pueblo, injustamente explotado para el beneplácito de los gobiernos occidentales, incluido el español”, puntualizó.
Hasta el momento, no hay ningún pronunciamiento, por parte del director o Universal, sobre la solicitud del festival.