Zach Braff ayudó a construir una de las comedias más queridas de la televisión con Scrubs, una serie que mezclaba humor, surrealismo y drama médico con una sensibilidad muy particular. Años después de su emisión original, el regreso de la serie no solo implica nostalgia, también una revisión del personaje y del contexto en el que existe.
Braff, además de actor, ha desarrollado una carrera como director, con títulos como Garden State, que sigue siendo una referencia para muchos adeptos al cine independiente, y vuelve ahora a un proyecto que marcó su trayectoria. En esta conversación, habla sobre el proceso de retomar a JD, la reacción del público y el lugar que ocupa la serie hoy.
Zach, ¿cómo estás?
Hola, André. Mucho gusto.
El gusto es mío. Déjame decirte que al contrario de muchos, adoro a Garden State.
Oh, gracias.
Es una película hermosa, de verdad.
Gracias. Eso significa mucho para mí. Esa cinta es como mi bebé. Es como si me dijeras que amas a mi hijo. Lo aprecio muchísimo.

Sí, de verdad, es una película maravillosa. Zach, Ahora que la nueva Scrubs ya está a disposición del público, ¿qué fue lo que más te sorprendió de la reacción de los espectadores, especialmente en comparación con la serie original?
No podía creer que les gustara. Tengo que ser honesto: dirigí el piloto y estaba muy nervioso. Sabes que la base de fans de Scrubs es muy apasionada con la serie, y tenía miedo de que no les gustara lo que hicimos.
Pensé que habría una respuesta más dividida. Sin embargo, la reacción de los fans ha sido extraordinaria. Estoy muy agradecido de que sientan que acertamos. Y sé que podemos hacerlo incluso mejor en la segunda temporada.
Al volver a interpretar a JD en este nuevo contexto, ¿sentiste alguna tensión entre cómo era antes y cómo debía ser ahora? ¿Cómo trabajaste eso?
Sí, no quería volver y que fuera un tonto otra vez. JD tenía 25 años y era muy torpe, infantil y absurdo. Pero creo que todavía puedes ser así a los 51, porque yo lo soy.
Sin embargo, también quería que fuera un gran maestro. Quería que fuera alguien a quien el público pudiera ver y decir: sigue siendo divertido con Turk, sigue teniendo esa amistad, sigue teniendo esas fantasías graciosas… pero cuando llega el momento de ser un buen médico, cuando llega el momento de enseñar, entra en ese estado y es increíble. Eso era algo que realmente quería que el público percibiera.

La serie original tenía un contexto cultural muy específico. ¿Crees que esta nueva versión refleja las ansiedades actuales de la misma manera o está más en diálogo con la nostalgia?
Creo que hay nostalgia, pero también hablamos del sistema de salud en este país. Fue interesante porque introdujimos a un personaje inglés que tiene algunos momentos en los que simplemente no puede creer cómo funciona el sistema de salud estadounidense, con todos sus problemas.
Hablamos —y esto en solo nueve episodios— sin evitarlo, de los problemas que existen en el sistema: pacientes que no pueden pagar medicamentos o tratamientos. Creo que la serie siempre tuvo el valor de abordar temas reales del sistema de salud estadounidense, y eso sigue presente ahora.
Al verla ahora, ¿sientes que la serie habla más sobre identidad, envejecimiento y legado?
Creo que la serie trata sobre la amistad. Trata sobre la comunidad. Pienso que hoy en día la gente está muy aislada y lo que realmente busca es una sensación de comunidad. Por ejemplo, cuando escucho un podcast que me gusta mucho, siento que estoy conectando con unos amigos. No los conozco, pero siento que estoy escuchando a unos amigos conversar.
Creo que Scrubs, para los fans —al menos desde mi perspectiva—, es eso. Ellos crecieron con estos personajes, realmente les gustan, y ahora les interesa ver qué está pasando en sus vidas. Y lo que une a todos esos personajes es la comunidad y la amistad.

La comedia ha cambiado mucho desde la serie original. ¿Sentiste que algunos elementos del humor de antes ya no funcionarían hoy? ¿Cómo influyó eso en esta nueva versión?
Creo que la comedia es la misma. Obviamente, había algunos chistes más arriesgados que hacíamos antes y que ya no podemos hacer. Quizá antes era un poco más provocadora. Sin embargo, eso no significa que no se pueda seguir siendo gracioso.
Creo que la serie es muy divertida, y simplemente —así como en la cadena de televisión— el hospital ahora tiene un representante de recursos humanos para asegurarse de que personajes como el Todd no se pasen de la raya.
Gracias, Zach. Y déjame decirte que esta nueva Scrubs también es muy buena.
Gracias, amigo. Muchas gracias.