Francia ha incorporado oficialmente la música electrónica a su lista de Patrimonio Cultural Inmaterial, lo que supone un primer paso decisivo hacia un posible reconocimiento futuro por parte de la UNESCO. Más allá de un sonido en particular, el llamado ‘French Touch’ fue incluido por su arraigo geográfico, sus obras históricas y la influencia de artistas como Daft Punk, Étienne de Crécy, Bob Sinclar, AIR, Cassius, Phoenix, M83, Justice y Alan Braxe.
De acuerdo con EuroNews, Rachida Dati, ministra de Cultura, señaló que “la música electrónica tiene un lugar legítimo en el patrimonio inmaterial francés”. A la par de esta iniciativa, el organismo implementó un sello para que los clubes sean reconocidos como “lugares de expresión artística y celebración”.
En junio, Emmanuel Macron, presidente de Francia, pidió que la música electrónica fuera distinguida con este título. “Adoro Alemania, ya saben lo europeísta que soy, pero no tenemos que recibir lecciones de nadie. Somos los inventores del electro. Tenemos ese ‘French Touch’”, señaló el mandatario, en relación a la inclusión del techno de Berlín a la lista alemana de patrimonio inmaterial, en 2023.
Jean-Michel Jarre, compositor de música electrónica y embajador de la UNESCO, también fue destacado como una de las figuras trascendentales de este movimiento, que le ha dado forma a la identidad artística de Francia. “Me alegra ver que la música electrónica finalmente ocupa su lugar dentro del patrimonio cultural, especialmente, después de más de tres décadas de compromiso con la UNESCO y ser portavoz de la música electrónica”, compartió en sus redes sociales.
Por su parte, Tommy Vaudecrane, presidente de Technopol, una asociación de defensa y promoción de la música electrónica, indicó a AFP que este momento era “un logro y un hito histórico”: “Las primeras lágrimas que derramé por la música electrónica fueron bajo gases lacrimógenos, cuando era demonizada. Hoy, lloro de alegría”.
La UNESCO permite registrar expresiones y prácticas tan diversas como la música, la gastronomía o los deportes. Anteriormente, se incluyeron a la lista de Patrimonio Cultural Inmaterial géneros como el reggae jamaiquino y la rumba cubana. En México, son reconocidos el mariachi, la pirekua —canto tradicional de los p’urhépecha— y el son jarocho. En 2014, se reconoció el gwoka, una tradición musical, vocal y dancística de Guadalupe, territorio francés en el Caribe.